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22 ABC NACIONAL La moción de censura VIERNES 27- 3- 87 El Parlamento CALERO Y ALFONSO GUERRA La estrategia aliancista desplegada en el primer día de presentación de la moción de censura no pudo ser más errónea. Un mozo de espada- papel que tenía que haber jugado ayer Juan Ramón Calero- no puede estar media hora lidiando al toro. Calero se equivocó y con su dilatado discurso de dos horas y su cuerpo a cuerpo con el vicepresidente Alfonso Guerra, relegó a un segundo plano a quien, por lógica, debería de haber centrado la atención de la jornada. Esto es, el candidato a la presidencia del Gobierno, Antonio Hernández Mancha. El. bajón ambiental en la tribuna de público, los grandes claros en el hemiciclo, incluso en los escaños aliancistas, la pérdida de interés en la tribuna de Prensa y la afluencia que registraron los pasillos mientras hablaba el líder aliancista, certifican lo que decimos. Hablar dos horas después del comienzo de la sesión y finalizar la intervención al filo de las tres de la tarde, es todo un buen ejemplo de lo que no hay que hacer en un debate de este tipo. Sin embargo, la sesión de ayer se caracterizó por el olímpico desprecio del presidente González. Decir como dijo a su llegada al Palacio de la Carrera de San Jerónimo que hay que darle cierta dignidad a todo debate parlamentario para seguidamente contestar al candidato a la presidencia con el más elocuente de los silencios, es algo que deja bien patente la diferencia que hay entre lo dicho y hecho por el presidente del Gobierno, y que contrasta con la postura mantenida en su día por Adolfo Suárez cuando Felipe González jugaba el papel de censurador. Reposar tranquilamente en el banco azul, tomar notas y ganar el tiempo adecuado que permita lá preparación oportuna para la réplica, es un legítimo derecho parlamentario, pero impropio en un debate de esta clase. La alternativa expuesta por Hernández Mancha y sus duras críticas a la gestión socialista merecía, al menos, la inmediata réplica presidencial, algo habitual en cualquier sistema parlamentario, incluido el nuestro hasta la llegada de los socialistas al poder. En definitiva, la estrategia aliancista, el silencio presidencial y el escaso tiempo transcurrido entre la presentación de la moción y su debate han contribuido a devaluar esta iniciativa parlamentaria que es eco de las protestas de la calle y que ha servido para dar una oportunidad de lucimiento a los pequeños grupos de la Cámara. Con su silencio, el presidente del Gobierno, Felipe González, olvidó que lo que realmente ocurrió ayer fue que se censuró al Gobierno del PSOE. José Antonio SÁNCHEZ Críticas unánimes del Grupo Mixto a la gestión del Gobierno de Felipe González Disparidad de voto de estos diputados al candidato de AP Madrid. Gonzalo López Alba Los cinco miembros del Grupo Mixto con derecho a voz fueron los primeros de la oposición en fijar en la tarde de ayer su postura en relación con la moción de censura del Gobierno, sin que Felipe González respondiera previamente a Antonio Hernández Mancha. El voto final de estos diputados, según anunciaron, será dispar: desde el no al sí, pasando por la abstención, aunque prácticamente todos ellos coincidieron en criticar la gestión del Ejecutivo socialista. Esta unanimidad en la crítica fue resaltada por el presidente de Alianza Popular, Antonio Hernández Mancha, que intervino a continuación. En resumen, estos fueron los argumentos que expusieron los representantes del Grupo Mixto: de luego, hay motivos para la censura para añadir que el 22- J está demasiado cerca y el PSOE obtuvo entonces la mayoría Agregó que un país con ocho millones de pobres no puede tener solución con un programa evidentemente conservador y pidió al Gobierno que asegure a todos los españoles un nivel mínimo idéntico Ramón Izquierdo Ramón Izquierdo, de Unión Valenciana, anticipó su apoyo al programa de Hernández Mancha, calificando de acertada y oportuna la moción presentada. Esta censura ya está en lá calle, movilizando amplios sectores de la sociedad, y hubiera sido injusto que el Congreso permaneciese ajeno. Izquierdo reprochó a Felipe González haber incluido esta moción en el capítulo de varios dentro de sus preocupaciones, señalando que, entonces, habría que incluir en tal capítulo pequeneces tales como los tres millones de parados o la eliminación de los interlocutores sociales como las Cámaras Agrarias. Juan María Bandrés Juan María Bandrés anunció su voto en contra, señalando que a los diputados de Euskadiko Ezkerra no nos da lo mismo don Felipe que don Antonio A Hernández Mancha le dijo que no nos gusta el malabarismo político que se ha hecho para que pueda hablar aquí, pero, sobre todo, no nos gusta su programa A Felipe González le pidió, de socialista a socialista, una respuesta clara y rápida a las reivindicaciones sociales. Bandrés afirmó también que Nicaragua no es una dictadura afirmación que fue acogida con risas en los escaños populares que fueron respondidas con aplausos de los diputados socialistas. Senén Bernárdez Senén Bernárdez, de Coalición Gallega, coincidió en la apreciación de que la moción es oportuna porque está en la calle Sin embargo, indicó que optará por la abstención, ya que da la sensación de que el Grupo Popular no aspira más que a seguir instalado cómodamente en la oposición No obstante, felicitó a Hernández Mancha por el valor de haber presentado la moción y señaló que está muy claro a dónde conduce Felipe González a España: La sociedad está desalentada. Gerardo Iglesias El secretario general del PCE, Gerardo Iglesias, como portavoz de Izquierda Unida, que votará en contra de la moción, reprobó la presentación de ésta porque sólo pretende la reafirmación del Grupo que le propone, perjudicando el prestigio de las instituciones A su juicio, la moción presentada tiene como beneficiarios a Hernández Mancha, a quien le permite subir a esta tribuna, soñar por unos minutos con la Moncloa y revivir la ficción de la imposible mayoría natural y a Felipe González, a quien le viene de perlas, como un regalo caído del cielo Iglesias repartió sus críticas para ambos, afirmando que al Grupo de Coalición Popular les han robado los socialistas el programa, la función política y los interlocutores Hacen su política, pero no les dejan ocupar las carteras ministeriales. Dirigiéndose a Felipe González dijo que cada día se está quedando más solo y criticó su persistencia en la altanería y el desprecio frente a las. reivindicaciones sociales. Se han refugiado en la intransigencia, convirtiendo prácticamente en un delito político la crítica al Gobierno Iglesias concluyó afirmando que para Izquierda Unida el dilema no está entre Felipe González y Hernández Mancha. Ambos defienden a grosso modo lo mismo, aunque Hernández Mancha, peor Luis Mardones Por la Agrupación Canaria Independiente intervino Luis Mardones, que votará en contra de la moción, argumentando que no es legítimo derribar a un Gobierno por otro camino que el de las urnas Mardones calificó de atípica e inviable la moción. Criticó en el programa de Mancha la ausencia de voluntad autonómica y afirmó que un programa que defiende la plena integración en la OTAN, cuando la mayoría del pueblo canario votó en contra, no es mi programa Gómez de las Roces Hipólito Gómez de las Roces, del Partido Aragonés Regionalista, fue el único portavoz del Grupo Mixto que no definió el sentido de su voto. Gómez de las Roces manifestó que, des-