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VIERNES 27- 3- 87- OPINION -ABC, póg 5 UNA CONFUSA JORNADA PARLAMENTARIA IENTRAS, se desarrollaba en la Carrera de San Jerónimo un debate convencional, prolijo y difuso, se extiendía en la nación el clima de protesta. Esa distancia entre el país real y la política oficial es lo que parece más preocupante de la jornada de ayer, precisamente cuando la gran necesidad nacional se centra en la vitalidad de las instituciones democráticas. Un debate como el de ayer se plantea, en principio, para saber cuál de los dos candidatos prefiera los representantes de la nación. El enfréntamiento del jefe del Gobierno y del jefe de la oposición es la razón de ser de una confrontación de esta clase. Y por eso creemos que don Felipe González hizo un flaco servicio a las normas morales de la democracia cuando pasó en silencio la jornada de ayer y optó por contestar a todos los oradores agrupándolos, quizá también, en el capítulo de varios. Un d e b a t e como el de ayer, repetimos, debe ofrecer a los elegidos por la nación (y en este caso a la nación misma, a través de la transmisión televisada) una opción clara: es necesario elegir entre el presidente del Gobierno y el candidato aspirante a gobernar. Hay que determinar cuál de los dos conoce mejor los problemas, quién está más capacitado para dirigir el poder ejecutivo, quién mantiene mejor contacto con la realidad. L programa que ayer defendió el señor Mancha contenía muchas innovaciones y cambios respecto del programa electoral de AP. Algunos de incuestionable interés, como su plan para crear 50.000 pequeñas y medianas empresas. Otras menos consistentes, como la referente al modo de integ r a c i ó n en la OTAN (no cabe proponer ahora la plena integración en el mandó militar cuando este Gobierno- -y cualquier o t r o- se encuentra jurídicamente obligado por el resultado del referéndum) Al debate sereno de ese conjunto de apremiantes asuntos no contribuyó el silencio del jefe del Gobierno, y de ahí la perplejidad que desde este periódico hemos percibido después de cerrarse la sesión. Los grandes interrogantes que hoy inquietan al español medio- -desde M la Sanidad y los salarios, hasta el paro y la lentitud de la Justicia- no recibieron soluciones útiles ni enfoques renovadores en el interminable debate de ayer. L E A sido dilatado, quizá prolijo en alguna parte, el discurso del señor Hernández Mancha. Pero era difícil, en verdad, ser más breve dada la magnitud Mal síntoma parece, de del empeño y las escasas entrada, que el presidente ocasiones que tiene cualdel Gobierno en vez de con- quier partido, en el Congreso, de hacer crítica a la gestión del Gobierno en sesión plenaria. La moción de censura reclamaba, por su propia naturaleza, un discurso A sentencia del Tribunal Constitucional (TC) sobre la le- extenso. Tanto como reclagislación autonómica andaluza y sus proyectos de re- maba una amplia exposición forma agraria es, sin duda, una sentencia polémica. La de las líneas directrices de composición del TC sobre la base de la mayoría política de un programa de Gobierno turno le resta credibilidad. La dimensión jurídica del asunto presentado como alternatiplanteado y su repercusión en la vitalidad de grandes insti- va. tuciones del derecho civil y mercantil, hará que esta resoluEn cualquier caso, la preción del Alto Tribunal sea debatida no sólo en España. Esta- sentación de la moción de mos integrados en la Europa Comunitaria y eso nos obliga censura hecha- -hecha sin y a aceptar un marco jurídico supranacional. La propiedad de posibilidad alguna de triunlos medios de producción, y la propiedad rural en concreto, fo que no sea de acrecimienno podrán situarse fuera del marco homogéneo en que la to de imagen política- era Europa de los Doce entiende y aplica los derechos y obli- una decisión que hubiera gaciones de las personas y del Estado sobre toda explota- podido contribuir al prestición agraria. Como acaba de demostrar la sentencia sobre la gio de las instituciones dereforma agraria en Andalucía, por los principios en que ex- mocráticas y del mecanismo presamente se fundamenta, se corre el peligro de introducir parlamentario; prestigio criterios ideológicos en problemas estrictamente jurídicos. -como se ha señalado en el discurso- que ha descendido durante los años de Gobierno socialista. Por eso es Presidente- Editor doblemente negativo que el GUILLERMO LUCA DE TENA debate de ayer transcurriera Director en un nivel de abrumadora LUIS MARÍA ANSON mediocridad. Director de ABC de Sevilla Subdirectores AP había elegido bien el Francisco Giménez- Alemán o. Valcárcel, J. Víia, J. Javaloyes, momento de la moción de Subdirector: Antonio Burgos M. Adrio, R. de Góngora, J. Amado censura, que se ha presentaJetes de Redacción: J. A- Gundín (ConSnukiad) J. C. Azcue (Internacional) B. Berasátegui (ABC literario) A Fernández (Economía) J. I. G. Garzón (Cultura) A. A. González (Continuidad) R Gutiérrez (Continuidad) L. Lz. do c u a n d o el G o b i e r n o Nicolás (Reportajes) C. Maribona (Continuidad) J. L. Martin Descalzo (Sociedad) J. Olmo (Edición) L I. Parada afronta la mayor conflictivi (Suplementos Económicos) L Prados de la Plaza (Conínutíad) C. Prat (Oomintel) Santiago Caseto (Cctabcraaones) Secciones: J Rubio (Arte) J. M. Fdez- Rúa (Ciencia) A. Garrido y J Espejo (Confección) dad y el mayor descontento J. C. Diez (Deportes) A, Yáñez (Edición Aérea) J Badta (Educación) E R. Marchante (Espectáculos) J Pato (Gráfica) M. A. Flores (Huecograbado) F. Rubio (Ilustración) M. Salvatierra sociales. En este marco, la (Internacional) C. Navascués (Madrid) J. A. Sentís (Nacional) M. A. Martin (Sanidad) D. Martímoción resulta forzada, dunez- Luján (Sociedad) R. Domínguez (Sucesos) V. Zabala (Toros) E. Yebra (Vida Social) plicada por el clamor de esDirector General de Prensa Española, S. A. tamentos, sindicatos y proJUAN MANUEL GONZALEZ- UBEDA fesiones, alzados contra la Producción: S. Barreno. Personal: C. Conde. Financiero: I. Laguna. P. Datos: V. Peña R. Exterpolítica en curso. La cuesnas: J. Saiz. Comercial y Distribución: Enrique Gil- Casares. Publicidad: L. Escolar. tión de fondo consiste en saTeléfonos: Centralita (todos los. servicios) 435 8445. 435 60 25 y 435 31 00 ber por qué la sesión de Télex: -27682 ABCMDE. Publicidad: 435 18 90. Suscripciones: 435 02 25. Apañado 43 ayer dejó en la inmensa mayoría una palpable sensaPrensa Española, S. A. ción de tedio e indiferencia. A moción de censura ha tenido un preludio que permite, con fundamento, pronosticar su final. Y, lógicamente, no nos referimos a que sea rechazada- -resultado previsible por Alianza Popular al presentarla- -sino a que el Gobierno no responderá punto por punto a las censuras que se han hecho en el debate a su gestión. En el preludio, el diputado de AP señor Calero ha justificado la presentación de la moción de censura y ha hecho dos concretas y muy graves referencias a irregularidades financieras en la reprivatización de empresas de Rumasa y en la administración de RTVE durante la etapa de dirección del señor Cal vino. El trasfondo no era otro que denunciar, en ám- bito parlamentario, el despliegue retórico en torno a la ética que el PSOE hizo ardientemente en su campaña del 82 y con ardor ciertamente más tenue en su última campaña electoral hace diez meses. Pues bien, alzado en turno de réplica el vicepresidente del Gobierno, ha orientado su intervención por otros derroteros, pero no ha dicho nada que aclare la verdad o la incertidumbre de las irregularidades financieras. Así, los miembros del Congreso y la opinión pública en definitiva, han recibido información realmente amplia sobre la estimación que le merece la derecha al vicepresidente, y sobre lo que él entiende que debe ser una moción de censura. Pero nada más. Lo cual es nada a efectos de transparencia informativa en una democracia. testar uno por uno a los que hacen uso de la palabra en nombre de los distintos partidos y, naturalmente, en primer lugar al señor Hernández Mancha, que ha presentado la moción de censura, se reserve una respuesta final y global a todos ellos. Si lo hace amparado por norma o por uso parlamentario, evidentemente favorecen la descortesía política en el hemiciclo. La actitud es despectiva, sin duda, porque en nada añade más respeto a los portavoces de los parti- dos minoritarios, mientras minimiza inútilmente la moción presentada por el partido que cuenta con más escaños en la oposición. H L UN APOYO A LA REFORMA AGRARIA ABC a