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52 A B C DEPORTES MIÉRCOLES 25- 3- 87 Vicente Calderón, La figura de Vicente Calderón ha mantenido su singular importancia en e! fútbol español durante casi un cuarto de siglo, al tiempo que se convertía, por su fervor en el servicio al club rojiblanco, en una leyenda viva del Atlético de Madrid. A lo largo de esos años, el decano de los presidentes dejó huella imborrable de señorío entre quienes compartían su amor a los úll mismos colores y quienes le oponían la rivalidad propia del deporte. Siempre, alentado por los éxitos o luchador frente a las dificultades, supo ganarse Vicente Calderón el respeto de todos los que le conocieron. Hoy, en la hora de su muerte, evocan su entrañable imagen algunas de las personalidades que fueron honradas con su amistad o con su trato. profunda crisis que atraviesa este deporte, hombres como Vicente Calderón habrían resultado fundamentales. Desgraciadamente, no será posible. Javier GÓMEZ NAVARRO Soneto a don Vicente A un clavel reventón cubre el ro cío: Son lágrimas del fútbol, presidente, que llueven despaciosas, mansa mente, y hacen al Manzanares, por fin, río. Hay un estadio lleno, tan vacio de ti, de Calderón, de Don Vicente, que, por estremecido, hace silente el grito alentador del graderío. No es hora de tristezas ni de due los: Tu Atleti como siempre, está en tus manos y emprenderá, contigo, nuevos vue los. No te has marchado, presi, tus an helos encienden, como pájaros tempranos, el rojiblanco aupa de los cielos. Fernando VARA DE REY El Bernabéu del Atlético Decano entrañable Vicente Calderón, cántabro ilustre, reunía las mejores características de los hombres del norte: Humanamente, una persona excelente de fácil trato, cordial, amigo de sus amigos. P rofés íonalmente, activo y trabajador, alcanzó un nombre respetado y admirado. Deportivamente, una institución. Ahí están los logros deportivos para su equipo y los inmovilizados que ha dejado. Para mí, particularmente, una persona entrañable e inolvidable, a quien como presidente de un gran club y como decano de los presidentes de Primera apreciaba y respetaba. Pedro AURTENECHE Cariño entrañable Ha sido muy duro. Hablo por mí; no sé los demás, pero personalmente, ha sido doloroso, muy doloroso. Le quería entrañablemente, llevaba mucho tiempo trabajando junto a él y, sin embargo, eso es lo de menos. Lo peor es que se ha ido la persona con la que libré mil batallas. Llevaba veintitrés años al frente de este club y me piden que haga una semblanza. No puedo ser imparcial porque es difícil hablar de alguien a quien se quiere tanto. Puedo decir que ha sido el mejor presidente que ha tenido el Atlético en toda su historia, y que no vendrá nadie que le pueda superar. Con eso está dicho todo. Cuando me comunicaron la noticia, en Pamplona, sabía que no saidría adelante. No obstante, ahora, cuando se ha confirmado, ha sido doloroso, muy doloroso, pero tenemos que salir adelante. Hay que conseguir lo mejor para el club porque él lo hubiera querido así. A la hora de escribir estas líneas no sé si saldremos a jugar en el Bernabéu; creo que no, porque la gente no está en condiciones, pero, si lo hacemos, haremos de tripas corazón e iremos por todas. La vida sigue, somos profesionales y lo demostraremos. No suelo escribir en los periódicos, pero quiero que esto sea un homenaje no al presidente, sino al amigo, a una persona muy querida no sólo por mí, sino por todos los que le rodeaban. No sé que va a pasar ahora, pero estoy seguro de que siempre estará con nosotros, con el Atlético de MadridLuis ARAGONÉS Vicente Calderón y Santiago Ber nabéu han sido los presidentes má; importantes del fútbol español. Lo ¡dos llevaron a nuestro deporte has ta donde ha llegado. Don Vicente fue el Bernabéu de Atlético de Madrid. Fue el artífice d que el club rojiblanco alcanzara e nivel que posee. Y se mantuvo has ta el último minuto de su vida con l ilusión del primer día. Hay que teñe mucha ilusión para, veinte añoi después de comenzar su andadur ¡en el Atlético, viajar a Brasil y ficha a un futbolista, Alemao. No me imagino el Atlético sin Vi cente Calderón. Esos dos nombre: han ido siempre unidos y no tiem sentido el uno sin el otro. Desdi ahora, ese club debería denominar se Atlético de Madrid- Vicente Cal derón. Juan GÓMEZ JUANITO Visión de futuro No puedo presumir de haber mantenido una estrecha relación con Vicente Calderón; no obstante, en mis muchos años de aficionado al deporte, antes de acceder a las tareas del Gobierno, recuerdo al incombustible presidente del Atlético de Madrid entre ese reducido grupo de personas que han sabido contribuir con serenidad y eficacia al desarrollo y engrandecimiento del deporte español. Nunca le faltaron problemas, porque el fútbol español parece condenado a vivir entre fuertes tensiones, pero fueron en esos momentos cuando salieron a relucir las grandes virtudes de Vicente Calderón, basadas en el sentido común que siempre puso en práctica a la hora de superar los obstáculos dentro y fuera de su club, con, una visión de futuro que le situó en todo momento a la vanguardia de los hombres que han trabajado en favor del fútbol y, en definitiva, del deporte español. En estas horas, en que se hace necesario entre ¡os dirigentes del fútbol disposición al diálogo y capacidad de encontrar soluciones a la Un hombre constructivc Siempre comparé a Vicente Cal derón con Santiago Bernabéu. Lo ¡dos son los ejemplos más grandio Meridi SE FUE I H ABÍA pedido a la Comunidad de Madrid que autorizara la celebración de elecciones a la presidencia del Club Atlético de Madrid. Era urgente. No podía esperar más. El y su Junta directiva se sentían en interinidad. Había en el seno de la entidad rojiblanca del Manzanares una oposición muy fuerte a la línea de gobierno del club en los últimos meses. Todos respetaban, eso sí, a la persona, a la humanidad de Vicente Calderón; reconocían su obra anterior, tan dilatada, tan positiva en frutos concretos hasta el punto que no había alcanzado en su brillante historia, pero consideraban, a pesar de todo, que no debía seguir. Unos decían que era viejo, o que lo estaba; otros, que no atendía al club como éste necesitaba; le pedían más horas de trabajo en su estadio; les parecía que los viajes de negocios a América o los qi tenía que hacer anualmente a le clínicas para curar su enfermedt de laringe dejaban al club sin monel. Llevaron pancartas al est dio pidiendo su dimisión. Resul que su último viaje a América r fue para curarse sino para curar equipo con el fichaje de un jug dor internacional brasileño. Cald ron prefería jugadores jóvenes s cados del filial Atlético Madriteñ pero si no los producía se fijat en el país que más títulos mundi; les ha conquistado: Brasil. Con j. gadores brasileños, había reforz; do el equipo durante su mandat Ya está todo en su sitio. El clu en el estadio que lleva su nombí y se perpetuará allí; el equipo, cl ¡sificado allí; él, don Vicente, done forzosamente tenemos que acuc todos, antes o después. Calderón dedicó al Atlético si