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-ABC SS. PESCA Tabla de moscas cuyo empleo se recomienda a principio de temporada En técnicas de mosca seca: Red Quilf, Black Palmer, Blue Dun y Phalene. Indistintamente pueden emplearse en técnicas de mosca seca y ahogada, las siguientes: Marc Brown, Stone Fly, Olive Dun y Wickham s Fancy. Como norma general a seguir se recomiendan tonalidades tenues o claras hasta que lleguen los calores de mayojunio. Al comenzar la temporada truchera conviene revisar el equipo y reponer aparejos L A temporada truchera acaba de comenzar en la Comunidad autónoma de Madrid. Los madrileños ya pueden estrenarse con la brava pintona si es que se conforman con pescar en ríos de su territorio autonómico que, dicho sea de paso, no son tantos, aunque sí con recorrido bastante superior al que muchos se piensan. El más importante es el Lozoya, al que desde su nacimiento hasta el embalse de Riosequillo muchos conocen como río Angostura. Bueno será ir revisando aparejos, a fin de tener el equipo a punto. Muchos pescadores han aprovechado las vísperas para desentumecer músculos practicando la pesca de la boga y del black- bass. Algunos, los menos, probaron fortuna con el lucio, pez al que ya hay que irle dando el adiós. Pescarle se le puede pescar durante todo el año, pero es evidente que en cuanto se dejan sentir los primeros calores primaverales el gran carnívoro experimenta un retraimiento en sus ataques sobre todo cuando se trata de la pesca con cucharilla. Me imagino la ilusión con la que el tío Raposo don José, el cura del Encinar; Eulogio, el de los pinares el señor Iglesias, tío Macuto y tantos y tantos otros pescadores con los que he compartido innumerables jornadas de pesca habrán comprobado el estado en que se encontraban los puntales de sus cañas y los carretes, en muchos casos viejos carretes, pero que aún resultan eficaces gracias a la habilidad de las manos que los manejan. El tía Raposo gustaba de estrenar hilos todos los años. Decía que las líneas de nailon se pasan de un año para otro. Y debe ser cierto, porque, de lo contrario, dado lo tacaño que siempre fue el Raposillo, a buen seguro que no se gastaría sus buenos duros en carretes de hilo como desde tiempo inmemorial se los viene gastando por estas mismas fechas. Otra cosa que le preocupaba y creo seguirá preocupándole es el estado de las anillas, sobre todo cuando éstas son de porcelana. Parece una nimiedad, pero en cuanto se agrietan se hacen inservibles. Pueden enganchar, raspar y hasta romper las líneas. Y, ¡todo menos eso! Como diría el tío Raposo: Yo no pago una peseta por comprar un pez, pero me gasto hasta el último céntimo con tal de que no se me escape ninguno. En el fondo es la filosofía compartida por todos o casi todos los pescadores. Al cura del Encinar, hombre metódico, pausado y calmoso, le daba 98 ABC más por cuidar el estado de las cucharillas, los anzuelos y las moscas. No podía ver potera o anudlo que estuviera oxidado o hubiera perdido filo el arponado. Siempre limpiaba los señuelos metálicos hasta casi sacarles brillo. Limpios como una patena decía el ama, la seña Antonia que los dejaba. Y de las moscas ¡qué vamos a decir! Don José, el cura del Encinar, era un verdadero artesano. Le gustaba fabricarlas con sus propias manos y a veces hasta lo hacía en las mismas márgenes del río. Aún recuerdo la lección magistral que nos dio pescando en las inmediaciones de Tubilla del Agua y en San Felices. En menos de una hora confeccionó moscas para todos. El se llevaba sus buenos mazos de plumas y sus anzuelos y según veía cuáles eran los dípteros que sobrevolaban las aguas, así elegía colores y daba las formas a los fingidos insectos alados. No creía mucho en eso de que en marzo y abril hay que seleccionar colores claros. De lo que sí estaba seguro es de que si el río baja tomado no hay mosca que clave trucha. Tanto el tío Raposo como el cura del Encinar, el domingo anterior a la desveda de la trucha se desplazaban a un río no truchero y se dedicaban a probar la pesca de la boga con mosca. Los resultados solían ser negativos. La boga cuando mejor entra a este cebo es a últimos de verano. Pero era una gozada verles probar los lances. A fin de cuentas, lo que les importaba no era hacerse con una docena de boguitas, sino poder clavar ocho días más tarde alguna trucha. ¡Y la ilusión que ponían en el empeño... José Antonio DONAIRE El domingo comienza la temporada de trucha en Castilla y León La ruta de la semana A BURGOS W 1 E iv EMBALSE DE 7 PUENTES VIEJAS NAVARREDONDA NAVÁFÜL PTC n r V í E BALSEDE R 1 i -J L EMBALSE DE EL VILLAR V BtOSEQUIUO BUITRAGOSV LOZOYA f LOZOYA NtfC- 60 EMBALSE DE ELATAZAR VUOZOYUELA EMBALSE f DE PÍNULA N CANENCIA ACERRA 2 A. W W r EL BERRUECO j J 1) PTO. DE CANENCIA BUSTARVtEJO fl LA CABRERA TORRELAGÜNA ti CA 8 ANILLASJ 3 z NAVALAFUENTE í A MADRID N D E L A S i E R R A l 7 Embalse de Pinilla, río Lozoya (Puerto de Cotos) Distancia: Ochenta y ocho kilómetros desde Madrid, saliendo por la N- l. Especies predominantes: Trucha, tenca y boga. Técnicas de pesca: Veleta colgada para la boga, al tendido para la tenca y mosca seca o ahogada para la trucha, que puede pescarse al tiento con lombriz en los tramos donde esté permitido el empleo de cebo vivo. Ruta: La salida puede hacerse de Madrid por la N- l o por la N- VI. Si se prefiere esta última ruta, a la altura de Collado hay que tomar la N- 601 hasta el puerto de Navacerrada y luego descender por la C- 604, que por discurrir en paralelo al tramo del río en el que se encuentran los acotados del Lozoya es conocida como carretera de cotos. Si se sale por la N- l, a la altura del kilómetro 67,500 se toma a la izquierda la antes citada C- 604, que, pasando por Ei Cuadrón, conduce a Lozoya, a cuyo pie se encuentra el embalse. Burgos L próximo domingo, día 22, se abre la temporada de pesca de trucha en Castilla y León. Según una orden de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Montes, en las aguas libres se podrá pescar todos los días hasta el 16 de agosto, día de comienzo de la veda, exceptuando los lunes, fecha de descanso de los aparejos para todos aquellos que no dispongan de la posibilidad de acceder a algún coto. Las medidas para la conservación de la trucha que se adoptan para la presente campaña son importantes. La medida restrictiva de concesión de permisos para cotos, al no expenderse directamente y durante toda la temporada al solicitante, sino en sorteo y en número limitado, es quizá la que más malestar está creando en los aficionados, quienes se ven obligados a solicitar los permisos a tres o cuatro meses vista, con lo cual desconocen si van a poderlos utilizar, por las lógicas razones que impone tal distanciamiento (motivos laborales, o personales o climatológicos, que son difíciles de prever con la nueva dilación temporal) Sin embargo, se aplauden las medidas tendentes a que los ríos estén más vigilados, para así poder eliminar las artes de pesca prohibidas. También es de sentir popular la batalla a los vertidos en las corrientes acuíferas, verdadero cáncer de nuestros ríos. La necesidad de una mayor repoblación de las aguas castellano- leonesas está en el sentir de todos los aficionados a la caña. José DOMARCO VIERNES 20- 3- 87