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MARTES 17- 3- 87 OPINIÓN ZIGZAG Cuaderno de notas sobre las medidas que hay que poner en marcha para evitar el grave deterioro del aire que respiramos, y así, mientras los norteños quieren atacar principalmente la contaminación industrial (lluvia acida, vertidos en los ríos) los mediterráneos, encabezados por España, se inclinan por atajar la desertización, los incendios forestales y la erosión. En este punto se encuentran las dos posturas, que no parecen dispuestas a ceder ni un ápice, porque ninguno de los dos sectores quiere realizar las inversiones necesarias para atajar los problemas que no les afectan. Lo que realmente sería lamentable es que las posiciones no se acerquen y unos y otros comprendan que tanto la desertización como la lluvia acida afectan gravemente al ecosistema, que es, en último caso, lo que se trata de defender. Y el ecosistema, no se olvide, carece de fronteras. ABC 17 Trabajos forzados Somos defensores de los derechos humanos y por ello estamos contra los castigos excesivos. Pero hay casos en que el rigor se impone. Si usted pasea por el Retiro podrá comprobar cómo un desalmado la ha emprendido a golpes con la estatua de Cajal: la escultura ha sido agredida a martillazos por un maníaco a la altura del torso. Un poco mas allá nos encontramos con el. monumento a Campoamor: el poeta acaba de ser desnarigado por otra mala bestia, decidida a hacer una gracia. ¿Sería un arrebato al pasar o quizá una valiente apuesta con los amigos? Sea como fuere, proponemos una reforma de la ley: los actos de vandalismo contra la cultura deben castigarse con firmeza. Quien daña una estatua o un cuadro del Prado, como acaba de ocurrir, debería cumplir penas no reducibles en régimen de trabajos forzados. El importe de esa mano de obra podría ingresarse en metálico en la Escuela Nacional de Restauración. Habida cuenta dé la condición de estos delincuentes es necesario hablar el único lenguaje que saben entender. Creemos que es una gran idea esta de los trabajos forzados para el que rompe las estatuas o raya los ojos del Cardenal de Rafael. CAPITULO DE INSEGURIDAD N una perfumería de la calle Príncipe de Vergara aparecen los escaparates vacíos durante el cierre del comercio. Un letrero justifica tanta desol a c i ó n Cuatro a t r a c o s en un mes. Se trata de una calle céntrica como t o d o el mundo sabe. Una de las principales arterias de Madrid. Pero no smporta. Los robos se realizan con la misma profusión ¡que si se tratase de una calleja oculta y mal iluminada. Uno de los grandes fracasos del Gobierno es, sin duda, el de la inseguridad ciudadana, que no sólo se ceba en farmacéuticos, aunque, a juzgar por las últimas estadísticas, parecen ser ellos los. más perjudicados por la plaga. Antes de la llegada al Poder de los socialistas, las Administraciones que se sucedieron ya conocían desastres semejantes. Lo cual quiere decir que el felipismo no solucionó esta endemia que lastima haciendas y vidas. Y claro, naturalmente, hay que poner tales hechos reiterados y no reprimidos en el debe del actual Gobierno, aunque sólo sea porque Felipe González incluyó en el concepto de cambio una mejora general de las condiciones de funcionamiento de España. Cosa que, como se ve, está por demostrar todavía. España conoce dos tipos de bajas cotidianas: las que afectan a las Fuerzas Armadas y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y las que corresponden a la población civil que explota un establecimiento. En ambos casos, el Estado manifiesta su debilidad. Pero también, por usar de otro concepto, expresa su imprevisión. En nuestro país, pese a insinuaciones de proyectos en tal sentido, no hemos disfrutado jamás de una Policía de barrio. Es decir, de una fuerza de seguridad perfectamente adiestrada y conocedora de ios vecindarios. Cierto es que el Ministerio del Interior, con todas sus dependencias, es la realidad administrativa más expuesta al desgaste de la crítica. Es quizá el departamento con menos E Violencia Es cada vez más corriente observar como muchos actos masivos terminan en violencia. Este último domingo hubo dos ejemplos: por un lado, la manifestación supuestamente pacifista sobre Torrejón de Ardóz, al final de la cual grupos de manifestantes lanzaron piedras contra la Policía y contra los soldados de guardia en la base aérea; por otro, los Europa contaminada enfrentamientos en el estadio Vicente Calderón entre distintas La celebración del Año Europeo del Medio Ambiente no pa- peñas, que acabaron en lucha abierta contra la Policía. La viorece crear un espíritu de espelencia contra las Fuerzas de Secial colaboración en este campo guridad está empezando a conentre los diferentes países de la Comunidad Europea. Los ban- vertirse en el deporte favorito de unos cuantos, que aprovechan la dos ya están delimitados: Norte menor ocasión para ejercerlo. y Sur. Y el problema de fondo es que estas, dos regiones no com- Tendrá el Gobierno que tomar medidas para canalizar tanto esparten los mismos problemas fuerzo de algunos provocadores medioambientales, aunque los en otro sentido más provechoso que existen sean siempre grapara todos. ves. La Comisión Europea no acaba de ponerse de acuerdo OVIDIO España se echa a la calle: LA REBELIÓN DE SUS MASAS Ana Tutor, gobernadora de Madrid: ESPERO QUE PASE LA MODA DE VENIR A MADRID A HACER LA MOVIDA Nuevo impuesto sobre las suoesio- EPÉSTADO, HEREDERO UNIVERSAL Hospitales públicos: LA EXPULSIÓN DE LAS MONJAS 0 fníjaS (i 6 S capacidad defensiva ante la crítica de cuantos se mueven en la órbita de la acción estatal. Pero, por ello mismo, debería ser el más dotado de medios. La vida de los ciudadanos, y no ya sus meros intereses materiales, depende de Interior. Pasa por sus resortes de eficacia. No se puede admitir que 1o s farmacéuticos se hayan c o n v e r t i d o en cuanto expendedores de productos, en la zona o sector más sufridos del comercio. Un índice criminal les aflige de manera ostentosa en todas las estadísticas. Y nadie ignora que la drogadicción está en el centro de este lamentable fenómeno. Es tremendo que uno de los movimientos ciudadanos ahora existentes haya tenido que descubrirle a las autoridades los puntos de venta de droga que existen en Madrid. Es como decirles: Ahí los tienen ustedes; a ver qué hacen. Con este motivo compareció hace días el señor Barrionuevo, ministro del Interior, en la Comisión correspondiente del Congreso de los Diputados. Pues bien, no respondió a lo principal. No hizo referencia a ningún propósito especial y concreto relacionado con ese descubrimiento de puntos de venta. Se limitó a comunicar que los servicios de seguridad habían aprehendido sesenta kilos de heroína, lo cual representa una fracción ridicula en el conjunto de la droga que de ese tipo se consume anualmente en España. Las farmacias, entendidas como puntos comerciales, son los rompeolas de casi toda la agitación social represada en la drogadicción. Hacia ellas refluyen todas las frustraciones de la juventud qué en la droga se refugia. No hay más que observar los ardides defensivos de los propietarios de estos establecimientos. Hoy empiezan a estar bunkerizados. Mañana estarán robotizados. Sin que por ello, sino lejos de ello, la Administración haya decidido invertir en seguridad lo que dilapida en funcionariados paralelos. Lorenzo CONTRERAS