Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 ABC OPINIÓN Ni guerra, ni política ZIGZAG MARTES 17- 3- 87 DOS MONJAS cosas de este mundo- y también en las de Dios- lo más importante es lo que no se ve he dicho en mi homilía de anteayer a los fieles a propósito de la transfiguración de Cristo. Es cierto: los contemporáneos de Jesús veían de El lo menos importante. Lo mismo que nos ocurre hoy a nosotros con toda realidad. Y es que esto de la realidad es como un gran iceberg: flota sobre las aguas del mundo tan sólo una puntita de lo que existe, generalmente la punta más amarga. Pero debajo está el gran continente de las cosas importantes, de las que nunca vemos. Bajo las aguas, invisible, está el amor, la esperanza, las ilusiones humanas. Todo lo más grande del hombre. Invisible todo, salvo si se tienen muy hondos los ojos. Y en la Iglesia- dije en mi homilía- ocurre lo mismo. Vemos lo menos importante de ella. El gran torrente subterráneo de la Gracia permanece invisible. Y, como si quisieran explicar con un ejemplo mi homilía, vjnieron ayer a la parroquia dos monjitas de clausura. Las invisibles. ¿Lo mejor de la Iglesia? Me impresionaron estas dos mujeres. Venían a pedir ayuda a los fieles de mi parroquia. Y a contar su enorme aventura. La de su convento de clausura en Madridejos, mi pueblo natal. El viejo edificio del siglo XIV se les cae a pedazos. Convertido durante nuestra guerra civil en asilo de refugiados y cuartel, quedó reducido poco menos que a un estercolero. Cuarteadas la paredes, vencido por los siglos. Y allí agonizaría después durante décadas una pequeña comunidad que envejecía tan deprisa como las paredes. Hace pocos años quedaban en él sólo cinco ancianitas, cuatro de ellas inválidas. ¿Habría que cerrar para siempre sus puertas? Dos monjas valientes, de Segovia y Valdemoro, pidieron permiso a sus superioras para intentar el milagro de salvar una comunidad con tanta y tan profunda historia. Había que N las ser un poco locas: dejar sus conventos más cómodos y trasladarse a éste que era bastante más que un hotel de cinco estrellas, porque por los boquetes del techo que se derrumba se ven muchas más. Había que dedicar más de la mitad de la vida para atender como enfermeras a las cinco compañeras viejecillas. Pero como el coraje existe para algo, allá se fueron. Y están ahora empeñadas en reconstruir el viejo monasterio. Y hay que hacerlo pidiendo, claro. Cada domingo se cogen su pequeño matute y recorren las parroquias madrileñas tendiendo! a mano y prometiendo a cambio dar lo único que tienen: la oración por cuantos les ayuden. Les resulta duro, claro, porque su vopación es la clausura. Pero allá van ellas, desarmadas y felices. Y, ladrillo a ladrillo, va reparándose el viejo monasterio. Y han visto ya el primer fruto en cinco nuevas novicias- locas también, porque hay que estarlo para encerrarse en ese caserón- que garantizan la comunidad del mañana. El domingo comieron en mi casa. Madres ¿ustedes comen carne en cuaresma? les pregunto. Nosotras vivimos la pobreza según San Francisco, que no es comer esto o aquéllo, sino lo que nos pongan delante. Y dejan en mi casa un olor a limpieza. ¿Usted cree- m e dicenque los lectores de ABC nos ayudarían? No les prometo nada. Les digo incluso que un periódico no es para organizar colectas. Pero, cuando ellas se van, me pregunto si tengo derecho a negarme a una petición tan ingenua. Y me limito por ello a dejar aquí su dirección: Monasterio de Clarisas. Madridejos. Toledo. Alguien entenderá. Y ellas se van, sonrientes, felices, valientes. Y yo me quedo mucho más convencido de lo que dije en mi homilía. Lo mejor de este mundo es lo que no se ve. Como estas dos monjas mendigas que piden dinero y reparten paz. J. L. MARTIN DESCALZO mecanismo, el lector estará en mejor disposición de regocijarse Al término del partido de la con el siguiente párrafo de la Copa Davis entre Sergio Casal y carta que acompaña al envío de Boris Becker, el alemán, brillante un ejemplar cuyo título y editorial perdedor en el campo ante la no hacen al caso: Si decidiera arrolladura fuerza del español, publicar dicha recensión, le rogasupo también demostrar fuera de ría tuviese la amabilidad de enél que ser el número dos del te- viarme una copia, y de no hacernis mundial no le hace antipáti- lo, le rogaría tuviera la bondad co. Tras afirmar de Casal que de devolverme el libro. ha sido e! mejor día de su vida el tenista germano expliLa otra voz de Caballé caba que no soy una máquina; Las declaraciones de Montseyo también soy humano No tuvo, pues, descalificaciones rrat Caballé a Santiago Martín para su contrario o para el públi- son conmovedoras para todas co, del que reconoció: Me ha aquellas personas capaces de fascinado; nunca ha dejado de admirar la sinceridad con que volcarse en favor de Casal una artista de universal renomUna derrota en absoluta significa bre proclama su fe. De admirar, una bajada en el ritmo de este sobre todo, el valor de manifesgran deportista, al que el revés tarla con vehemencia cuando el sufrido ha servido para hacer pú- falso respeto humano oculta verblico que él también sabe per- gonzosamente lo que muchas almas sienten sin atreverse a proder. clamarlo. No tenemos que ser sordos a nuestra voz interior, que es la de El y es la que nos libros prohibidos indica la senda a seguir. La voz La primera noticia que un futu- de esta mujer, que arranca ovaro comprador de libros tiene, no ciones interminables, acaso nunsólo sobre su posible interés, ca ha sido tan alta y tan bien sino sobre su simple existencia, timbrada como cuando humildees la recensión periodística o la mente se anonada ante la grancrítica de los expertos. Para que deza de Dios. este fenómeno de comunicación se produzca, las editoriales seArboles asfixiados rias suelen enviar a los medios informativos un ejemplar de sus En la vida madrileña aparecen últimas publicaciones. Lo que no a veces fenómenos insólitos: por quita para que los críticos espe- muy modestos que sean merecializados o algunos ratones de cen al menos unas líneas. En bibliotecas descubran en las li- una zona especialmente noble brerías algunas novedades inte- del urbanismo madrileño los operesantes y paguen de su bolsillo rarios municipales andan taposu curiosidad o su inquietud inte- nando los alcorques detosárbolectual. Y publiquen sus comen- les plantados en el paseo con tarios antes de que el lento co- adoquines que asfixiarán la planrreo ponga en sus manos el ta dificultando su riego, a cambio ejemplar de promoción. A menu- de evitar que un peatón cometa do lo hacen con títulos interesanla imprudencia de lesionarse pites, pero de tiradas cortas que sando en su interior. El propósito por su especialización no van a recibir el impulso de introducción puede que sea razonable, pero que supone su envío gratuito a las exigencias biológicas del árlos periódicos. Explicado este bol podrían ser respetadas con sistemas menos contundentes. Buen perdedor en marzo Especial pesca Reportajes, entrevistas, artículos técnicos sobre la nueva temporada Y, además, la caza en todas sus vertientes Un nuevo concurso y 1.890 eartoctm te premio ADQUIÉRALA EN QUIOSCOS Y LIBRERÍAS.