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SÁBADO 14- 3- 87 TRIBUNA ABIERTA ABC, póg. 69 miré, y he aquí un caballo blanco y el quei lo montaba tenía un arco... Cuando abrió el segundo sello... salió otro caballo, bermejo, y al que lo montaba le fue dado poder de quitar de la tierra la paz, y que se matasen unos a otros... Vienen a continuación, en el Apocalipsis de Juan, el caballo negro, con su jinete que lleva una balanza, el jinete del Hambre. Y el cuarto jinete, montado en un caballo amarillo, que tiene por nombre Muerte. Algunos lectores recordarán la novela de Blasco Ibáñez Los cuatro jinetes del Apocalipsis, escrita bajo la impresión que produjo en el mundo la primera gran guerra. La novela tuvo mucho éxito. Los destinos de los personajes discurrían sobre una trama interpretativa, un poco arbitraria, de los cuatro jinetes: la Guerra, el Hambre, la Peste y la Muerte. Vamos a entrar pronto en el tercer milenario de la historia de Occidente. Los cuatro jinetes, la cuadriga fatídica, retornan. Son como la sombra espectral de los del libro de Blasco Ibáñez. Les denominaré así: El Vacio, el Paro, la Droga y el SIDA. El primero de los actuales jinetes cabalga no un potro impetuoso, sino un Rocinante triste. Hunde sus hocicos en el suelo, sus crines lacias penden de su largo cuello. Alberto Durero lo ha inmortalizado en un dibujo titulado La Melancolía Ahora le llamamos el vacío de la vida O, sencillamente, el Vacío. Invade el Universo. Millones de hombres lo padecen, principalmente los jóvenes. El hastío de vivir alcanza dimensiones impetuosas, trágicas. Nadie sabe poner remedio a ello. Vienen después los otros jinetes. Montando el caballo negro del Paro. O el bermejo de la Droga. O el amarillo del SIDA. Todos ellos están entrelazados. En su marcha implacable, que los hombres no saben detener, la cabalgada siniestra se entrecruza. A veces cambian los jinetes de montura. Todos sospechábamos ya que entre ellos había una extraña relación. Pero ahora- viene la ciencia y documenta con solidez, brillantemente, el parentesco apocalíptico. Todos mis lectores saben que son los países escandinavos los que mejor han organizado la asistencia social, el moderno welfare system el. sistema del bienestar Muchos de ellos conocen- no es menester recordarlo- el gran prestigio que tienen sus instituciones científicas. En una de ellas, en el Karolinska Institutet- e n el Instituto Carolingio- un puñado de investigadores, bastante numeroso, han investigado qué es lo que ocurre en las mujeres que están en el paro No lo hacen de cualquier manera. Emplean las técnicas más sutiles, que nos permiten hoy. conocer con seguridad matemática cuáles son nuestras defensas contra la infección o contra la malignidad. Ya se ha divulgado mucho que nuestros linfocitos, esas simpáticas y complejas células de nuestra sangre, se dividen en tribus de la más diversa condición. Unas destruyen, otras limpian, otras ayudan. Sus variadas funciones sirven para defendernos. Sus capacidades pueden hoy medirse con precisión irreprochable. Pues bien, en estas mujeres en paro las defensas de estas células- y por tanto, las Y su peso se desploman. ¿Y si el triste y escuálido Rocinante sobre el que cabalga el jinete del Por Juan ROF CARBALLO Vacío de la vida fuese la clave de todo? Por lo de todo el organismo- descienden dramáti- menos del comienzo de una solución. camente con el desempleo. No intervienen en También aquí intervienen esos maravillosos ello otros factores. Lo mismo da que reciban linfocitos, sus tribus, cuidadosamente separao no esa pingüe pensión que los escandina- das y analizadas por las portentosas técnicas vos dan a sus parados. Que estén o no abu- de los modernos inmunólogos. Así hoy saberridas por no trabajar. Eliminan los investigamos- cosa que no dejará de divertir y hasta dores, uno tras otro, los factores de preocupar a muchos de mis de perturbación. Hay que aceplectores- que lo que los anglotar una conclusión que revoluciosajones empiezan a llamar, con na nuestras más arraigadas pintoresco neologismo, disrupideas. Hemos nacido bajo el ción marital es decir el desamandato bíblico: ¡Ganarás el cuerdo dentro del matrimonio, pan con el sudor de tu frente! cuando es grave, profundo y perAhora resulta que no es así. Que sistente también descabala las la consigna divina es otra: ¡Gafuerzas inmunitarias del organisnarás tu salud, tu felicidad, tu somo. Que otro tanto ocurre con siego, tu alegría si consigues los hombres y con las mujeres, ese don cada día más difícil, el cada día más numerosos, que don de tener trabajo! sienten el vacío o el cansancio de la vida es cosa que vieSegún la Organización para la ne demostrándose con técnicas Cooperación y el Desarrollo Ecosutiles y exactas desde hace vanómico (OCED) en 1985 podían rios años cada vez con mayor calcularse en las naciones muy Juan Rof Carballo precisión. efe la Real Academia industrializadas 39 millones dé LOS CUATRO JINETES Española parados. Se... piensa que cinco ¿Cuál es la causa de todo años después esta cifra aumenta esto? ¿De la galopada trágica de en veinte milíones más. Para el año 2000 el los nuevos jinetes del Apocalipsis? Todos tieparo alcanzará la cifra de mil millones. El nen su teoría: sociólogos, politólogos, psicólonuevo jinete de! Apocalipsis, que deja a homgos. Y también los filósofos. Hasta ahora, en bres y mujeres con su armadura de linfocitos este pavoroso entierro de la civilización, a los quebrantada, ¿proseguirá triunfante su galomédicos y a los biólogos apenas se nos ha pe? hecho caso. Se nos deja sólo un modestísimo cirio para acompañar, con explicaciones No le van a la zaga sus compañeros. Hace muchos años, el primer libro que publicó el someras, esta catástrofe histórica del hombre de la Gran Cultura. Instituto de Ciencias del Hombre se refería a la droga. Todavía nadie hablaba en España Ahora bien, resulta que no. Los grandes fíde esta cuestión. Invitamos a las figuras más sicos atómicos de nuestra época nos han enseñeras de Europa y Norteamérica, a los señado a desconfiar de toda relación simplisdoctos en el tema. Nos asombró su sorpresa. Con estupor nos miraban frotándose los ojos. ta causa- efecto. No hay causas claras de esParecían decir: ¡Estos pobres no saben lo tos fenómenos. Ni, lo que es más importante, que se les viene encima! Publicamos un li- tiene porqué haberlas. El pensamiento causal brito, bastante decoroso, que hados ingratos está superado. Es posible que sean mis jinehicieron desaparecer. Hoy, el jinete rojo de la tes apocalípticos: el SIDA, el Paro, el Vacío o Droga se escurre ágil y mortífero, escapando la Droga, los que debilitan los linfocitos, las de todas las persecuciones policiales, políti- defensas. ¿Y si ocurriese al revés? O, por lo cas, sociales. Triunfa como su compañero, el menos, que es a mi parecer lo más probable, ¿si todo formase una red conexa de relaciojinete del Paro. También en el drogadicto vemos ese descenso de la capacidad defensiva nes? del organismo. Que aparece asimismo en forLa tecnificación del mundo, la ¡nstrumentalima culminante en las víctimas del jinete, del zación de la razón, a la que muchos echan la corcel amarillo, el que ahora tiene aterroriza- culpa de todo, es ahora ella misma la que da a la Humanidad entera, el jinete del SIDA. viene en nuestro auxilio. Con sus técnicas de increíble sutileza. Una de las palabras más Los hombres, los Gobiernos, cada día con intraducibies del último Heidegger, la de Gemayor preocupación, empiezan a consagrar stell, con la que el gran filósofo caracteriza el cantidades inmensas de dinero a combatir mundo de la técnica, podemos interpretarla estas nuevas plagas. Tienen la ilusión de pacomo im- posición La técnica, el mundo de rar la galopada siniestra con lo que mejor las máquinas, de la inteligencia artificial, nos manejan: el dinero. Para luchar contra el im- pone sin que nos demos cuenta de SIDA las cifras alcanzan valores increíbles, ello, el hábito de pensar de una manera. Al fimillones y millones de dólares. Pues se espenal, aparece el vacío de la vida y las nuevas ra que un día esta lucha contra el jinete del sirtes, los jinetes malditos. corcel amaritto rinda que dé beneficios En cambio, para luchar contra el cuarto jiFrente a la im- posición hay que ir, en la innete, el del Vacío de la vida, el de la depre- formación, en la escuela, en el pensamiento, sión creciente, el del descreimiento total en la a una nueva dis- posición del hombre. Que existencia, las ayudas económicas son po- descubra a nuestros niños, pronto adolescencas. Ridiculas. Los otros jinetes contemplan tes, a punto de ser arrollados por los apocacon desdén a su triste compañero. A ellos la lípticos jinetes, eso que yo en algún sitio he Humanidad les reviste de oro para ver si bajo llamado el esplendor de la realidad.