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ABC, 1 póg. 36- TRIBUNA ABIERTA SÁBADO 14- 3- 87 ción, violencia, depenL pasado mes de dencia y pobreza que mayo, tras una asumen las formas de las repremás curiosas. Y hasta sentaciones de mi obra irreconocíbles, si la miLa pasión según Antírada no traspasa el gona Pérez, producida plano primero y falso por el Teatro Rodante Por Luis Rafael SÁNCHEZ de la felicidad y la toPuertorriqueño de Nueva York, se me acercó una señora, pertinente nal de provenir de un país llamado Puerto lerancia. No hay que. olvidarlo nunca: todo como después se verá, a felicitarme por lo Rico, es un hombre y una mujer que se pro- contexto colonial es violento y pobre, aunque que ella consideraba una obra teatral exce- duce, que se cría y crea en un contexto colo- se finjan la paz y la riqueza. lente. La felicitación pudo integrarse a la zona nial; es un hombre y una mujer oriundo de un Inmerso en ese contexto colonial, saturado, del olvido o a cualquier otro depósito de re- país que no há tenido otra experiencia políti- contaminado, abrasado por el mismo, el dracuerdos inútiles si la señora se hubiera des- ca que la experiencia colonial. País formado maturgo, el escritor, el artista puertorriqueño pedido con un adiós sonreído e inofensivo. y deformado en la justificación se ha colocado ante el hecho Pero la señora, dispuesta a la generosidad de dicha condición, país que atecreador en actitud de la ofensiva de las palabras excedentes, incesante en la sora el orgullo colonial, país que abierta: agresión, rabia incontenioferta, de un halago sospechoso, exclamó, transforma en mito idílico la infeda, obsesiones circulares, reitecon un entusiasmo furibundo: ¡Así es que rioridad impuesta, país que celeración temática. Con lenguaje usted es un dramaturgo puertorriqueño! Y bra, día a día, la ceremonia de ia múltiple, con material variado, se marchó, entre confundida y asombrada, confusión. Un dramaturgo, un unos mismos hilos morales contras dejar én el aire minúsculo de la plazoleta escritor, un artista puertorriqueño ducen la misma indignación a del Lincoln Center un cierto olor a persistente es un hombre y una mujer cuya través de la obra de De Hostos y ambigüedad, a la sorpresa que produce lo in- sensibilidad, creadora ha sido Zeno Gandía, Lorenzo Homar y sólito: ¡Así que usted es un dramaturgo condicionada por dicha perenne Juan Antonio Corretjer, Julia de vida colonial, Testigo de los miepuertorriqueño! Burgos y José de Diego, Luis dos, predicador de las culpas; Palés Matos y Carlos Raquel RiLa pertinencia de la señora fue involuntaria. confesor, cronista de la miseria y vera, Rene Marqués y José Luis La señora, mejor o peor intencionada, acudió el esplendor colectivos, oráculo y González. La nómina es intermia la gastada ceremonia de la adulación con reló. Colonizada a pesar suyo. nable. el propósito de ganar mi simpatía mientras su vida transcurre en la contemQuienes sostienen, bien o mal plación y denuncia de la afrenta: me regáfába o fingía regalarme la suya; gesto Luis Rafael Sánchez intencionados, que la mejor, ex- éste que preside las relaciones entre los ciu- cada momento una nueva. Ése presión artística puertorriqueña Escritor dadanos de la metrópoli y los naturales de acto de vigilancia y grito, de es monotemática y unidimensioequilibrio y razón, de espina dorsal fría, supolas colonias: una inconfesada dificultad para nal sostienen una gran verdad: la investigaadmitir plenamente la capacidad, la sensibili- ne el mayor de los prodigios. Porque ía vida ción que el arte hace de la realidad tropieza dad, la respetabilidad de los últimos. Repito, en nuestra colonia, nuestra como la muerte y en el país puertorriqueño con un dato imposla pertinencia de la señora fue involuntaria; este día de hoy, llega a tener los colores del tergable e ineludible: el fundamento colonial no obstante, precipitó en mi ánimo la re- espejismo que alucina y momifica. Un drama- todo lo modifica. Más penetrante en el orden turgo, un escritor, un artista puertorriqueño flexión siguiente. es, por encima de todo, el ojo negado al so- crítico sería el descubrimiento de una tensión omnipresente, informativa de angustia, recelo ¿Qué es un dramaturgo puertorriqueño, un siego. y desconcierto, tensión delatada por el verbo escritor puertorriqueño, descartado el hecho retorcido, latigoso y el color agrio en. que se seminal de provenir de un país llamado PuerLa palabra colonial, por. su ¿petición conti- abisman las expresiones competentes de la to Rico? Un artista mexicano- Octavio Paz, José Luis Cuevas, Carlos Fuentes- un artis- nuada, acaba por parecer una figura retórica, literatura y la pintura nacionales. ta colombiano- Gabriel García Márquez, En- un clisé, un estereotipo que se toma y se rePor otro lado, una acusación fácil y acomorique Grau, Edgar Negret- es un artista res- toma para encender la argumentación, para paldado, sostenido, concretado por la nación apasionarla. Sin embargo, es ésa la categoría daticia se suele lanzar a esa obra creadora suya, por una manera de vivir y ser que se estricta que nomina la realidad puertorrique- monotemática y unidimensional que afirma, modula y hace desde la certeza nacional; ña. La palabra colonial remite a las ideas de concreta y pregona lo que somos: estar comcerteza nacional que no hay que discutir o sujeción, dependencia, violencia y pobreza prometida con una ideología, comprometida defender, o consolidar, o explicar porque per- que sostienen, como nuevos puntos cardina- con una tesis política como respuesta a nuestenece a la vividura de día a día, a la tradi- les, la realidad nacional puertorriqueña; suje- tra vida del pueblo. ción y a la costumbre, al relevo sucesivo e ir cansable de generaciones enlazadas por la misma, única, insoslayable herencia del orgullo de ser. Su mexicanidad, su colombianidad es el respaldo permanente de su vida y su acto ontocreador, más cercano al sueno Un critico argentino que pretende utiliobra, Su mexicanidad, su colombianidad no que al espejo. zara Marx como maestro sostiene que el necesita acreditarse o enarbolarse, porque Por ahí andaba todavía el modelo que Don Segundo Sombra, de Güiraldes, no existe en un indiscutible tramado histórico. Su empleó Güiraldes para inventar su persoexiste, que es apenas la visión que un esnacionalidad es la identificación mayúscula naje. Creo que se llamaba Segundo Ratanciero tiene del antiguo gaucho de la que los agrupa, con furiosa ternura, en un mírez. Los astutos administradores de la provincia de Buenos Aires, lo que es más mismo territorio; cabeza y corazón entusiasfama lo exhibían a los turistas extranjeros. o menos como acusar a Hornero de falsimados por unas mismas gestas, unos misEvité la tristeza de conocerlo, pero aún ficador porque exhaustivos registros llevamos nombres, unas mismas sangres. Dicho así puedo asegurar que era un mistificados a cabo en las montañas caiabresas y de otra manera, dicho a la manera del argendor, porque el auténtico Don Segundo es sicilianas no han dado con un solo cíclotino Jorge Luis Borges: Mahoma no habla el mito imaginado por Güiraldes, que mispe. Con este mismo criterio de naturalista de camellos y es árabe. La afirmación de teriosamente reveló un secreto de la conhabría que rechazar a Modtgliani por su Borges tolera una modificación de importandición pampeana. manía de pintar mujeres con gargantas cia extrema: Mahoma no habla de camellos Inmortal, como todos los mitos. inexistentes. Pero inexistentes dónde? porque es árabe Que los sociólogos de la literatura y los No desde luego en el espíritu del pintor. profesores del folclore no pierdan el tiemLa diferencia entre Modigliani y una máEn cambio, un dramaturgo, un escritor, un po tratando de desautorizarlo. quina fotográfica es que el arte no es una artista puertorriqueño- Myrna Báez o Francopia de la mera realidad extema, sino un Ernesto SÁBATO cisco Matos Paoli o Antonio Martorell o Angela María Dávila- descartado el hecho semi- E LITERATURA PUERTORRIQUEÑA Y REALIDAD COLONIAL (I)