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de las artes ABC En la terraza óleo sobre tabla de Eduardo León y Garrido; a la derecha, La tertulia lienzo del sevillano José Rico y Cejudo Mercado del arte Maestros costumbristas del XIX en la galería Sammer Esta excelente exposición es una fiesta para los devotos de la pintura de género H E dicho alguna vez que si el 50 por 100 del contenido de una exposición es bueno la exposición puede llamarse buena. En el caso de la actual exposición en la galería anticuaría Sammer (plaza de la Independencia, 9) integrada por obras de grandes maestros costumbristas de la pasada centuria, es muy bueno el 80 por 100 del conjunto. En consecuencia, la exposición debe ser calificada de excelente. Juzgue el lector por sí mismo a la vista de las siguientes firmas, entre otras, teniendo en cuenta que todas están representadas con trabajos de calidad, muchas con dos piezas por cabeza: Raimundo de Madrazo Garreta (1841- 1921) José Villegas Cordero (1848- 1923) Pablo Salinas Teruel (1871- 1946) Ricardo de Madrazo (1852- 1917) Manuel García y Rodríguez (1863- 1925) Vicente March Marco (1859- t? Martín Rico Ortega (1833- 1908) Eduardo León Garrido (1856- 1949) José María Murillo Bracho (18401882) Emilio Sala Francés (18601910) José Rico Cejudo (18641939) Salvador Viniegra (18621915) Domingo Muñoz Cuesta (1856- 1914) Joaquín Sorolla (1863- 1923) Francisco Domingo Marqués (1842- 1920) Mariano Barbasán (1864- 1924) Francisco Pradilla Ortiz (1848- 1921) y José Navarro Llorens (1850- 1923) Junto a las de estos y otros pintores españoles de las escuelas preciosistas de París y de Roma hay también obras de una decena de interesantes artistas extranjeros, los más franceses e italianos, adscritos a la misma estética. En resumen: una fiesta para los devotos, cada nuevo día más numerosos, de la pintura de género. Suele la galería Sammer nutrir sus exposiciones con cuadros rescatados en el exterior. En esta ocasión, y tras repetidos intentos fallidos en el mercado internacional, en el que crece como la espuma la demanda sobre la oferta, con el consiguiente alza de precios- h e comentado este fenómeno varias veces- se impuso el reto de ver si era posible aflorar algo de lo mucho y bueno que se guarda celosamente en España. Evidentemente, lo ha conseguido. Enhorabuena. Sólo los profesionales de este peculiar comercio saben el esfuerzo que representa aquí y ahora ojear y cobrar una buena pieza, siquiera sea como depósito temporal para su exposición. En esta situación no venal hay casi una docena de envidiables pinturas en el magnífico catálogo de Sammer, presentado y documentado, como de costumbre, por los expertos Carlos González López y Montserrat Martí Ayxelá. Las de venta libre tienen precios comprendidos entre 950.000 y 4.750.000 pesetas, según autor, tema y tamaño. Al no haberse podido presentar por f a l t a de e s p a c i o (mide 3,30 x 5,05 metros) la gran máquina taurina de José Villegas titulada La muerte del maestro reproducida en el catálogo, la obra capital de la exposición es la tabla de Raimundo de Madrazo titulada La carta (76 x 36 centímetros) delicioso retrato de Aliñe Masson, modelo preferida del pintor, ataviada a la moda del siglo XVIII. Encantadora obra maestra. Merece la pena la visita a Sammer sólo para ver este original, hasta ahora desconocido para mí. Sí están presentes de Villegas El descanso de la cuadrilla fechado en 1870, tabla de alto valor decorativo y documental (52 x 38) y una luminosa estampa veneciana no tópica, también sobre tabla (15 x 35) De Pablo Salinas hay dos interiores muy representativos de su efervescente factura: Oficio religioso (tabla de 40 x 23) y Las seguidillas lienzo de 39 x 66. Un Ricardo Madrazo afortunado: Regreso de la fuente de 1878 (102 x 59) Dos notables jardines sevillanos con figuración, de Manuel García y Ro- dríguez, cada nuevo año más buscado y cotizado: Patio andaluz (85 x 61) y La visita (63 x 83) Dos buenas tablas del valenciano Vicente March: Vendedora de frutas (45 x 30) trabajo de observación directa fechado en Roma, 1884, al que recomiendo prestar atención, y Escena galante (19 x 32) de guardarropa dieciochesco. También dos tablas de Martín Rico, con risueñas escenas u r b a n a s Pueblo a n d a l u z (29 x 16) y una sensacional Vista de Venecia (35 x 26) con más tierra que agua, lo que es inusual. Más tablas, éstas de León y Garrido, pintor- pintor de muchos quilates: un exterior con tres figuras femeninas, En la terraza (35 x 26) y un rico interior con dos, Confidencias (65 x 53) Y primorosas flores de Murillo Bracho; más temas andaluces a cargo de José Rico, Salvador Viniegra y Domingo Muñoz; soldados de Domingo Marqués; gitanillos de José Navarro... Y ferias, mercados, fiestas, galanteos, carnavales, huertas, paisajes, etcétera. Todo el repertorio anecdótico grato a nuestros abuelos. Y para cerrar la visita, un pequeño y vivaz óleo de Sorolla (13 x 24) con niños desnudos al sol junto a un río. De esto ya no hay. Siempre me ha sorprendido, aunque nunca lo he comentado, el celo que pone Sammer en la buena presentación de las pinturas que ofrece. Me pregunto dónde y cómo puede hallar en cada caso- e n todos los casos- el marco de época auténtico, adecuado e impecable. Da gusto verlos. La carta óleo sobre tabla de Raimundo de Madrazo Santiago ARBÓS BALLESTÉ A B C II7 JUEVES 12- 3- 87