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JUEVES 12- 3- 87- CULTURA -ABC, pdg: 47 Zush: La creación artística es el resultado íntimo de un conflicto de comunicación El pintor abre hoy en Madrid una exposición de su última obra Gobernante de un estado mental e imaginativo, perseguido por las investigaciones de la Agencia Central de Inteligencia, Zush es, también, un especialista en armamento moderno. Cuando le declaré la guerra a un coleccionista catalán, con el que compartía un estudio- después de parla Todos los hombres, y sobre todo los niños, son artistas. El arte es la manifestación íntima de un conflicto de comunicación. Los niños, por ejemplo, no se atreven a decirle a sus padres: Mi casa no me gusta Por eso, cuando un crío dibuja, si vive en el campo pinta un rascacielos, y si vive en la ciudad, imagina una casa de campo. Hay un sistema de comunicación universal- e l arte- ¿quién no ve monstruos entre las volutas de las nubes o entre las sombras que arroja, al anochecer, una ventana? Un artista defiende a capa y espada esa sensibilidad infantil. Los niños tienen un lenguaje privado. El lenguaje eólico de los gemelos sería su límite extremo. Al crecer, las imposiciones sociales nos obligan a abandonar esa clara intimidad y a someternos al lenguaje de las convenciones. El más primitivo de los recuerdos de las personas suele relatar la experiencia terrible del despertar en la cuna. El niño piensa, sobrecogido: Qué solo estoy en el mundo Poco a poco, nuestros padres nos van imponiendo el idioma convencional, un idioma que nos permite entrar en el reino de la comunicación social y que la facilita: Niño, no te hurgues las narices o niño, no te sobes la pilila Esas son las normas sociales. Según el investigador norteamericano Erwin S. Strauss, hay cinco clases de Estados independientes. Sobre todos ellos, la Agencia Central de Inteligencia ejerce una perpetua y omnímoda vigilancia. Sobre el mío, por ejemplo, que está considerado entre los países miniatura como Free Radio, una nación que ocupa una plataforma marítima de la segunda guerra mundial en el canal de La Mancha; Evrugo- que así se llama mi nación- -es un estado libre, independiente, mental e imaginativo, que tiene bandera, moneda de curso corriente, y una de cuyas industrias más prósperas es la armamentista. Construimos armas que matan de gusto. No me gusta hablar de los pintores que me gustan, sobre Madrid. Tulio H. Demicheli mentar mis ambiciones territoriales- le amenacé alevosamente con las sutiles invenciones de mi arsenal bioquímico. Mis armas matan de gusto y él odiaba los cítricos. Le dije: Inundaré el estudio con esencia de naranjas He inmortalizado aquella gesta en mi cuadro La tregua Supermerc art Arte prét- á- porter Madrid. J. M. C. ¡Sírvase arte usted mismo! En pleno barrio de Salamanca, junto a una tienda de antigüedades, frente a una galería moderna y otra clásica, se ha inaugurado Merc art, una forma risueña de hollar el mercado del arte, de vender pequeñas obras como si fueran fabada en lata. Supermerc art, que estará abierto hasta el 11 de abril, es mitad una broma, mitad una propuesta artística, mitad operación promocional. Tres mitades, cierto, pero con todas ellas ha de contarse. El primer Supermerc art se celebró en Barcelona bajo la iniciativa de Jean- Pierre Guillemot, cuya ocupación primera es mantener abierta una tienda llamada American Prints, dedicada a la venta de bellos carteles de lujo. La medida promocional de Supermerc art viene dada porque el presente local (pequeño y mal acabado) se convertirá tras este evento en la sucursal madrileña de American Prints. La parte bromista dimana del mismo contexto. Hay gente mayor que pregunta insistentemente por listas de precios entre el regocijo de unos organizadores que pasan a explicar encantados cómo las obras de cada artista están en tres bandejas con precios diferentes. Esos precios, entre 4.000 y 15.000 pesetas, permiten decorar una cocina, un cuarto de baño o una escalera con poco e s f u e r z o económico y variable placer de los sentidos. El ambiente, por tanto, es festivo, un poco cómplice, amablemente transgresor. Los artistas, casi todos jóvenes, pero con alguna exposición a sus espaldas, han colaborado con trabajos menores que en contados casos muestran algo más profundo que gentileza cortesana. Por mucho que parezcan borradores de anuncios para cosméticos, como Miluca Sanz; que se disfracen de metafísica agraria, caso Martín Begué; de objetos cotidianos, en Julio Juste, o destilen un vago barroquismo orientalizante, en Javier Pérez Grueso casi todo lo presente tiene en común cierta capacidad para endulzar, apenas ninguna para inquietar. Los veinticuatro artistas presentes han irritado un poco a unas galerías demasiado interesadas en la Gran Obra y poco dinámicas en la función de incorporar consumidores de arte a través de la Pequeña Obra. Es la mayor virtud de Supermerc art. La tercera mitad. Socjcmo I (1986) todo si están vivos. Diré que admiro a Hieronymus Bosch, a Marcel Duchamp y a Paul Klee. Por desgracia, el arte de nuestros días ha caído en la trampa de la plástica y de la estética. Al hacerlo, el artista contemporáneo ha dejado de participar integralmente, como lo hacían los antiguos, en la cultura de su tiempo. Yo no creo que el arte de vanguardia sea el que no entiende la gente. Todo lo contrario. Por el fatal influjo de la Universidad, los creadores se parecen cada vez más a los técnicos. El demonio de la especialización- arte gestual, manchas- lo corrompe todo... El arte es una manera de filtrar nuestro entorno. Nuestra percepción recibe influjos múltiples. Al crear, ordenamos, damos un sentido nuevo a la multiplicidad del universo. En mi obra busco plasmar esa diversidad de lo humano, que es religiosa, política, filosófica, sexual y artística. Dieciséis novelas optan a los cinco millones del premio Plaza y Janes Barcelona. J. Bravo Dieciséis títulos optan esta noche a los cinco millones de pesetas y a la doble publicación- -en español y alemán- que ofrece el III Premio de Novela Plaza y Janes que se falla en Barcelona. Son las que han llegado a la final, tras pasar la criba en la que entraron un total de doscientas veintitrés obras. Por siete a nueve ganan- entre los autores finalistas- quienes han refugiado su personalidad a quienes se han enfrentado sin la máscara del seudónimo. Entre estos últimos se encuentran nombres como el del corresponsal de ABC en Nueva York, José María Carrascal, quien aspira al premio con la novela La yave; Luis Blanco Vila, con Diálogo con las sombras; Carmen Gómez- Ojea, con Recuperación en la memoria, y Amador Riera con La vida en un círculo vicioso. Una singularidad de esta convocatoria del premio de novela patrocinado por la Editorial Plaza y Janes reside en la forma de entretener a informadores e invitados en los momentos previos al fallo. Si en otras ocasiones y otros premios el premio se desvela cuando los estómagos de los asistentes se hallan satisfechos por la correspondiente cena o almuerzo, aquí el espíritu es el favorecido. Una velada en el Gran Teatro del Liceo, con actuaciones de la Nuova Compagnia di Canto Popolare, el Ballet del Atlántico y la voz de Nuria Espert sirviendo la palabra de Salvador Espríu, precederá a la decisión del Jurado que componen Elena Quiroga, Torrente Ballester, José María Blasi, José María Moya y Enrique Badosa.