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MARTES 10- 3- 87 ESPECTÁCULOS A B C 75 Flamenco Crítica de cine El alarde cantaor de José Mercé: duende y jondura Empieza a animarse el ambiente flamenco madrileño. Después de la jomada dedicada al baile en el Colegio Mayor San Juan Evangelista, con las actuaciones de La Chunga, La Tati y Manuela- ésta una auténtica revelación- el sábado tuvo lugar en el teatro del Montepío Industrial, idóneo para escuchar cante, el IV Festival Flamenco de la Peña Cultural Flamenca El Chaquetón, Formaron el cartel Carmen Linares, que nos conmovió por malagueñas y sobre todo por tarantas, estilo que dijo no solamente con maestría, sino con un sentimiento estremecedor; El Chaquetón, con sus facultades a tope y siempre con su dominio de los aires gaditanos; José Menese, vibrante y brillante, como corresponde a su veteranía, que esta vez destacó en la petenera, y José Mercé, quien en esta ocasión merece atención especial por lo redonda que resultó su actuación. José Mercé, la figura del tablao El Café de Chinitas, llevó a cabo lo que se dice una lección magistral de su arte. Enardeció a los cabales por tangos, soleares, siguiriyas, fandangos, bulerías y tonas. Aparte de que está enrachado, cada día le suena más flamenca la voz y recuerda cada vez mejor los ecos de su tierra jerezana y de su ralea contaora. Rompió, como suele decirse, el cuadro, a fuer de jondura, de duende y de conocimiento verídico de los sones, con una capacidad artística fuera de serie y con una llevaduría del compás reveladora de su importancia. El alarde cantaor de José Mercé, en definitiva, fue digno de ser recordado. Con ello está dicho todo. Y las guitarras: la muy sonora y sugyugante de Enrique de Melchor, y la sensiblemente sutil y armoniosa de Juan Habichula, completaron una tarde de cante y toque muy apana Producción: Sugarman Palmer para Paramount (USA) 1986. Directora: Randa Haines. Guión: Hesper Anderson y Mark Medoff, según la obra teatral de Mark Medoff. Fotografía: John Seale. Color. Música: Michael Convertirlo. Duración: ciento ocho minutos. Principales intérpretes: William Hurt, Marlee Matlin, Piper Laurie, Philip Boaco. Allison Gompf, John F. Cleary, Philip Holmes y Georgia Ann Clive. Salas de estreno: Coliseum, La Vaguada y El Españoleto (v. original) Singular, hermosa y turbadora historia de amor entre un profesor de escuela de sordomudos y una sordomuda que se refugia en su defecto orgullosa y solitariamente. Un profesor, joven y sin embargo con experiencia, que ha tenido problemas en otros centros, llega a un colegio especial perdido en un remoto paraje del norte de los Estados Unidos, dispuesto como siempre a hacer las cosas bien, pero a su manera. Allí conoce a una extraña, atractiva y salvaje muchacha, miembro del cuerpo doméstico de la institución, que maneja con energía la fregona y no admite imposiciones de nadie. Gradualmente, despés de haberse ofrecido a darle clases particulares, con conocimiento del director del centro, se enamora de ella... La historia podía ser más que habitual, manida. Pero ocurre que el joven profesor, James Leeds, está especializado en la enseñanza de sordomudos, y que la chica que friega, Sarah, es sordumuda, asimismo, y sólo habla por señas. Con tal dimensión, la historia cambia, y pocas historias de amor tan hermosas y con tanta, carga de universalidad como ésta, aparentemente tan limitada, tan singular, tan circunscrita. Porque, por vez primera- El milagro de Ana Sullivan no era en sí una historia de amor, y Belinda era, asimismo, otra cosa aunque algo de amor hubiese en ella- la sordera, la mudez, un defecto claro y contundente, un- elemento discriminador, una minusvalía donde se superponen los lenguajes para que, finalmente, sea el del corazón el que prime. Porque Hijos de un dios menor es una acabada, singular y nueva forma de ese problema, y de ese esfuerzo, de la comunicación entre los seres, sea ésta verbal, escrita, física o sentimental, que el hombre tiene desde su aparición en la Tierra. James Leeds no comulga con los métodos tradicionales para hacer hablar a los sordos. Sus clases se parecen más a una fiesta, a un concurso de la televisión, que a una carrera de obstáculos. Leeds procura estimular los restantes sentidos- l a vista, el tacto- de sus alumnos, con éxito además, aunque éste no sea nunca completo, aunque siempre, haya quien, por timidez o falta de inteligencia, se encierre en su defecto. La relación profesor- alumna, James- Sarah, un amor más allá de las palabras tiene un artificio expresivo, una convención que el espectador debe admitir para no sentirse defraudado. James habla por señas con Sarah, y ésta le contesta de igual modo; pero, a fin de que quienes no conocemos el lenguaje de los signos no nos sintamos marginados, James, de modo instantáneo y casi natural -con un doblaje español espléndido, donde destaca la voz de Emilio Gutiérrez Caba y una magnífica dirección de actores- traduce en sus palabras los diálogos manuales entre ambos. Y así, el conjunto, con su convencionalismo, tiene fuerza, pasión, ternura, y acaba por emocionar al espectador, después de haberle sorprendido e intrigado. De William Hurt pueden decirse muchas cosas, salvo que es un actor que se repita. Del detective de Fuego en el cuerpo al homosexual- y oscarizado -de El beso de la mujer araña y a este profesor de sordomudos, hay distancias siderarles con un sólo denominador común: su calidad como intérprete. Sin embargo- aunque Hurt aspire también este año al título americano al mejor actor- la sorpresa, gratificante, exultante y agresiva sorpresa, de Hijos de un dios menor -hay títulos originales que no necesitan mayores explicaciones- es la de la actriz Marlee Matlin. Por su belleza, por su fuerza expresiva, por su ironía acida, por su ternura, por su encanto derivado de su propia limitación sensorial, Marlee Matlin, que puede convertirse, el próximo 30 de marzo, en la primera actriz sorda con Osear, se revela como la intérprete ideal del complejo personaje de Sarah. Y si el conjunto es mucho más que digno- con unas escenas, en la piscina del centro, fabulosamente expresivas, del mundo de la sordera, en su ausencia de subrayado explicador- buena parte del mérito se debe al talento de la realizadora Randa Haines, precisamente con su primer largometraje, después de una cierta experiencia en televisión. Aunque su nombre no esté en el quinteto de aspirantes al próximo Osear, sí lo está su estupenda, original y sensible película. Pedro CRESPO Hijos de un dios menor de Randa Haines M a n u e l RÍOS RUIZ PASAPESCA MADRID, S. A. De conformidad con lo prevenido en el artículo 86 de la ley sobre Régimen Jurídico de las Sociedades Anónimas, se hace público que, de acuerdo unánime de la Junta general extraordinaria de accionistas, celebrada con carácter de universal, el día 20 de enero del corriente año 1987, se cambió la actual denominación social de Pasapesca Madrid, S. A. por la de COMERCIAL GABRIELITOS DEL MAR, S. A. Madrid a 27 de febrero de 1987. -El Consejo de Administración. Santiago Güell Carafí, secretario. A PETICIÓN DEL PUBLICO PRORROGA l ¡Ay Felipe demi... IVA! de Fernando VIZCAÍNO CASAS con PEPE RUIZ- MARTA VALVERDE PEPE ALVAREZ- CANDELA PALAZON Ballet BOITE PINTOR ÜLA OBRA QUE LE DEJARA PASMAO MES DE ÉXITO! TODOS LOS DÍAS, DE MIÉRCOLES A SÁBADO, 1,15 NOCHE SE COMPRA EDIFICIO CENTRO DE MADRID Para rehabilitar. Pago contado Ofertas Apartado de Correos 35.157 de Madrid TARDES Reserve su mesa DISCOTECA 1435 7 5 4 5- 4 3 5 06 67