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52 A B C A B C D E LA EDUCACIÓN MARTES 10- 3- 87 La reforma de la Formación Proíesio Madrid La evidente distancia entre los contenidos de la enseñanza y lo que demanda el mercado de trabajo ha llevado a una reorganización, todavía muy tímida, de la Formación Profesional en España. Gracias a los planes desarrollados a lo largo de los últimos años, varios miles de jóvenes han tenido la oportunidad de hacer prácticas en las empresas, contrastando sus conocimientos con la realidad. Sin embargo, hay cierta coincidencia en que los pasos adelante dados hasta ahora son todavía inEn los últimos años se ha empezado a tomar conciencia de la necesidad de adecuar los contenidos de la enseñanza, y especialmente de la Formación Profesional, a las exigencias del mundo de la empresa. El Acuerdo Económico y Social (AES) firmado a finales de 1984, en su artículo 16 ya señalaba que una de las causas de la deficiente situación del mercado de trabajo en España deriva del alejamiento de la Formación Profesional respecto de las necesidades auténticas de la mano de obra Los agentes sociales (Gobierno, patronal y sindicatos) parecían entonces conscientes de que era necesario cambiar el enfoque de la Formación Profesional si se quería paliar uno de los desajustes más graves que soporta el país: el paro juvenil. La forma de llevar a cabo esa transformación, que conectará a los alumnos con el mundo laboral, estaba estrechamente ligada al acercamiento de los estudiantes a las empresas. suficientes, y así io reconocen públicamente miembros destacados de la patronal CEOE. Es necesario canalizar más recursos hacia la adecuación de la enseñanza a las verdaderas necesidades de las empresas, porque de ello depende también la reducción del alarmante paro juvenil. Pero no basta con reordenar la Formación Profesional e intensificar los contratos en prácticas, sino que hace falta un replanteamiento global del sistema educativo, cuya lejanía de lo que la sociedad española reclama ha sido denunciada por activa y por pasiva. boración de representantes de la Administración, empresarios y sindicatos. El retraso del funcionamiento del Consejo General lo denunció el secretario general de la CEOE, Juan Jiménez Aguilar, en la clausura de las II Jornadas de Formación Profesional y Fondo Social Europeo, a finales de enero de 1987. La falta de un reglamento para el Consejo- d i j o- ha dado lugar a un estancamiento en el estudio y definición de un auténtico programa nacional de la Formación Profesional, que en 1986 no ha podido avanzar ni elaborarse, a pesar de su indudable trascendencia. Por ello se puso en marcha el Plan de Formación e Inserción Profesional en abril de 1985, para abordar un problema que estaba- según la Oficina del Portavoz del Gob i e r n o- insuficientemente atendido Dicho plan se ha prorrogado en 1986 y 1987. Insuficiente Sin embargo, hay cierta coincidencia en que ese primer empuje no fue suficiente y no se ha hecho todo lo que sería deseable. Una prueba de lo que decimos es que, hasta hace pocos días, el Consejo General de la Formación Profesional no ha contado con un reglamento de funcionamiento. Este organismo, creado en 1986, es fruto de un mandato del AES y tiene como misión fundamental favorecer una política con visión global de la FP, en la que se tengan en cuenta las necesidades del mercado de trabajo. Para ello cuenta con la cola- Retroceso Precisamente por lo anterior, la Administración ha prolongado en 1987 la vigencia del Plan de Formación e Inserción Profesional de 1986, aunque con- determinadas modificaciones, que- a juicio de la CEOE- no constituyen avances, sino más bien retrocesos por la reducción de las medidas de fomento a los contratos de formación, entre otros aspectos. Como consecuencia de ese plan de formación e Inserción Profesional, veinte mil estudiantes hicieron prácticas en unas ocho mil empresas de toda España en 1986. De ellos, aproximadamente unos once mil cursan sus estudios en el territorio regido directamente por el Ministerio de Educación, donde colaboraron cerca de cuatro mil cuatrocientas empresas. En 1987 está previsto que los alumnos de Formación Profesional de segundo grado realicen prácticas durante un máximo de ochenta días o cuatrocientas horas. Para ello dispondrán de una beca de 800 pesetas por día trabajado para cubrir los gastos de manutención y desplazamiento. Las empresas percibirán, junto a una póliza de accidentes de trabajo, unas quinientas pesetas por persona y jomada laboral. Este contacto de los alumnos con los centros de trabajo les acerca a la realidad laboral y, en algunos ca- Experiencias singulares La necesidad de un plan más ambicioso en medios viene avalada por el éxito de algunas experiencias, como la del Instituto de Formación Profesional Getafe 1, de esa localidad madrileña, que ha demostrado la virtualidad de un mayor entronque de la enseñanza con la empresa como fórmula para crear empleo. En este centro se imparten seis ramas de Formación Profesional (administrativo, automoción, delineación, electricidad, electrónica y metal) y en todas ellas hay alumnos que hacen prácticas en centros de trabajo. Concretamente, de los 411 estudiantes que tienen derecho a ellas, 120 han aprovechado este curso la importante experiencia. Según el director del Instituto, Martín Sánchez González, la mayor parte de los jóvenes que no hacen prácticas se debe a razones personales y no a que el centro no se haya preocupado por ofrecer esta oportunidad. Las empresas que han suscrito convenios con el Instituto son muy variadas, pero como muestra podemos citar, en la rama administrativa, las siguientes: Salcer, S. A. Lorenzo Salcedo, Ormazábal, Siemens y el Ayuntamiento de Getafe. En ellas hacen prácticas 46. alumnos de los 107 que cursan estudios de FP de segundo y tercer grado. El director del centro manifestó que de los 88 alumnos que acudieron a una empresa el pasado curso para reciclar sus conocimientos, 30 trabajan hoy en los centros laborales que los acogieron con contratos consolidados. La experiencia- agregó Martín Sánchez- es altamente positiva; porque estimula a los estudiantes y además posibilita que las empresas tengan un conocimiento profesional de los muchachos que en muchos casos termina en un contrato de trabajo. C, P. wrtvn sos, incluso les abre la puerta a un posible contrato futuro. Pero como puede verse de momento tan sólo afecta a un reducido número de estudiantes de Formación Profesional, y no hay duda de que es necesario incrementar los esfuerzos para que esa oportunidad llegue a más jóvenes. Sobre todo cuando se cuenta con la posibilidad de acceder a los fondos estructurales de la Comundi- Escasa colaboración e cativa y las empresas Sigue sin resolverse e considerado como muy No se han vaioradq ti empleo para determina n n TTn