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MARTES 10- 3- 87- INTERNACIONAL pág. 27 Andreotti, encargado de formar Gobierno en Italia Los socialistas mantienen su amenaza de veto Roma. Miguel Castellví Tal como se preveía, el presidente Cossiga ha dado a Giulio Andreotti el encargo de formar Gobierno. Toca ahora al político democristiano vencer las resistencias socialistas de Bettino Craxi y lograr un acuerdo de los cinco partidos de la coalición. Esta es la décima vez que Andreotti intenta constituir un nuevo Gabinete. A pesar del veto anunciado por los socialistas, la DC ha mantenido como candidato al ministro de Exteriores. La razón es que se quiere un Gobierno sólido que renueve la imagen de la Democracia Cristiana como partido líder. Andreotti es también hombre capaz de arrancar un acuerdo en cuanto se le da el más mínimo pie para ello. Aunque la primera vez que recibió el encargo no lo logró, ha tenido éxito en otras cinco ocasiones y en total suma 1.233 días en Palacio Chigi. Este verano, en cambio, la negativa del PSI le impidió conseguir su objetivo. El clima polémico entre socialistas y democristianos no le facilita la tarea. De momento no se conocen las reales intenciones de aquéllos. Según Amato, un colaborador de Craxi, el PSI quiere sobre todo un Gobierno que reforme el sistema de elección del jefe del Estado. Este es designado ahora por el Parlamento, y los socialistas prefieren una elección directa. Si las discrepancias se reducen a cuestiones de programa de Gobierno, es posible que Andreotti, maestro de diplomacia, llegue a un compromesso El ministro de Exteriores ya ha hecho una propuesta para modificar la elección del presidente de la República, y está abierto a discutir sin límites la composición del Gabinete. Pero se desconoce si el veto socialista es sólo un bluff o si en realidad se opondrán hasta el finalv La gran cuestión es el profundo conflicto de intereses entre la DC y los socialistas. A éstos, lo que les gustaría es mantener a Craxi de jefe de Gobierno, porque es el único sistema que tienen para hacer crecer el partido en votos y en poder, y llegar antes o después al proyecto de un tercer polo laico que tenga la suficiente consistencia para enfrentarse con los otros dos polos la DC y el PCI. Pero esto es pretender que la Democracia Cristiana se haga el harakiri para dar gusto al PSI. La DC no está dispuesta a dejar que los socialistas crezcan a su costa; recuerda que la presidencia socialista es una anomalía y como partido de mayoría relativa exige que la presidencia del Consejo de Ministros vuelva a sus manos. Veremos si Andreotti es capaz de conciliar lo irreconciliable o, como dicen aquí, mezclar el agua con el aceite Al salir del Palacio del Quirinal, Andreotti declaró que intentaría volver a la coalición de cinco partidos (democracia cristiana, s o c i a l i s t a s l i b e r a l e s republicanos y socialdemócratas) y que estudiaría los proyectos de reformas, incluido las reformas constitucionales. Con estas p a l a b r a s el c a n d i d a t o democristiano parece referirse al proyecto propuesto por Craxi de elegir mediante sufragio universal al presidente de la República. North y Poindexter podrían comprometer a Reagan Nueva fase en el escándalo del Irangate Nueva York. José María Carrascal El Irangate está resultando el cuento que nunca se acaba. Creíamos que el Informe Tower lo había cerrado cuando surge la alegación de que Reagan conocía el desvío de fondos a la contra Lo que reabre el caso, que no acabará hasta que se llegue a contestar a la pregunta: ¿Qué sabía y cuándo lo supo el presidente? Es algo que no sabremos hasta que declaren los dos hombres que pudieron informarle: el jefe y lugarteniente de su Consejo Nacional de Seguridad, Poindexter y North. Ambos vienen negándose a declarar invocando el derecho constitucional a no autoincriminarse. Reconstruir la historia sin ellos va a ser largo y difícil. Así que empieza a pensarse en concederles inmunidad para que cuenten lo que saben. Los Comités de ambas Cámaras investigadores del escándalo se reúnen hoy para debatirlo. Es posible que se inclinen por la inmunidad. Hasta ahora venían resistiéndose, pensando que podrían llegar a la verdad sin tener que dejar suelto a alguno que puede haber violado la ley. Pero hay razones que empujan a lo contrario. Por una parte, la gente empieza a cansarse de este alargarse interminable del escándalo, y puede dirigir su impaciencia contra los investigadores. Sobre todo si cree que los demócratas, que dominan ambos Comités, tratan de sacar ventaja política de ello. Por la otra, está el hecho de que los mismos demócratas se dan cuenta de que el Informe Tower ha exonerado hasta cierto punto a Reagan y que si las cosas siguen así, se les escapará, como ya empieza a hacer. Es lo que les empuja a conceder inmunidad a alguno de sus ayudantes. El ayudante puede ser Poindexter. No sólo porque fue el hombre más en contacto con el presidente durante el escándalo, sino también porque sus abogados ya han filtrado que están dispuestos a basar su defensa en empujar su responsabilidad hacia arriba. Como ayer les informaba, Poindexter asegura que por dos veces habló a Reagan del desvío de fondos. No le dijo que era ilegal, pero sí que el dinero israelí o iraní podría tener beneficios colaterales para los contra No era tampoco hablar claro, pero añade otro interrogante a la afirmación de Reagan de que no sabía nada de tales desvíos. La única forma de aclararlo es que Poindexter hable. Es lo que los Comités del Congreso pueden decidir al concederle inmunidad. Su problema es el fiscal especial del asunto, Walsh, que les ha pedido encarecidamente no lo hagan, pues le dejarían poco menos que sin caso. En efecto, si el Congreso concede inmunidad a los principales sujetos de su investigación, él no podría perseguirles. Su táctica viene siendo conceder inmunidad a las figuras secundarias, como la secretaria de North, con objeto de involucrar a éste a Poindexter. Pero el Congreso apunta más alto, va por el presidente, y sabe que si quiere pescarle tiene que poner como cebo un pez más gordo. En otras palabras: ofrecer salvarse a sus ayudantes si declaran contra él. Es en lo que estamos. El último y más dramático acto del Irangate está a punto de empezar. Tercera reunión en Viena sobre armamento convencional Propuesta de la OTAN al Pacto de Varsoyia Viena. José Grau Las delegaciones de los diecisiete países miembros de la OTAN y de los siete del Pacto de Varsovia se han reunido por tercera vez en Viena, esta vez en la Embajada de la RFA, para dialogar acerca de la reducción de armamento convencional en Europa. Las negociaciones han durado tres horas. Según fuentes bien informadas, los países de la OTAN han presentado una pro- puesta para darle una salida realista a esta cuestión. Sé espera que los países del Pacto de Varsovia den una respuesta en la reunión que tendrá lugar el próximo lunes en la Embajada de Italia en Viena. Las conversaciones, según los delegados, han transcurrido correctamente pero- no han querido dar ningún detalle. Las delegaciones implicadas participan también en la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE) La OTAN y el Pacto de Varsovia buscan el foro adecuado donde discutir la reducción de armas convencionales en toda Europa. Hasta ahora, en lo único que al menos hacia afuera parece que se han puesto de acuerdo es en que han de ser conversaciones entre países soberanos y no entre bloques. Especialmente Francia ha resaltado que rechazaba negociaciones que tengan la orientación bloque a bloque El tema de discusión en Viena es especialmente importante si se tiene en cuenta la supremacía del Pacto de Varsovia en armas convencionales. Por eso, para llegar a un acuerdo entre los EE UU y la URSS en la reducción de misiles de alcance medio en Europa, es necesario regular simultáneamente la retirada de los numerosos contingentes soviéticos instalados sobre todo en Checoslovaquia- país que desde 1968 sigue invadido- y en la República Democrática de Alemania.