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LUNES 9- 3- 87 VIOLA, ULTIMO COMBATE CON LA LUZ ABC 51 En elespíritu de la mejor pintura española Quede en pie, en primer lugar, la constatación de que la muerte de Viola nos priva de un gran artista, de un gran pintor, que ocupa un considerable lugar en la historia del arte contemporáneo español. Una persona cuya vida estuvo marcada por el vértigo de la creación. Por otra parte, quiero significar que yo he perdido a un amigo, a uno de los compañeros con los que compartí esa aventura apasionante que fue el grupo El Paso. Recientemente comentaba a un periodista que pronto se va a cumplir el trigésimo aniversario de la fundación de El Paso, y recordamos a Manuel Viola, del que conocíamos su grave enfermedad, lamentando que no pudiera estar conversando con nosotros. Al referirse a Viola hay inevitablemente que mencionar al grupo El Paso, que fue la coincidencia de una serie de artistas en un trayecto que tenía como objetivo llevar adelante unos proyectos de reforma de las artes en este país. Eso fue los que nos unió, sabedores de que de esta manera tendríamos mayores posibilidades de sacar adelante nuestras ideas artísticas. Manuel Viola se incorporó al movimiento después de la fundación; nosotros conocíamos su pintura y entendimos que conectaba perfectamente con la ética y la estética que defendíamos, así que cuando volvió de París nos pusimos en contacto con él e inmediatamente se integró en El Paso. Durante esos años, Viola pintó algunas de sus mejores series y su participación en el grupo fue decisiva. Es difícil encerrar la dimensión de una obra pictórica en la cárcel de un puñado de adjetivos. Manuel Viola, como se ha repetido en diversas ocasiones, fue un representante destacado de lo que se ha denominado expresionismo abstracto; dentro de esta tendencia del informalísimo, su obra estaba signada por una singularísima fuerza, un hilo que le unía con ese otro gran aragonés llamado Francisco de Goya y que le conectaba con el mejor espíriu x Su eni 0 eramásfcerte ue él Manuel Viola fue un hombre plenamente viManuel Viola fue un gran compañero, adetalista. Para mí fue un hombre plenamente vimás de un hombre con una personalidad tremendamente original. Esa persistencia suya en el anarquismo no era otra cosa que la manifestación de un hombre que había integrado completamente su vida en su pensamiento, un hombre apresurado por agotar todas las posibilidades; pero también un hombre solitario, que huía del mundo y del bullicio, que buscaba retirarse a solas consigo mismo. Su vida fue un desafío constante. Hasta la tarde anterior a su muerte estuvo pintando. Su genio era más fuerte que él. Por otra parte, era un profundo conocedor de la pintura en general. Visitaba con mucha frecuencia el Prado y se deleitaba con ¡o que veía. En sus obras se traduce un cierto clasicismo. Admiraba a Goya, pero también a Zurbarán: hablaba con pasión de sus ocres y. sus cárdenos, a lo que ayudaba esa portentosa imaginación que Viola plasmaba por donde pasaba. No obstante ese clasicismo, nunca se apartó del expresionismo abstracto, del grupo ¡nformalista de artistas españoles. Viola buscaba fundamentalmente vanguardia y modemi- í dad; por eso conectó muy pronto con todos los grandes pintores del momento? Sus últimas experiencias, los laberintos fosforescentes respondían a esa búsqueda, pero Viola nunca abandonó lo que es su ges- to, su estilo, esa especie de trallazo que sentía quien miraba sus cuadros y que defi- nía por completo su obra. Creo que la definición más apropiada para Viola es precisamente esa: la de un pintor gestual No sé si creará escuela. Pero estoy convencido de que con él pasará lo que pasa hoy con el arte del siglo XIX: hace treinta años nadie hablaba de é! pero hoy constantemente se repara en su valor. Viola será uno de los pinto- res que, del mismo modo, entrarán en la historia. Se ha ido Manuel Viola sin dejar quizá una: herencia. Pero trajo al arte español esa corriente de aire fresco que necesitaba nuestro anquilosada España de los cincuenta. ¿Qué le hubiera gustado a él para después de muerto? Sin duda: que su obra se entendiera, que realmente le aceptáramos como lo que fue: un pintor. Martín CHIRINO 9 tu de la pintura española. También el deslumbrante trazo de El Greco puede rastrearse, como alguien ha subrayado, en sus cuadros; por eso hablo de nexos de unión con la mejor pintura española, en la que la obra de Viola ocupa por derecho un lugar destacado. Rafael CANOGAR a pintor abstracto entre otros. Aunque de corta vida, el grupo ejercerá un fuerte impacto en la vida artística española. 1959: Celebra exposiciones en Lisboa y en París (Museo de Artes Decorativas) La Haya, Amsterdam, Friburgo, Río de Janeiro (Museo de Arte Moderno) y Sao Paulo (V Bienal) 1960: Exposiciones en Oslo, Viena, Nueva York (Museo de Arte Moderno) Ingresa en el equipo de la Galerie International d Art Contemporain, de París. 1961 ¡Expone en la Corcoran Gallery, de Washington; en Ohio, Miami, Tokio, Lieja y Ateneo de Madrid. 1962: Decora el tablao flamento Zambra en el Teatro de las Naciones de París. 1963: Expone en Colonia (Museo de Arte Moderno) Aeropuerto de Nueva York y Grand Palais de París. 1964: Destacada intervención en la Bienal de Venecia. 1965: Participa en la Exposición de Otoño de la Dirección General de Bellas Artes, de Madrid. 1966: Presente en la Feria Mundial de Nueva York. 1967: Expone en el Instituto de Arte Contemporáneo de Lima. 1968: Único invitado no sudamericano en la Bienal de Quito. Ese mismo año expone también en Guayaquil (Ecuador) 1969: Expone en la Galería Skira, de Madrid. 1970: Nueva Exposición de litografías en la Galería Skira, de Madrid. 1972: Expone en Barcelona, Lérida y Zaragoza. 1982: Tras muchos años de ausencia, Viola vuelve a exponer su producción en la Galería Rayuela de Madrid. Los críticos advierten una nueva etapa en su creatividad, que denominan de los laberintos fosforescentes 1985: Vuelve a exponer en! a Galería Juan Gris una colección de cuarenta y cuatro óleos. Locura y tradición Manuel Viola era humanamente una persona extraordinaria, muy generosa, alguien al que nunca se olvida. Vital y apasionado. Como miembro de El Paso aportó a este movimiento una especie de locura anárquica que dio una dimensión muy interesante al grupo y llevó también el conocimiento de la tradición española a través del flamenco, que conocía muy bien. Antonio SAURA Plástica llena de pasión Manolo Viola era un hombre cálido y entrañable y un artista con una gran personalidad. Su pintura era muy española, y a pesar de su abstracción estaba muy ligada a la plástica religiosa barroca, teatral, inquisitorial unas veces, mística otras, y siempre llena de pasión. Joaquín VAQUERO TURCIOS