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36 A B C LUNES 9- 3- 87 El boom extranjero en la Bolsa Los inversores de otros países dan confianza a los bolsistas españoles Aceleran también la modernización del mercado bursátil El futuro ya no es como era escribió Paul Valéry. Traducía así este francés universal el cambio radical y profundo que en todos los órdenes de la vida se está produciendo, por lo que quienes tratasen de atisbar el porvenir partiendo de las experiencias anteriores y de interesadas situaciones ideales, ancladas en un pasado irrepetible, iban más que derechos a un clamoroso y total fracaso en sus expectativas. En el mundo del mercado de valores español la idea de Valéry adquiere una especial relevancia. Muchos hechos avalan este juicio. Pero hoy vamos a fijar la atención en uno sólo de ellos: la internacionalización de nuestra Bolsa. La creciente irrupción de la inversión extranjera está acelerando, desde luego en forma hasta ahora nunca vislumbrada, el proceso de integración en el complejo engranaje de la industria de los valores a escala mundial, lo que introduce una novedad relevante en los planteamientos de partida del oficialmente auspiciado aggiornamento de la Bolsa nacional. La llegada de la inversión extranjera a la Bolsa ha producido, fundamentalmente, dos tipos de consecuencias: una, de contenido mensurable, cifrada en el incremento constante del flujo de capital externo para su colocación en nuestros valores, añadiendo liquidez al mercado, y otro, de carácter psicológico, cuya i m p o r t a n c i a no puede menospreciarse en absoluto. La prueba que para el inversionista español supone el acceso creciente del, ahorro internacional al interior de nuestras fronteras constituye un argumento de primera magnitud para seguir confiando en el papel presente y futuro de la Bolsa española. Basta recordar el infausto acontecimiento de hace pocas jornadas sobre el tema Fecsa y el rumor consiguiente sobre la posibilidad de desquites por parte de Banca y gestores de carteras foráneas para que la tendencia del mercado en una pirueta inverosímil, aparentemente inexplicable- como diría Don Quijote, por arte de encantamiento -se quebrase estrepitosatamente ante el estupor de quienes crean entender las claves más profundas de su comportamiento. La inversión extranjera en el tiempo presente, a pesar del alza considerable de las cotizaciones en 1986, sigue considerando que el mercado español, en términos comparativos con otras Bolsas exteriores, continúa presentando un atractivo evidente, que se basa fundamentalmente en dos argumentos concretos: por una parte, en cuanto los PER de la mayoría de los valores admiten todavía un parangón netamente positivo en comparación con similares de fuera de España; relación que, presumiblemente, se modificará en sentido positivo. En el futuro, cuando las empresas españolas continúen- por fuerza de su necesario desarrollo interno y del añadido por la plena integración en la CEE- tratando de aumentar su competitividad, su capacidad operativa y sus cuentas de resultados; aspectos que por los informes contables que se van conociendo no parece que deban ponerse en duda, sobre todo, en determinados sectores económicos como construcción, seguros, servicios financieros, etcétera. Pero además existe un segundo aspecto al que la inversión extranjera presta actualmente una desusada atención. Nos referimos al notorio incremento del número y calidad de las nuevas empresas cuyos títulos acceden a la cotización oficial. La realidad es bien conocida para ser descrita. Me atrevo a señalar que el magnífico comportamiento bursátil de los valores aparecidos en las listas del Boletín de Cotización en los últimos meses ha contribuido de forma determinante a intensificar la predisposición de los inversores extranjeros por la Bolsa española. El ensanchamiento cualitativo del mercado en la vertiente de los demandantes de fondos y el abandono del área bursátil del dólar por parte de la inversión internacional de cartera son dos jóvenes síntomas esperanzadores. El futuro para la Bolsa española se encierra en una sola palabra: competitividad. Parece simple, pero saber interpretarla adecuadamente es tarea ardua y delicada que nos incumbe a todos: autoridades, empresas e intermediarios. F. FERNANDEZ FLORES Fuerte aumento de las compras extranjeras en enero y febrero En los dos últimos meses la presencia de la inversión extranjera se ha notado más fuerJe que nunca, con una clara selectividad de los valores hacia los que se dirige esa inversión, y ahora sí que se puede decir que en numerosas ocasiones el signo de la sesión ha sido consecuencia directa de la actividad inversora procedente del extranjero. ¿Cómo se origina ese interés en el extranjero por invertir en la Bolsa española? Para una sociedad como BANIF, pionera en el campo de la gestión de cartera y también de canalizar las inversiones en Bolsa de los no residentes, el proceso se inicia con una labor de marketing que incluye el contacto con el cliente potencial extranjero, la exposición de la situación de la Bolsa en aquel momento y sus perspectivas a medio plazo, el análisis financiero bursátil de las sociedades más idóneas para la inversión extranjera (aquí es muy importante el aspecto de liquidez, ya que por una parte las transacciones del exterior se traducen en paquetes de cierta envergadura, y por otro lado, el extranjero quiere poder materializar sus decisiones de compra o venta con la mayor rapidez posible) y, por último, se hacen recomendaciones precisas que el cliente aprecia, aunque él toma la decisión final. Si bien éste es, esquematizado, el proceso de captación de nuevos clientes, una vez que comienzan las operaciones la tarea de información sobre la marcha de la Bolsa y de las sociedades recomendadas se convierte en algo permanente. Para desarrollar esta actividad se utilizan tanto un télex semanal de información que se envía a la clientela como estudios y publicaciones mensuales sobre la economía y la Bolsa española, o sistemas electrónicos de difusión de información más acordes con nuestros días y, por supuesto, un constante contacto telefónico. Con los excelentes resultados obtenidos el año pasado en la Bolsa de Madrid que más que dobló su índice general, y las buenas perspectivas para el año 1987, en el que podemos ver un crecimiento del orden del 60 por 100, estamos seguros de contar con una presencia cada vez más fuerte de la inversiónextranjera decidida a aprovechar esta coyuntura favorable. Francisco G. DE REGUERAL En un emplazamiento excepcional PISOS DE GRAN CALIDAD en Renta Libre. Viviendas de 3 y 4 dormitorios y garaje. Desde 11.000.000 Ptas. (Precio cerrado) Financiación: 13 años. Construcción de primera calidad, piscina, más de 8.000 m 2 de jardines, paddle tenis. Trasteros opcionales (número limitado) D V Promueve: y. A Informa: l f G a m m a CASA DE CAMPí Hermosilla, 81.1. Tels: 275 72 03- 04 (lunes a viernes) Y todos los días, incluso sábados y festivos en la Promoción.