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7 marzo- 1987 ABC ABC III Calle de Felipe IV Real Academia COSTUMBRAMOS a imaginar y a representar las sirenas como monstruos encantadores- e n los dos sentidos de esta palabra- que tienen torso de mujer y parte inferior de pez. Y eso es lo que dirá el diccionario en su próxima edición, corrigiendo a la anterior, donde se definía así tal fantasía mitológica: Cualquiera de las ninfas marinas con busto de mujer y cuerpo de ave, que extraviaban a los navegantes atrayéndolos con la dulzura de su canto. Algunos artistas la representan impropiamente con medio cuerpo de mujer y el otro medio de ave o de pez. No son normales juicios como éste último en buena técnica lexicográfica; por eso se ha eliminado. Tenía razón la Corporación, si se refería a las representaciones antiguas de las sirenas, las de aquellas que no lograron seducir a Ulises: poseían cabeza y pechos de mujer, y alas, cuerpo y patas de pájaro. Hace siglos, sin embargo, que los artistas prefieren representarlas con un sugestivo cuerpo femenino rematado en pez. Son mucho más bellas, y así serán descritas en el léxico oficial; pero, tal vez, éste no debería relegar la primitiva efigie ornitohumana. Una gran parte de la actividad académica consiste en enmiendas y correcciones a la edición anterior del diccionario. En efecto, los criterios para definir varían con los tiempos, y cambian los conceptos mismos que deben ser descritos. A veces, el retoque consiste en una simple rectificación de la forma. Como ocurrirá con el anglicismo cartel, en su acepción económica Convenio entre varias empresas similares para evitar la mutua competencia y regular la producción, venta y precios en un determinado campo industrial Tras una vacilación inicial en el uso de los economistas, entre la acentuación aguda o grave, y a pesar del común origen etimológico de cartel y cártel, esta última es la pronunciación que ha triunfado; así se reconocerá. La suma aritmética y algebraica no acababa de ser bien descrita, cuando se decía que era la cantidad equivalente a dos o más homogéneas Faltaba el rasgo imprescindible de que ambas cantidades deben juntarse o reunirse en una sola para constituir una suma; de ese modo se manifiesta en la nueva definición: La resultante de añadir a una cantidad otra y otras homogéneas. No era tampoco totalmente acertado lo que se decía de libro amarillo, azul, blanco, rojo, etcétera; no parece cierto que ese color permita conocer el país donde se publica. De ahí la corrección: Libro que contiene documentos diplomáticos y que publican en determinados casos los Gobiernos para información de los órganos legislativos o de la opinión públi- A ca. Una sola duda: ¿Han de ser solamente diplomáticos tales documentos? El Gobierno húngaro da o daba a luz un libro amarillo para formular sus denuncias de traición. Muy rigurosa era la definición de término medio, haciendo que éste equivaliera a me- bailes o cantos, como la samba brasileña, la zamba argentina, y la ranchera, popular en varios países de América. Del deporte, aparte reserva ya mencionado, se acogen el salto de altura, pértiga, longitud y trampolín, junto con el aeronáutico. Figurará también plantillazo, afortunado vocablo para significar, en fútbol, la acción de adelantar la suela de la bota con riesgo para el jugador contrario. En cuanto a tecnicismos, aparecerá el bas- tante raro vexilología, disciplina que estudia las banderas, pendones y estandartes y vexilólogo, profesión de mucha actualidad, dada la superfetación de tales paños emblemáticos que ahora existe, y de aún mayor porvenir. Se perfecciona, de igual manera zigoto, como célula huevo que resulta de la fusión de un gameto masculino o espermatozoide, con otro femenino u óvulo No se interprete como asociación maliciosa nuestra última referencia, dedicada a una voz arcaica, que, por su notable presencia en textos medievales, y por el propósito que alberga el diccionario de ayudar a descifrar el idioma de todas las épocas, ha sido registrada en él. Es el controvertido vocablo uebos o huebos, recientemente aireado a raíz de un pleito donde se disputó acerca de la expresión por huevos (o por uebos) Contra el sentir general, que la hace sinónima de la más fina por narices se argüyó que no era intención de quien la profirió darle ese significado, sino el supuestamente antiguo de por necesidad Y, en efecto, tal es el sentido que uebos tenía en la Edad Media, en expresiones como ser uebos una cosa (necesitarla) mucho es uebos (es muy necesario) aver uebos de (necesitar) pora uebos de (para atender a las necesidades de) etcétera. Ejemplos de este tipo acogerá el diccionario, en atención, insistimos, a su abundante presencia en textos medievales. No se registrará, en cambio, por uebos, que no tiene existencia documental conocida en la acepción de por necesidad es decir, con función adverbial: o entra en una locución verbal equivalente a necesitar (ser uebos) o funciona con un complemento (aver uebos de o que) Figuraba también en la expresión uebos me es, versión romance de la expresión latina opus est mihi Como juego erudito procaz, bien está eso de por huevos; pero, obviamente, nuestros abuelos medievales no añadía a uebos o huebos la carga hormonal que en la locución homófona moderna posee. Fernando LÁZARO CARRETER de la Real Academia Española dia aritmética Pero podemos asegurar que una persona trabaja por término medio diez u once horas diarias; no es precisa la exactitud matemática para que, en la lengua ordinaria, podamos hablar de ese término. El cual experimentará la siguiente modificación: Cantidad igual o más próxima a la media aritmética de un conjunto de varias cantidades. Corrección- e n este caso, adición- similar ha sufrido obús, palabra a la que sólo se le reconocía su significado como pieza de artillería; pero es popular llamar así también a los proyectiles que disparan tales ingenios, y el diccionario acogerá notarialmente esa acepción no técnica. Habitantes nuevos en las columnas léxicas van a ser palabras más o menos viejas, en las que sólo puede sorprender que no tuvieran lugar en ellas. Así, inviabilidad e inviable; metedura de pata; monopolio situación de mercado en que la oferta de un producto se reduce a un solo vendedor se recogía ya la concesión exclusiva que la autoridad competente concede a una empresa) panorama aspecto de conjunto de una cuestión polvorilla persona de gran vivacidad, inquieta, propensa al arrebato pasajero o intrasdencente resbalarle a uno algo; reserva de un equipo; respirar, en su corriente sentido de dar alguna noticia de sí, por escrito, hablando, etcétera El famoso responsable de la guerra civil en zona republicana, ha visto pacificada su denominación, y extendida al empleo común. Responsable es ya la persona que tiene a su cargo la dirección y vigilancia del trabajo en fábricas, establecimientos, oficinas, inmuebles, etcétera Y el retiro, que era sólo la situación o los haberes del militar retirado, amparará también a funcionarios y obreros. No figuraban tampoco retorcerse de risa o de dolor; ni sacar las costuras de una prenda para ensancharla o alargarla. Entran igualmente