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18 ABC OPINIÓN SÁBADO 7- 3- 87 Panorama L OS españoles estamos aburridos dé la política y sin embargo nunca ha habido mayor crisis política, quiero decir mayor necesidad de política. Cuando los niños de la guerra provocábamos traumas familiares con sólo mencionar las derechas o las izquierdas, los rojos o los azules, porque era indirectamente mentar la bicha no padecíamos crisis de política: vivíamos en un limbo apolítico. La verdadera, la gran crisis política, se patentiza ahora, con todos los partidos legalizados, con democracia institucionalizada, con Parlamento libre y representativo. ¿Dónde están las ideologías, los programas, el cambio? Uno creía que hacer política era programar la evolución social y económica de la nación de acuerdo con sus posibilidades y en consonancia con su entorno continental y mundial. Que cada grupo político entendía llevar a cabo esta evolución de acuerdo con unos principios idiosincrásicos y siguiendo una estrategia y métodos propios. Que, llegados al Poder, llegarían las reformas ofrecidas por el partido de turno. Entretanto, desde la oposición, como sobre una falsilla, se iría criticando paso a paso la reforma del Gobierno, oponiendo a cada realización. Con este juego, los ciudadanos de a pie que no militamos en ninguna parte iríamos haciéndonos a la idea de quiénes eran los que más nos convenían para no olvidarlo en los próximos comicios. -Gracias a los varios cientos de páginas que los periódicos dedican al País Vasco, tenemos algunas noticias del resto de España. Hoy me he enterado de que uno de los guardias civiles asesinados por ETA era de mi pueblo. Mirador EL ENFERMO ES LO PRIMERO L ministro de Sanidad, Julián Garcfa Vargas, ha dicho que la Sanidad en EspaPero no, nada parecido ocurre. Los progra- ña no goza de buena salud, con motivo de su mas políticos, de tan ambiguos, parece que discurso en la entrega del premio Médico del promiscúan; las altas instancias del Poder en- Año 86, que recientemente ha otorgado la remudecen; la oposición ofrece el espectáculo vista médica Consulta al que subscribe esde estar continuamente tirándose los trastos tas líneas. Con el paso de los días se ha poentre sí, en vez de mirar juntos al adversario; dido ver mejor que el ministro decidió aprovelos intelectuales, que parecía que iban a co- char el momento para hacer un avance de la merse el mundo en cuanto les destapasen la actividad programada de su departamento, lo boca, están quietos y silencitos Aumentan que resulta muy de agradecer por los médilos parados, están en huelga los estudiantes cos y especialmente por mí. Pero esta gratiy los profesores (alternativamente: una sema- tud, cordial y sin reservas, no excluye el cona unos, otra semana otros, en eso hay cier- mentario de estas líneas, ya que lo cortés no ta coherencia) la inseguridad ciudadana y la quita lo valiente. mendicidad callejera son síntoma de unas inYa en el transcurso del acto, el presidente fraclases no asumidas por ningún sector so- de la Organización Médica Colegial, Ricardo cial. Lo preocupante es que cuando algún Ferré, le había dicho al ministro que la reforsegmento nacional: autonómico, sindical, es- ma sanitaria no era posible con la excesiva tudiantil, empresarial, protesta lo hace para burocratización actual, y sin contar con los autodefenderse, para exigir del Poder la re- médicos. Incluso en las palabras de agradeciforma o el ordenamiento de su estatuto, pero miento al honor que se me hacía, recordé desinteresándose del resto. Todos van a lo que las situaciones que obligan o permiten a suyo; nadie se quiere arriesgar a un proyecto los médicos ver cincuenta enfermos en dos general. El español, hoy, sin esperanza y sin horas destruyen la esencia del acto médico, ideales, juega a la lotería y escucha o ve el por ir contraía dignidad de la persona enferparte meteorológico. Un vacío inmenso de in- ma. Y en eso éramos unánimes. terés por lo nacional nos aqueja. Con ser imDespués, el ministro tuvo la gallardía de portante la implantación de una política cultu- eludir la demagogia al decir que no existe ral, es más urgente la invención de una cultu- ninguna solución técnica ni económica que ra política. resuelva los problemas de la Sanidad a la vez que ponía de relieve la razón del desenMarta PORTAL canto, con la objetiva brillantez del economista que domina un sinfín de índices referenciales. Y para demostrar que el problema se Fabricación Propia de f daba también en países con el más alto nivel de vida, el señor García Vargas adujo el testimonio de la ministra de Sanidad de Suecia MesaTVO í en reciente conversación con él. Hace unos Mesas de TV. centro, rincón, auxíliares, consolast estanterías, urnas, peanas y baño. diez años- decía la sueca- creíamos que la medidas especiales solución estaba en invertir más diñero y elevar la preparación técnica de los médicos. Pero hemos visto que no; que no sólo se nos E sigue escapando el control de la muerte, sino también el de muchas enfermedades, y el usuario del sistema sigue descontento al morir. El panorama era tan negro que por un momento pudo pensarse que el ministro nos invitaba a rezar; que frente al materialismo socialista, las claves de la vida trascendente del cristianismo podrían brindar a los usuarios del sistema sanitario la aceptación alegre de la muerte; o, al menos, que el fomento de la iniciativa privada era la solución al estatalismo de la Medicina. Pero nada fue así. Se trataba de un sueño pasajero. Nuestro flamante ministro, con su exquisita amabilidad, seguía engolfado en cifras y datos en busca de la solución o de justificaciones, al menos. Allí, frente al selectísimo auditorio, en el que estaban presentes las más altas representaciones de la ciencia médica, no aparecían las listas de espera, ni la libertad de elegir médico, ni las camas en los pasillos, ni el respeto a la vida. Y es que el ministro tal vez olvidó que la Administración y el sistema sanitario son secundarios; que el enfermo es lo primero. Salvador HERNÁNDEZ CONESA METACRILATO I I I I LOCAL PRINCESA, 5 1.700 m 2. Dos plantas comunicadas entre sí. VALLEHERMDSO, S. A. Princesa, 5. Tel. 241 63 00 I I I I