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SÁBADO 7- 3- 87 OPINIÓN ZIGZAG Postales ABC 17 Entuertos de Maravall Rescatamos del semanario Época unos párrafos de lujo del libro de Sergio Vilar Universidad, entre e ¡fraude y la irracionalidad que pronto verán la luz: Lo que simplemente ha hecho Maravall con su ley de Reforma Universitaria, de 25 de agosto de 1983, es una reorientación administrativa de los centros universitarios. Con este texto, Maravall y sus colaboradores demuestran ser unos expertos en una vieja tradición española: la que consiste en cambiar el nombre a las cosas para simular que cambian las propias cosas, o la que se concreta en una nueva serie de fraseologías a fin de ocultar que se sigue haciendo más o menos lo mismo. Maravall, a partir de dicha ley, transforma las oposiciones en concursos y los tribunales en comisiones juzgadoras etcétera, mientras las irregularidades, y las irracionalidades de la mayoría de sus componentes son muy parecidas o peores que las de hace décadas para nombrar profesores adjuntos (que ahora llaman profesores titulares y catedráticos. Maravall también se distingue por la práctica de otras viejas y perniciosas costumbres españolas, como son el desplazar geográficamente los problemas y crearles retrasos o trasponerlos a un tiempo posterior, para ver si mientras tanto se resuelven por sí mismos. Por otra parte, era necesario resolver la situación de los penenes (profesores no numerarios) una minoría de ellos con méritos suficientes para ser numerarios, o con méritos no inferiores a los de. muchos, que ya son numerarios- vitalicios desde hace años. Pero la solución que ha encontrado el equipo de Maravall, la de nombrar mediante cuasi- bendiciones generales a unos 5.000 nuevos profesores. sin comprobar directamente cuáles son sus capacidades, es una decisión muy arriesgada que. sin duda, agrava el problema, aunque lo disimula desplazándolo a cada Universidad, y cuyos efectos nocivos seguirán observándose en años sucesivos. Los problemas de la Universidad española resultan tan pavorosos, incluso para los que mandan en el Ministerio de Educación y (aparentemente) de Ciencia, que desde 1985 es vox populi que Maravall preferiría que Felipe González le cesara en ese Ministerio y le nombrara ministro de Asuntos Exteriores. Cabe imaginarlo: para estar de viaje lo más a menudo posible y cuanto más lejos mejor. Veloces grúas La Policía Municipal madrileña comenzó, hace ya unos meses, a instalar en algunos de sus vehículos radares de velocidad. Colocados por la noche en algunas de las principales calles madrileñas, donde los vehículos superan constantemente la velocidad permitida para las vías urbanas, deben ya tener más que amortizados los gastos de tan importante compra. Sin embargo, algunos de los habituales noctámbulos- -y los que no lo son tanto- piensan si también los vehículos oficiales sufrirán ¡as consecuencias de la vocación de multar que atenaza a nuestros munícipes. Un solo ejemplo: las grúas municipales que, en grupos de dos o tres pueden verse por las noches, circulan por esas mismas calles a unas velocidades que ya quisieran poder alcanzar los conductores de utilitarios. Si a éstos les llegan las multas, sólo los muy mal pensados creerán que a aquéllas no les ocurra lo mismo. OVIDIO Si usted busca trabajo, ABC del Empleo puede ayudarle Todos los domingos, en las páginas de ABC, todas las oportunidades de trabajo y una amplia relación de ofertas formuladas por las más prestigiosas empresas de selección de personal. lodos los domingos. ECIA el inolvidable e inimitable Camba en una de sus crónicas viajeras que, por mucho que se lo jurasen sus amigos madrileños, no creería en ningún cambio español mientras en las postales españolas apareciese un individuo recostado en una esquina. Voy a poder usar la misma prueba, pues nadie aguanta hoy quince minutos sin que le atraquen, recostado en una esquina española, aunque sea la esquina de un Juzgado. Bueno, la de un Juzgado menos que ninguna, pues le atracarán los delicuentes que el juez haya ido dejando sueltos. Mi prueba para saber desde el extranjero si España ha cambiado o no tiene que ser por lo tanto bastante más restringida: no creeré en tal cambio mientras la Casa de España en Nueva York siga siendo la que es. Lo que me obliga a explicar qué es la Casa de España en Nueva York. España tiene en Nueva York una Casa donde lo más valioso es el solar. Situado en el corazón de Manhattan, a un tiro de piedra de la ONU, el Empire State y el Chrysler Building, sobre él se alza una construcción ridicula: de un piso, con una sala de actos, un salón de exposiciones y un par de oficinas. Allí, su director, Juan Oliva, viene desplegando una labor encomiable dados los mínimos medios con que cuenta y la pobreza de las instalaciones. La Casa en sí, tan modesta, fue una. obra de un puñado de españoles generosos y de unos cuantos funcionarios con imaginación, que con cuatro perras se lanzaron a construirla cuando la propiedad inmobiliaria neoyorquina andaba literalmente por los suelos. Con el resultado de que hoy su valor se- ha multiplicado por varios cientos. Aunque bien poco de ellos aprovecha a España, que mientras tiene esa joya infrautilizada, está gastándose anualmente millones de dólares en alquileres de sus distintas dependencias distribuidas por la metrópoli: la misión ante la ONU, el Consulado, las Oficinas de Educación y Comercial, Iberia. Cuando podían meterse todas en un gran edificio alzado sobre el solar que hoy ocupa la Casa de España, aparte de convertir ésta en algo que valiese realmente la pena. Las ordenanzas municipales autorizan a levantar sobre ese solar hasta treinta y dos pisos e, incluso, una firma inmobiliaria, oliendo el negocio, se ha ofrecido a levantárnoslo gratis, quedándose ella con algunas plantas. Pero ni. por ésas. La Casa de España sigue siendo la de siempre, con más goteras y servicios más desvencijados. En un principio atribuíamos la incapacidad de llevar a cabo. el proyecto a la típica descoordinación ministerial: El solar- nos decían- pertenece al Ministerio de Trabajo, y éste es tan celoso de sus prerrogativas que no quiere que nadie se le meta en su terreno, esta vez de verdad. Por otra parte, los demás Ministerios tampoco tienen demasiado interés en emplazar sus representaciones junto a las de los demás. Valía en Gabinetes desacoplados, como los de UCD, o en Gobiernos con mil otras cosas más urgentes que atender, como los de los primeros años de la democracia. Pero cuando ilegó el PSOE al poder, con un Gabinete bien articulado y una disciplina interna estricta, todos nos dijimos: Ahora va de veras. Ahora sí vamos a tener una auténtica Casa de España en Nueva York. Pero aquí estamos, cinco años después, con la vieja Casa, más vieja que nunca. ¿Cómo va un Gabinete a solucionar el problema del paro, de la enseñanza, de la seguridad ciudadana, de la reconversión industrial, de Meliila, de la OTAN, de Gibraltar, si no es capaz de resolver el de una Casa de España en Nueva York, que además puede salimos gratis? José María CARRASCAL