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ABC, póg. 50 TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 1- 3- 87 UE a s u n t o tan importante y tan difícil éste de la convivencia! Porque la vida diaria sigue siendo la gran cuestión. Todas nuestras teorías, ideas, argumentos y estilos psicológicos vienen a convocarse aquí: a la realidad misma de residir y habitar juntos. Convivencia es, ante todo, compartir: tomar parte en la vida ajena y hacer partícipe de la propia. La convivencia es una prueba complicada en la que demostramos muchas cosas concretas de nuestra personalidad. En este tramo final del siglo XX creo que una de las mayores dificultades objetivas es la de la convivencia. Una buena convivencia no es fácil. Implica un esfuerzo importante de la voluntad y una capacidad suficiente para aceptar la vida con otras personas. Vamos a dibujar los aspectos más esenciales de este tema, las cuestiones de principio de donde debemos partir, para ir alcanzando una relación positiva entre las distintas personas que conviven en el seno, no ya sólo de la vida familiar, sino de cualquier comunidad humana relativamente pequeña. Soy de los que piensan que la primera fuente cultural es la familia. De ahí su grandeza, su importancia, el papel decisivo que va a jugar en el troquelado y configuración de la personalidad de cada uno de sus integrantes. Pues bien, estos puntos cardinales son, en mi opinión, los siguientes: Primero: Tener un conocimiento adecuado de uno mismo. Conocerse a sí mismo me parece que es como el principio de todo. Saber las cualidades y las principales características de la propia psicología. Esto es imprescindible. Implica enfrentarse con uno mismo y procurar resolverse como problema o ecuación. Ahondar, profundizar, captar, para llegar a saberse, a conocerse. Esto concluye en tener a mano las aptitudes y las limitaciones personales. De este modo será más fácil controlar las borrascas y tempestades que ineludiblemente habrán de sobrevenir. Segundo: Poner un plus de esfuerzo por limar, pulir y rectificar aquellos aspectos de la personalidad que dificultan, entorpecen o impiden el trato y la relación cotidiana. Se trata de luchar por ir desterrando lo negativo, modelando las aristas y las vertientes menos sanas déí propio comportamiento. Tarea de reforma personal ligera pero continua, suave y sosegada, pero firme y compacta. Sin estos propósitos concretos es imposible esperar, cambios que favorezcan una mejor relación entre las distintas personas. Esto va desde los llamados prontos de carácter en el lenguaje coloquial (reacciones impulsivas, pérdida del autocontrol ante estímulos insignificantes) hasta la utilización de esquemas rígidos, intransigentes y herméticos, pasando por la susceptibilidad, los cambios bruscos de humor inmotivados y de gran rapidez o la desconsideración sistemática ante opiniones ajenas a las de uno... Tercero: Otro aspecto importante es el conocimiento de la realidad en donde se desarrolla la convivencia. Este conocimiento se vertebra en dos direcciones: por una parte, el conocimiento de la realidad propiamente dicha, es decir, la situación concreta en la que tiene lugar esa relación: su diversidad, su pe- EL DRAMA DE LA CONVIVENCIA de estar en desacuerdo sobre un tema concreto, pero expresa esta divergencia sin ofenPor Enrique ROJAS der, ni faltar. Muchas incompatibilirímetro, su estructura. Esto es, en definitiva, dades de caracteres arrancan de aquí, por no la prudencia, la sindéresis: la valoración ade- asimilar adecuadamente esto. Se trata, en el cuada de la realidad. Aristóteles, en su Etica fondo, de aceptar el pluralismo. Cuando se a Nicómaco, la nombra como ordenadora del tiene esta visión más amplia, el horizonte se querer y del obrar. ensancha y se hace más llevadera la vida y Por otra parte, la otra dirección radica en el su gramática específica. conocimiento ajeno. Conocer a Ser pluralista no es buscar las personas con las que se conidentidad de criterios, ideas y vive para entenderlas, primero, y gustos, sino aceptar de buen comprenderlas, después. Entengrado la diversidad. der quiere decir ponerse en el luQuinto. La vida humana debe gar del otro, situarse en su espaser sistemática, debe tener un cio vital, ver el mundo desde su orden, unas secuencias, unas perspectiva. Comprender es ya conexiones sucesivas. Cuando la una operación más avanzada: vida va demasiado deprisa, significa abraza unirse, hacer como ocurre hoy en día, es casi los intereses y problemas del inevitable su desorden. El orden otro como propios. es el placer de la razón. De ahí Cuando le decimos a alquien que el orden sea sedativo, porta comprendo Jo que te pasa dor de serenidad y sosiego. me hago cargo de lo que está Pues bien, cuando se dan estas sucediendo no hacemos otra condiciones psicológicas, no porcosa que ir hacia su encuentro y que sí, sino buscadas y perseEnrique Rojas Catedrático rodearle con nuestra cabeza y guidas a pesar del ritmo vertigide Psiquiatría nuestro corazón. Por eso comnoso que la vida tiene en la acprender es aliviar. tualidad, el hombre es capaz de Cuando sabemos cómo son los que convi- pensar. Aquí quería llegar. Se trata de pensar ven con nosotros, codo con codo, diariamen- en cómo mejorar la convivencia y poner los te, tenemos unos criterios objetivos para ir medios prácticos para llevarlos a cabo. Toda ensayando una forma más adecuada de conrelación siempre hay que tratar de mejorarla. vivencia. Yo tengo que hacer mi vida con los Creo que debemos empezar por estos pundemás. Es el texto y el contexto de la convi- tos. vencia: el contenido y la estructura de ella. La vida acelerada, trepidante, vertiginosa, Ahora bien, hay que subrayar que la convi- hace muy difícil la convivencia, porque antes vencia debe ser argumenta! Lo mismo que la que nada, uno está cada vez más lejos de sí vida. Esto quiere decir que va más allá del mismo, traído y llevado y ajetreado por demamero estar juntos o en proximidad. Esto es la siadas cosas. En estas latitudes se inician compañía. Contacto externo e interno. El tex- muchas rupturas conyugales que podrían hato argumenta! atraviesa con su mensaje la berse evitado. geografía familiar. Y le da peso y consisten ¿Qué hacer por tanto? Lo mejor es ir a. la cia. Esta segunda vertiente se refleja en la vida precisa y limitada de cada día. Y poner primera. allí lo mejor que uno tiene. No olvidemos que Cuarto: Para que la convivencia sea posi- la vida se compone de detalles pequeños. Yo ble es necesario el respeto y la estimación diría más aún: la vida está en los detalles. recíproca. Ambas están íntimamente conecta- Hacer la casa habitable es llenarla de afecto das. El respeto es atención, consideración, y comprensión. Son muchas las cuestiones deferencia, tener en cuenta la dignidad de la que pueden quedar aquí al menos apuntaotra persona, apreciando a cada uno en lo das: interesarse por los afanes y las preocuque vale. En una palabra, tolerancia. Voltaire, paciones del otro, hacer amable la vida saen su Tratado sobre la tolerancia, la expresa biendo disculpar, poner buena cara cuando como la gran herramienta de la vida en co- uno se siente afectado por algo, desdramatimún, mediante la cual el hombre es capaz de zar los pequeños contratiempos que casi coexistir pacíficamente en medio de las más nunca faltan, aprender a tener una visión podiversas posturas ideológicas. Locke, en su sitiva de las personas y de los hechos, tener Epístola acerca de la tolerancia, hace ver que la suficiente mano izquierda para sacar a retolerar es no oponerse inflexiblemente a las lucir el sentido del humor siempre que sea diferencias de contrastes que trae consigo vi- necesario, etcétera. vir en comunidad. El triunfo de la Ilustración La convivencia debe ser una escuela donen el siglo XVIII y del pensamiento liberal en de se ensayan, se forman y cultivan las prinel XIX, han llevado al reconocimiento del prin- cipales virtudes humanas: la naturalidad, la cipio de tolerancia en la vida política y social. sencillez, el espíritu de servicio, la generosiEste es el camino para alcanzar una apre- dad, la paciencia, la fortaleza, la sinceridad... ciación mutua, en medio de la diversidad de Son un sinfín de detalles y delicadezas en el formas y maneras de ser y de pensar. Así se trato los que construyen la armonía de la aprende a dialogar, que es una de las facetas convivencia. centrales de la convivencia. Ser capaces de La capacidad diaria de convivir es cómo un escuchar y simultáneamente de argüir, de- termómetro que registra la altura, la, anchura, mostrar argumentos, de expresar la propia la profundidad y la categoría del perfil de la opinión. De este modo, uno es capaz personalidad de cada uno. ir I: i: niaUli,