Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO 28- 2- 87- RELIGION -ABC pág. 41 Cardenal Suquía: La sociedad de hoy está inerme y se siente atosigada por los poderes públicos Se está asfixiando la enseñanza libre, pero subsistimos El diálogo Iglesia- Gobierno es muy difícil porque tenemos concepciones distintas del hombre Hace tres años largos llegó a Madrid, por deseo del Papa, para ocuparse de la diócesis más grande del país. Ya entonces, los más avisados vieron en este cardenal al futuro presidente de la Iglesia española. Hoy ya lo es. El cardenal Ángel Suquía es una mezcla de acero vasco y arcilla de amable presencia, de tal suerAires de cambio recorren la Iglesia española. Tras un sexenio bajo el signo de la pacificación los obispos han colocado al arzobispo de Madrid al frente de la Conferencia Episcopal para que ¡leve a cabo el plan pastoral aprobado en la asamblea que ayer terminó. La figura del cardenal Suquía no es de las que se dejan arropar por la indiferencia o impasibilidad. En determinados sectores suscita el ataque frontal. Me pregunto si quienes me atacan tienen razón para ello- comenta el cardenal Suquía- y creo que no hay para tanto. Así que busco otras razones y creo que cuando algunos me atacan como lo han hecho buscan en mi persona una excusa para descalificar a los obispos, a la Iglesia y a sus pastores. ¿Comparte el diagnóstico realizado por monseñor Díaz Merchán y que podría resumirse en que la sociedad de hoy vive de pan y circo -Lo comparto en todos sus extremos. Monseñor Merchán hizo un profundo, valiente y orientador discurso sobre la sociedad, que está mal pertrechada de ideas y de formación socio- política. ¿De quién es la culpa? De todos, también de la Iglesia. Pero lo cierto es que la sociedad española está inerme... te que sólo tras larga conversación puede adivinarse la solidez de su pensamiento tras la palabra limpia de rotundidades. Tal vez por ello, el nuncio Dadaglio le dijo un buen día: Es usted el más gallego de todos los obispos En todo caso, es claro que necesitará a partir de ahora todas las habilidades que le atribuyen. -Pero ¿qué significa la expresión concepciones distintas que son incompatibles Evangelio y socialismo, que hay sólo contradicciones? -Bueno, hay muchas clases de socialismo. Es evidente que el socialismo marxista es incompatible con el Evangelio... -Me refiero al que postula. el PSOE. -L e entiendo, pero es difícil de responder porque el socialismo del PSOE es, digamos, variopinto y yo imaginó que hay gente que no comparte las etiquetas marxistas, gente a la que no podemos cerrarles las puertas... -Decía antes que busca plataformas de encuentro. ¿Puede poner un ejemplo? Imagínese que dentro de un instante se encuentra con Felipe González. ¿Qué le diría? No se ha entendido bien la libertad, y eso es grave Eliminar recelos mutuos -Pues le diría que hay asuntos que deberíamos tratar y le preguntaría: ¿Cómo haríamos para que na existieran sospechas mutuas, para que yo no sospechara de usted ni usted de mí? ¿Cómo lograr que la Iglesia no recele del socialismo ni el socialismo de la Iglesia para servir mejor a los ciudadanos? Eso le plantearía. Creo que se recela de la Iglesia, pero es porque no se ha planteado el asunto con la debida seriedad. Por ejemplo, en el caso de la enseñanza estamos todos de acuerdo en que hay que enseñar a la gente; pues bien, pongámonos de acuerdo para hacerlo los dos sin trabas ni estorbos. ¿Debe deducirse entonces que está dispuesto a reanudar y multiplicar los contactos con el presidente del Gobierno? -Yo soy un representante de la Conferencia Episcopal y si así lo decide ésta así lo haré. -Descendamos a aspectos concretos. ¿Qué tiene que decir a la ampliación de la despenalización del aborto? ¿Será un golpe a la voluntad de entendimiento? -Nuestra postura sobre al aborto es bien conocida y si se amplía es evidente que la vida humana queda totalmente desprotegida. Y no cabe duda que tal ampliación será un obstáculo serio y grave para el entendimiento. Me gustaría debatir esto, en profundidad, porque ¿qué argumentos ofrecen para la ampliación? ¿Cree que el Gobierno da argumentos para justificar lo que es una medida exclusivamente política? -Pues ése es el asunto. Porque ¿qué se pretende: dar pan y circo contentar a la gente que votó su programa complaciéndole Tendencia hegemónica ¿Es una sociedad atosigada por el Poder, como recientemente denunció la oposición en el Parlamento? -Pienso que sí. Los poderes actuales tienden todos a la hegemonía, al estatismo y para ello debilitan la fuerza de los cuerpos intermedios entre el Estado y los individuos, como la familia, la escuela, etc. De este modo, la sociedad pierde fuerza, lo mismo que el cuerpo la pierde cuando se le suprimen sus órganos. Esto sucede en todo el mundo y también, lógicamente, en España. ¿Cree que el panorama político de hoy es reflejo de esa debilidad del tejido social? -En primer lugar es necesario afirmar que en los últimos diez se han dado pasos importantes en la vida política española, que hoy gozamos de una buena herencia y no sólo afectada por aspectos negativos. Y esto hay que afirmarlo claramente. No obstante, creo que nos hemos equivocado en una cosa: no hemos sabido relacionar el valor libertad con los valores verdad y bien Se ha hablado sólo de libertad y ésta se ha entendido como algo subjetivo, sin relación con la verdad y con el bien. Esto es para mí lo más grave de la situación actual porque no se entiende la libertad con recta inteligencia... Uno de los más delicados cometidos que habrá de desarrollar el nuevo presidente de la Conferencia Episcopal es el de las relaciones con el Gobierno de Felipe González. Desde 1982 hasta la fecha, el diálogo Gobierno- Iglesia ha discurrido, renqueante y escasamente ineficaz, en dos niveles: Nunciatur a- E x t e r i o r e s y Comisión Mixta Obispos- Funcionarios. En algunas contadas ocasiones se han celebrado estelares encuentros en la cumbre Se han dado pasps en el diálogo- señala el cardenal Suquía- pero los frutos son escasos. Creo que el diálogo debe ser más serio, más constante, más profundo ¿Y por qué no ha sido así hasta ahora? -Porque no es fácil. Cuando dos interlocutores, tienen concepciones distintas de la vida del hombre y de la sociedad hay que buscar plataformas comunes de diálogo. Con gran respeto mutuo tenemos que perseguir puntos comunes de servicio a la sociedad. Es necesario que nos convenzamos de ello. Yo no necesito que el Gobierno sea católico, sino que respete a la Iglesia y le deje difundir libremente su mensaje, al igual que yo debo rspetar al Gobierno. ¿Cree que el Gobierno actual actúa así? -Ya le he dicho que nuestras relaciones son difíciles porque tenemos concepciones distintas, pero que no obstante podemos avanzar hacia la búsqueda de plataformas comunes...