Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
SÁBADO 28- 2- 87 OPINIÓN ZIGZAG Cosas que pasan A B C 17 Ayuda en las ondas La muerte en accidente de tráfico del áfbitro Emilio Guruceta ha hecho saltar a la luz, una vez más, la gran labor que realizan los radioaficionados. Esta vez sólo han contribuido a que se conociera antes el mortal accidente, pero su labor humanitaria ha logrado, en multitud de ocasiones, salvar muchas vidas. Una niña argentina de doce años, desahuciada por los médicos, consiguió en 24 horas, gracias a unos radioaficionados de su país y a un pirata de las ondas madrileño, un fármaco que le salvó la vida. Este es sólo un ejemplo de entre las diversas colaboraciones en casos de catástrofes y accidentes que, desde el anonimato, desarrollan estos amantes de la comunicación. Jóvenes ventajas Los jóvenes de cinco Comunidades autónomas se van a poder beneficiar de descuentos en transporte, actividades culturales y compras gracias a la nueva tarjeta joven. Gallegos, cántabros, vascos, baleares y catalanes, cuya edad oscile entre los quince y ventícinco años, gozarán de esta posibilidad no sólo en su propia Comunidad autónoma, sino en las otras cuatro, si cristaliza un convenio previsto entre los cinco Gobiernos regionales. Hasta ahora, el carné joven sólo funciona en Cataluña, donde es gratuito y se ha distribuido entre cuatrocientos mil jóvenes del millón que vive en esta Comunidad. La novedad habrá sido muy bien acogida entre los directamente interesados, a juzgar por los datos de una encuesta realizada por el Instituto de la Juventud, que revela que Publicidad en UHF un 56,5 por 100 de los jóvenes Los últimos datos sobre la inespañoles percibe una renta versión publicitaria en el segunmensual inferior a las diez mil do canal de TVE revelan un des- pesetas. censo de un 33 por 100 en los ingresos que obtiene el Ente por la publicidad en el UHF. Al misJueces mo tiempo, comienza a cuestioEn un Estado de Derecho, las narse, desde la propia Dirección General de RTVE, la convenien- decisiones de los jueces no tienen que acomodarse a los valocia de mantener los anuncios pures imperantes en la sociedad. blicitarios en este canal, que no parece muy rentable, con tan Los jueces deben decidir conforsólo siete mil millones de ingre- me a las leyes: de acuerdo con sos durante el pasado año frente el principio de legalidad. La apea los setenta y dos mil del prime- lación- que acabamos de leer ro. Si se hace realidad el anun- en un periódico- a los valores cio del presidente del Gobierno imperantes en la sociedad es de que el Ejecutivo remitirá en el disparate que conduciría al estames de marzo el proyecto de ley blecimiento de tribunales populasobre televisiones privadas, el res. Y si la resolución de un equipo de doña Pilar Miró podía juez, atenida a, la ley, resulta soanticiparse a los previsibles efec- cialmente lamentable, cambíese tos de la liberalización televisiva la ley origen del fallo. Y respéteretirando la publicidad del segun- se la actuación del juez. Que do canal. El impacto de la televi- también aquí vale lo de arrojar sión privada sería así menos es- la cara importa que el espejo no candaloso para la televisión ofi- hay porqué OVIDIO cial. YOLDI ARA los donostiarras de lor agobiante del viento s 1. mi generación, lo mismo Yoldi sufría, y casi siempre que para los veraneantes que aguantaba, los golpes tremenaño tras año acudían puntuados del nortazo loco, y más de les a San Sebasuna vez, segadas tián, Yoldi es una sus amarras por la gabarra. Una inira de la Naturalemensa g a b a r r a za, quedaba a la blanca con toldos y deriva para arribar rayas verdes amacomo un sapo panrrada frente a la zudo y tímido, a la playa de Ondarreta, orilla de la playa de a la altura del moOndarreta, cerca numento de la Reidel Pico del Loro, na Cristina. Yoldi frontera rocosa era una piscina flobajo el mano verde tante, una especie de los jardines de de ilusión de barco, i Palacio, de Ondacon toboganes y rreta y La Concha. hamacas, que haYoldi era punto cían también las veces de esde referencia obligado en el cuela de natación. El gabarrón paisaje de Sin Sebastián. Su de Yoldi servía asimismo de asidero y descanso de los ba- manera de flotar, descompasada y elástica, advertía a los ñistas que se lanzaban desde bañistas que llegaban por el Ondarreta a conquistar la tramalecón del estado de la mar. vesía a nado hasta la isla de La mar, desde tierra, parece Santa Clara, límite central de casi siempre sosegada, y sólo la bahía. Muchos calambres en la orilla se apercibe uno de inoportunos y fatigas imprevistas se han calmado en la bal- sus intenciones. Con el Yoldi no era necesario bajar hasta sa de Yoldi. ella. Si calaba quieto no exisEn marea baja. Yoldi flotaba tía peligro alguno. Si por el tan cerca de la orilla que la contrario, se desencuadernaba tentación de invadirlo era ine- de contorsiones irregulares, vitable. En diez brazadas, los los bañistas sabían que en niños de Ondarreta alcanzacualquier momento de su ejerban su objetivo, para también, cicio, una porción de salado en diez brazadas, retomar a la Cantábrico terminaría alojánplaya tras ser expulsados de dose en sus pulmones. Lo la balsa por no llevar cosido al más recomendable entonces, traje de baño el triángulo verera renunciar a las delicias nade con la Y que acreditaba tatorias y bañarse en la orilla, la condición de socio de los in- haciendo champas con las trépidos invasores. Crecida la olas. marea, Yoldi se aislaba de los En el ánimo de los recuermalos pensamientos playeros, dos, Yoldi nos evoca a muy navegaba en su quietud chos la magia de la infancia, amarrada a una distancia de la de los primeros amores adoorilla que llamaba a las prudencias y presagiaba los can- lescentes, de las sensaciones primeras. Ahora que para mal, sancios. Las distancias a nado su nombre tanto suena, yo me siempre engañaban, y YoWi, agarro a sus sentidos positiya en el agua, daba la sensavos, y más que la sangre, el ción de querer alejarse de odio, la muerte, la brutalidad y cuantos nadaban hacia él. la sinrazón que inspiran los En los días de mareas vicafres, me esfuerzo en seguir vas, a mediados de septiemfigurándomelo como una balbre, cuando el otoño da sus sa, viejo gabarrón de mi paisaprimeros avisos y los vientos je y mis días felices. del noroeste rizan el CantábriPorque este Yoldi de moda co con exagerada angustia, y marras no es rriás que una Yoldi se convertía en rompeorepugnante anécdota de la las ocasional y triste. Su solebarbarie sub- humana. El otro dad, en el medio de la bahía, Yoldi, el de madera anclada, rodeado de grises marinos y es el que vale. Pensar, pienverdes tenues, presagiaba el san lo mismo. Pero no son final del verano, la vuelta a las obligaciones, la despedida pre- comparables. matura de la ciudad del alma. El humano es la gabarra. Y en los arrebatos de la galerAlfonso USSIA na, noroeste furioso tras el ca- P Si usted buscatrabajo, ABC del Empleo puede anidarle Todos los domingos, en las páginas de ABC, todas las oportunidades de trabajo y una amplia relación de ofertas formuladas por las más prestigiosas empresas de selección de personal. lodos ios domingos.