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FOTUTO ESTILO Pasarela Cibeles: Demasiado glamour demasiadas reiteraciones Madrid. Irene Barreiros Esta vez sí había una representación de japoneses en el que es probablemente uno de los pases más esperados, a tenor de las altas cotas que alcanzan sus invitaciones en el mercado del deseo. Loewe no defraudó en la pasarela Cibeles de la Casa de Campo de Madrid. Una vez más demostró que es la firma reina en piel sin competencia, pero además arrancó aplausos con el pré- áporter Amarillo para Pat Cleveland, la cotizada modelo americana, que junto con la princesa somalí Imán son las indiscutibles estrellas de las tablas. Arrastraban las miradas de un público que ya no se disfraza para asistir a los desfiles. Padeciendo calor se encontraban en- primera fila Carmen Rossi, Berlanga, Marisa de Borbón, Beatriz de Orleáns, Pitita Ridruejo, condesa de Montarco, Manuel Pina, Juanjo Rocafor... Y es que siempre acuden famosos a Loewe. Levitas de napa azul pálido con faldas tubo príncipe de Gales, chaquetas largas de ante ligero, fruncidas en la espalda, amplios abrigos sobre siluetas marcadamente femeninas por impecables sastres. No faltaron los redingotes dieciochescos, presentados hasta el momento por todos los diseñadores, ni, por supuesto, los pantalones pitillo con costuras vistas o los superanchos. Geniales, los cinturones- polisón y los chalecos sin espalda. Afortunadísimas, las combinaciones de colores: rosa- burdeos, verdenaranja, pinceladas de caldero, marrón- negro (actualísimo) Rayas anchas en conjuntos de punto, cuadros maxi, aplicaciones de visón. Todo de primera calidad. Loewe ha demostrado con esta colección que no es únicamente el maestro de la piel, sino que incluso en el pré- áporter puede decir mucho. En la noche Mordoré- como el invierno pasado- terciopelo, gasas, flamé... No demasiado bellos, los vestidos largos en napa y especialmente incómodos. Es difícil acertar en todo. Felicidades, Enrique. La segunda jornada se impregnó en su apertura de sabor andaluz. Victorio- Lucchino, con cierta descoordinación en su desfile, nos ofrecieron su ideal femenino para los fríos 87- 88. Lunares y plumas de avestruz son quizá los componentes más definitorios de una colección que, dirigida a la mujer- mujer, tiene marcados rasgos de ios años cincuenta. Trabajan bien el punto, en el que se inclinan por el tono gris, y miman lo suficiente los acabados. Introducen la combinación de escoceses, un poco pasados, y realizan faldas y vestidos con piel de conejos teñidos. Les gustan los plisados y, claro, los volantes. Aparentemente más tranquilos a la hora de diseñar, en comparación con su presentación en el Museo del Ferrocarril, Victorio- Lucchino van encontrando su lugar en el mercado, aunque éste choque con las plumas de avestruz. Demasiadas chapas rojas Si no fuera por Cuca Solana, que hace la vista gorda cuando me cuelo en su despacho y le secuestro el teléfono, sería casi imposible escribir esta crónica. La sala de Prensa se encuentra abarrotada de chapas rojas, delatoras de la profesión de periodista. Caras casi nunca vistas en anteriores eventos de moda pueblan gran parte del salón de convenciones y hacen imposible la labor profesional por falta de espacio. Mientras tanto, con paciencia, la gente espera en el césped a que abran las puertas para el siguiente desfile. El marrón, los tierras y el negro serán los tonos claves del próximo invierno. Todos los creadores los miman. La catalana Estrella G. los utiliza en sus mapas, con los que confecciona clamorosos trajes de chaqueta, que ciñen cintura y caderas. El double face es el material favorito de Estrella, con el que realiza grandes cazadoras, envolventes abrigos largos con diversidad de cuellos, líneas jean divertidas, a los que acompaña con grabados metálicos, relieves, serigrafiados... También lo intoduce en la noche, a veces no de una forma muy acertada. Los flecos pesan en su salida de ante muy Far- West Dio en el clavo con los bolsos enormes y el flash polar en blanco. La inspiración irlandesa está presente en la colección otoño- invierno 87 68 de Loewe siciones tendentes a remarcar los atributos femeninos. El ante lo guatea y lo convierte en grandes cazadoras, sastres o lo plisa para hacer con él fantásticas faldas tobilleras. Con plástico metalizado construye minis con cazadoras y abrigos siderales parecidos a los de Juanjo Rocafort de este año. Noche marino con largos y escotados jerseis de punto de seda conjuntados con gasa, bustiers de raso elástico con encaje... Se lució más en el sport con una colección bien construida, ausente de pretensiones con maravillosos tejidos, alegres tonalidades y respetables acabados. Segunda jornada de la pasarela Cibeles: mucho glamour demasiadas reiteraciones, sólo Teresa Ramallal nos rebajó el sopor. ¡Por favor, bajen unos grados el termostato! Esperamos a Pedro del Hierro. frene Barrios En contraste con la austeridad de tonos de estrella G. la también catalana Teresa Ramallal abrió su presentación con vestidos de punto rosas, verdes y oro súper sexy. En las mismas gamas le siguieron, con inclusión del azul turquesa, trajes pantalón en gabardina y lana, abrigo de diversos largos, algunos rectos y otros con elásticos en la cintura. Ramallal se entretiene jugando a la simetría y a las superpo- Sobre estas líneas, a la izquierda, uno de los modelos de Victorío- Luchino, en los que se ven como elementos predominantes los lunares. A la derecha, diseños de Estrella G. que como todos los suyos están impregnados de glamour VIERNES 27- 2- 87 ABC 115