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26 A B C NACIONAL VIERNES 27- 2- 87 En caso de guerra, la reserva de munición se agotaría rápidamente Bruselas. Andrés Garrigó En caso de guerra, las reservas españolas de municiones se agotarían al cabo de unos días. Así lo ha reconocido aquí el secretario de Estado de Defensa, Eduardo Serra, que confía en que los países aliados decidan aumentar sus stocks de municiones para dar trabajo a nuestra industria bélica, especializada en ese ramo. Serra hizo esta declaración al término de una reunión con sus colegas de la OTAN. La escasez de municiones en los países de la Alianza es enorme y causa de grave preocupación ha declarado, por su parte, el secretario de Defensa adjunto de los Estados Unidos, William H. Taft, que ha remachado una verdad de perogrullo: una guerra se pierde si los soldados se quedan sin cartuchos. Algo se ha mejorado, pero la situación sigue siendo vergonzosa en Europa. Para los americanos el reponer polvorines es una de las pruebas que les indican si los europeos realmente tienen voluntad de defenderse. España- dijo Serra- tiene un extraordinario interés en que lleguen a consolidarse programas de adquisición de municiones a través de alguna agencia de la OTAN, pues proporcionaría importantes beneficios para la industria española. El orden del día del Consejo Atlántico incluiría, además del nivel de municiones, la cooperación en armamentos y la ayuda a los tres países con una industria de guerra menos desarrollada: Portugal, Turquía y Grecia. Para esos países, los americasnos, apoyados por los alemanes, proponen crear un fondo común de inversiones, al que los demás miembros podrían contribuir. España es rehacía a ese fondo. Otras vías resultarían mejor opinó Serra. A falta de consenso, el asunto será discutido posteriormente. Por otra parte, la quinta ronda negociadora entre España y Estados Unidos sobre la reducción de la presencia militar norteamericana en territorio español tendrá lugar en Washington los próximos días 2 y 3 de abril, La última reunión negociadora hispanonorteamerícana sobre las bases se celebró en Madrid los días 3 y 4 de febrero, y en ella la Delegación norteamericana presentó una propuesta que no satisfizo al Gobierno Cuaderno de notas La oposición conservadora, aprovechando el debate sobre el estado de la nación, ha intentado reprobar a los ministros de Educación y dé Sanidad, señores Maravall y García Vargas. El rodillo socialista, como es lógico, se ha opuesto a la pretensión y ha evitado que se materialice. Pero esa circunstancia no arrebata coherencia al castigo político que aquel segmento de la Cámara quería propinarles. El señor Maravall, presunto depositario de los pensamientos más avanzados que se alimentan dentro del Gobierno, acaba de hacer en presencia de toda la opinión española uno de los más acabados ridículos imaginables en ministro alguno. Sus concesiones por la fuerza a la masa estudiantil desencadenada han sido artificialmente revestidas de inclinación natural a otorgarlas. Y el señor Maravall ha pretendido además, como un chalán de feria, que nos creamos la excelencia de su producto. El antiguo becado de Oxford no ha sentido en su mente la ráfaga iluminadora de una resolución clarividente y cargada de lógica: la de dimitir, como: algún colega francés suyo ha hecho por mucho menos. Sus argumentaciones en pro de las concesiones a los estudiantes se han basado en que las diferencias entre alborotadores y Ministerio eran milimétricas. Y con mucha razón, Osear Alzaga ha tenido que recordarle que si avanzar esos milímetros, hasta producir el encuentro de posturas, costará cincuenta mil millones de pesetas, qué no ocurrirá el día en que las distancias sean de varios centímetros. El caso es que Maravall ha caído en el más costoso de los ridículos. Un ministro que tiene que guardar silencio cuando uno de los representantes estudiantiles proclama públicamente hemos ganado por K. O. ni es ministro ni es nada. Es un simple fantoche que- sobrevive porque así se lo pide el cuerpo y porque cuenta para- ello con la anuencia consentidora de un presidente del Gobierno que siente horror por los ceses o dimisiones. Ya está bien que estos seguros se extiendan para los más incompetentes, con- EL CONATO DE REPROBACIÓN trariando el anuncio de la borrachera inicial de poder, según el cual pagarían con el cargo quienes. cometieran errores de entidad o calibre. Por lo visto, Maravall ha sabido hacer de la necesidad virtud, mientras sus superiores jerárquicos silbaban y miraban al techo. El calibre de su equivocación no ha sido medido por quienes debían milimetrarlo. Y ya es cosa irónica que se piense en buscarle las vueltas, con intención de despedida, a Nicolás Redondo, mientras en el Gabinete del señor González calientan asiento ministros profundamente devaluados y descalificados por sus respectivas ejecutorias. ¡Qué decir del pobre García Vargas! La sanidad pública naufraga ostensiblemente sin que en su mano esté, como lo ha estado en la de Maravall, la posibilidad de prometer millones para bajar el nivel del agua que le llega al cuello. Y al menos este ministro tiene en su descargo la tremenda herencia ruinosa de aquel especialista en devastaciones que se llamó y se llama Ernesto Lluch. Pero aun así resulta muy difícil exonerar a don Julián García Vargas de todos los pasivos personales que su incompetencia va acumulando. Se le puede tener lástima, y no mucha. Porque la lástima principal hay que reservarla para los enfermos que dependen de su política. Por una dinámica inexorable, lo que no consiguió el señor Lluch lo va a lograr tras ímprobos esfuerzos de incompetencia don Julián García Vargas. Es decir: que haya huelga general en los hospitales. La gran consecución está casi al borde dei hecho consumado. Ya no se- trata de médicos de esta o aquella ideología. La distinción sobra. Están todos ellos en la historia, perdidos en el laberinto de los mil errores. Que la oposición conservadora, en este trance, haya pedido la condena políticomoral de estos dos ministros- Maravall y García Vargas- es la mínima satisfacción que podría concederse una fuerza parlamentaria que por tal se tenga. Lorenzo CONTRERAS Apoyo empresarial a Cuevas por su abandono del Siglo XXI Madrid De decisión ética y coherente calificó Ángel Panero, presidente de la Confederación de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme) la actitud de José María Cuevas al abandonar como socio el Club Siglo XXI. Esta ha sido una de las muchas muestras de respaldo recibidas por el presidente de la CEOE tras su abandono del club de opinión como consecuencia de la intervención, la pasada semana, del dirigente de Herri Batasuna Ignacio Esnaola. Cuevas, cuya pertenencia a este foro era de carácter puramente personal, considera inaceptable continuar en un Club en el que se dice que en el País Vasco nadie vive aterrorizado, excepto los empresarios La Asociación de Fiscales gana un recurso de amparo frente al Tribunal Supremo Madrid. Sergio Guijarro El Tribunal Constitucional ha otorgado el amparo a la Asociación de Fiscales y ha reconocido su legitimación activa para intervenir en los asuntos que afecten a sus asociados. Según ha podido saber ABC, al parecer, el entonces fiscal general, Burón Barba, mostró su interés en que el fiscal informara en contra de la concesión del amparo. La sentencia del Tribunal Constitucional anula una dictada por el Tribunal Supremo y obliga a éste a reconocer la legitimación de la Asociación de Fiscales para impugnar el nombramiento de un fiscal. El fallo de la Sala Quinta del Tribunal Supremo del 8 de noviembre de 1985 declaró inadmisible, por falta de legitimación activa, un recurso contencioso- administrativo interpuesto por la Asociación de Fiscales contra el decreto de nombramiento de un fiscal del Tribunal Supremo. La Asociación presentó el recurso de amparo por entender que tenía un interés legítimo y constitucionalmente amparabie, en todo lo que se relacionara con los intereses profesionales de los fiscales y su promoción, en la forma establecida en la normativa vigente.