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ESTILO Salón Gaudí- Miyen De la escultura al Carnaval EIS ediciones ha celebrado ya el Salón Gaudí Mujer, de Barcelona. La última, el pasado fin de semana en los palacios de Alfonso XIII y Victoria Eugenia, y no precisamente con un resultado enriquecedor ni excesivamente positivo a tenor de lo visto en los tres desfiles de la clausura. La pasarela está dormida- l a política de la Administración es apoyar la moda- mujer en Madrid y moda- hombre en la Ciudad Condal- su sueño no era tranquilo y relajado, sino que estuvo salpicado de angustiantes pesadillas. Las más inquietantes las protagonizaron Javier Estébanez y Luis Fortes, cada uno a su estilo. A Estébanez no es la primera vez que le ponen las tablas catalanas a su disposición para él sólito, y hasta el momento el Departamento de Comercio, Consumo y Turismo de la Generalidad de Cataluña, patrocinador del certamen, ha tirado el dinero, y público y Prensa especializada, el tiempo. Presentó una colección para la temporada otoño- invierno 8788 mediocre, en la cual imaginación y buen hacer brillaron por su ausencia. Sigue la línea femenina, tendente a exaltar el ¡cuerpo de la mujer. Vestidos de punto muy pegados, en tonos blanco sucio, caldero, rojo, verde... chaquetas cerca de la cintura con cuellos de piel y sin excesiva hombrera, faldas tubo, abrigos envolventes en tonos suaves de piel sintética- e n boga- sastres vulgaris, vestido de líneas rectas con bolsillos en forma de cono, conjuga flores con cuadros- fiel a la inspiración internacional- con poco acierto y para la noche sugiere el lurex. S Junto a estas líneas un modelo de Javier Estébanez; a la derecha, una propuesta nocturna de Nacho Ruiz para la temporada otoñoinvierno 8788. Abajo, un diseño de Estrella G, inspirado en la obra escultórica de Joan Mora Sólo que sería bueno que los responsables de la pasarela Gaudí entendieran que dichos festejos se celebran por las calles y no en un salón de desfiles. Afortunadamente, entre los dos genios (Estébanez y Fortes) subió Nacho Ruiz con una colección lógica, realizada con buenas telas: lanas, alpaca, terciopelo... y mejores puntadas; dos toques clásica y un poco aburrida. Hay que tener en cuenta que Nacho se relaciona con unos grandes almacenes. Sus propuestas para los próximos fríos tienden a acentuar la silueta femenina. Los hombros son anchos pero encajados, la espalda de cortes limpios, el talle ajustado, los largos varían, el pantalón recupera importancia con costuras vistas, las prendas de napa juegan un papel interesante, abundan las faldas de tablas coordinadas con chaquetas ajustadas y los vestidos de punto. La línea de fiesta es sofisticada con plaga de pallete y tejidos metalizados. Reinan los tonos camello, marrones, verdes, cereza y violeta, el negro pierde puntos. Mientras la pasarela GaudíMujer tiende a la baja, no ocurre igual, afortunadamente, con la sala de expositores, que, según cifras oficiales, tuvo una superficie contratada de unos 3.800 metros y un total de ciento siete stands lo que supone un aumento del 16 y 30 por 100, respectivamente, en relación a la edición del pasado mes de septiembre. La escultura y la moda Aunque la clausura de los desfiles no resultó en absoluto lucida, no podemos decir lo mismo de la inauguración. Roselyne Lombard organizó un fastuoso desfile en el que, bajo el título El algodón y la escultura tuvimos la ocasión de deleitarnos con las creaciones de quince diseñadores de primera fila inspiradas en las obras de otros tantos escultores geniales con el sustento de igual número de industrias textiles. En las tablas se unieron Miguel Berrocal con Margarita Nuez y Subitex, José María Subirach con Purificación García y Textil- Mon, Sybilla con José Ramón Sainz Morquillas y Adolfo Lloverás y Asociados, Luis Borrajo con Jordi Cuesta y Subitex, Moisés Villelia con Roser Maree y Mas Molas, Teresa Rammallal con Adreu Alfaro y Picancel Ferrer... para dar un fruto bello y refrescante con envoltorio de algodón. Irene BARREIROS ¡Carnaval, Carnaval! Con una hora de retraso comenzó el pase de Luis Fortes, nobleza obliga, con gran expectación. Lo peor no fue la espera, hasta cierto punto disculpable en un novel, pero ésta, unida al frío polar reinante en la sala, se convirtió en la primera baza de una partida de desatinos. En la que las cartas- las salidas- ostentaban los nombres, según la carpeta de Prensa, de puro clásico alas doradas oficiales para Frankenstein chuchi gu- gu motoristas espaciales y la fragancia de la Luna Mujeres con capas en forma de ala de murciélago, faldas ídem, pantalones pitillo súper ajustados con bolsillos redondos e hinchados y cremallera rota incluida- mala suerte- picos que surgían de todas partes, suponemos que para proporcionar el toque sideral; cuellos en chaquetas, abrigos y cazadoras en forma de almohada, útiles a la hora de dormir la siesta; vestidos starlette de club de farolillo rojo, anorak con pretensiones de atuendos de noche, pistolas de plástico y botines- zanco como complementos a destacar. En fin, es época de Carnaval. MARTES 24- 2- 87 A B C 107