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MARTES 24- 2- 87- ESPECTACULOS -ABC, pog. 75 María J. Pires, Spivakov, Los Virtuosos de Moscú y el Orfeón Donostiarra Triunfal concierto in memoriam Antxón Ayestarán Teatro Real. 21- 11- 87. Ibermúsica- ERT. Virtuosos de Moscú. Director: Wladimir Spivakov. Solista: María Joao Pires. Orfeón Donostiarra. Mozart: Sinfonía 28 Concierto 12 para piano Misa de la coronación Murió José Afonso, autor de Grándola Vila Morena Madrid. J. M. Costa José Afonso, uno de los más importantes cantantes portugueses surgidos en la revolución de los claveles murió a los cincuenta y ocho años en la madrugada del domingo al lunes a causa de una serie de fallos cardiacos. La salud del músico, compositor de la canción Grándola Vila Morena contraseña de dicha revolución, era sumamente crítica a causa de una enfermedad degenerativa de los músculos. El nombre completo del cantante era de un portugués casi tópico, nada menos que José Manuel Cerqueira Afonso Dos Santos, aunque sus amigos le llamaban Zeca Evidentemente, Grándola Vila Morena te lanzó a la fama internacional, hecho que nunca se reflejó en unos ingresos medianamente dignos, hasta el punto de necesitar del apoyo público de otros músicos para sufragar los gastos que originaba su enfermedad. Esto se dio también en España de la mano de su incondicional Luis Pastor. Como muchos otros músicos portugueses de la época, José Afonso logró fusionar las baladas típicas de las trunas de Coimbra (donde estudió Historia y Filosofía) con los ritmos africanos asimilados durante sus estadías en las antiguas colonias. Así consiguió que unas canciones de carácter algo tristón cabalgaran sobre una pulsación vital que las dotaba de una especial capacidad para sugerir. Ato Convoio Descendente o Eu Vou Ser Una Topeira constituyen un buen ejemplo de esto y es una verdadera lástima que sus indiscutibles valores musicales y literarios se vieran oscurecidos en gran medida por la repercusión política de una sola canción, por muy significativa que ésta fuera. Tampoco le ayudó gran cosa situarse públicamente en el entorno de la izquierda más radical en momentos críticos para el proceso de asentamiento democrático luso. Ni siquiera el haber recibido en 1983 la Orden de la Libertad por parte del Gobierno portugués le sacó de su postración económica y física. Ahora muchos españoles recordarán cómo su casa era una especie de santuario donde eran acogidos los peregrinos sin demasiadas preguntas por su filiación. Lleno estrujador y clima caliente, fervoroso en el Teatro Real. Si ya el programa dedicado a Mozart, con solistas y conjuntos de prtmerísima calidad, ya lo anunciaban, la trágica muerte de Antxón Ayestarán, el retorno a Madrid, por vez primera sin él, de su Orfeón Donostiarra y la voluntad de ofrendar a su memoria el concierto, multiplicaban las razones de ese previo ambiente. Fueron los cantores vascos, fieles a sus tan bellos y artísticamente saludables hábitos de los últimos años, quienes antes ocuparon lugar en el estrado, aunque no actuaban hasta la segunda parte. Se trata, con esa costumbre que impuso Ayestarán, de crear ambiente que no se alcanzaba durante la espera entre bastidores. Pero es que, además, había otra causa. Lo supimos al salir, con sus profesores, Wladimir Spivakov, tan hermanado con Ayestarán en la gira por la Unión Soviética del otoño último: A la memoria del gran maestro, humano, de nuestro amigo Antxón Ayestarán, tocaremos un Aria de Bacri dijo. La de la Suite en re serena y espiritual, poética y transparente, se escuchó con recogida emoción y muchas, muchas lágrimas de los cantores. ¡Qué difícil- me decía alguna- estar en el Real sin verlo vigilante, atento, nervioso, ilusionado, perdido entre el público, para oírnos y sacar consecuencias con vistas al futuro! ¡Y queda la prueba de la semana próxima: la Sinfonía de la Resurrección de Mahler, en estrecho tacto de codos con la ONE y Frühbeck, colegas de tantas singladuras... Esta vez la información tenía que preceder a la crítica por puro impulso de la humanidad. Versión nítida, fresca, simpática y directa, con presto que justifica el título de Virtussos que ostenta el conjunto, de la Sinfonía en do mayor número 28 de las mozartianas, si lejos de la grandiosidad de la Júpiter con tonalidad idéntica, clausura el ciclo, ya muestra encantadora de inspiración y orden. Gran regalo, después! El C o n c i e r t o en la m a y o r KV. 414, el número 12 de los compuestos por el músico salzburgués, tuvo en la pianista por- tuguesa María Joao Pires una intérprete exquisita, de técnica primorosa, un sonido ideal, etéreo, sin peso ni grandilocuencia, lo mismo que la expresión diáfana, subrayada por un acompañamiento de Spivakov y sus instrumentistas digno de ella. ¿Consecuencia? El éxito desbordado y el acuerdo: repetir el tiempo último, en gesto bastante más lógico fue el de concertista que se asigna el triunfo y concede una página al margen de sus colaboradores. En la segunda parte, la Misa de la coronación Entre los solistas, que cumplieron sin problemas, destacaríamos a la soprano Aracs Davtijan, no sin citar a sus compañeros: Larisa Piatigorskaya, Jorge Antón e Iñaki Fresan. Spivakov y los profesores soviéticos tocaron con esa pulcritud e infalibilidad que nos admiran. El Orfeón Donostiarra sumó a la natural belleza de sus voces, el rezo al peculiar rigor preparatorio, en una versión de la que fue, lógicamente, protagonista. Cuando, en nuevo precioso gesto de fraternidad, solistas, instrumentistas y maestros vol- A. Ayestarán vían ta espalda al público para aplaudir al coro, las ovaciones alcanzaban intensidad máxima. Y- otro detalle de sensibilidadel joven heredero de Ayestarán, José Antonio Sainz Alfaro, no hizo acto de presencia, porque, él, como todos, quena el honor y la gloria para Antxón, amigo y maestro. Entre tantas bellas jomadas que debemos a Ibermúsica, merced también al patrocinio de la Unión Río Tinto, ser difícil olvidar ésta en la que lo humano y lo artístico lograron una tan conmovedora ecuación. Antonio FERNANDEZ- CID V: Wim Mertens entusiasmó en Palma con su música minimalista Palma de Mallorca. Efe El compositor y pianista belga Wim Mertens entusiasmó, el fin de semana pasado, en el Audltorium de Palma de Mallorca a un público compuesto por más de tres mil jóvenes que siguieron su interpretación con gran interés y le dedicaron grandes ovaciones. Mertens. principal compositor no entienda mi música. Lo que de la denominada música mini- ella es, nace de mi interior. Hoy malista que surgió a principios en día componer no significa, tan de los ochenta, debutó en Palma sólo, transcribir las notas en el con una selección de sus últimas pentagrama. Se necesitan otros creaciones, que incluye dos te- conocimientos, como la mecánimas de la banda sonora de la ca de producción. Yo aprendí a película de Peter Greeneway El producir en los estudios antes de estómago del arquitecto empezar a componer El arte minimal, síntesis de El creador de Struggle pleados tendencias derivadas del free jazz y la música electrónica sure su primera obra reconocicentroeuropea, ha hecho de Wim da internacionalmente y que él Mertens un compositor contro- calificó como pequeña música vertido, atacado por los que le de cámara empezó trabajando consideran somnífero y admi- para ia televisión belga, donde rado por los que escuchan su grabó conciertos de compositomúsica. Sin embargo, Mertens res tan importantes como Reich, no compone para qué te entien- Glass y Nyman. Posteriormente dan. Como él misrno manifestó: se dio a conocer con el disco No me preocupa que el público Vergesse