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MARTES 24- 2- 87 INTERNACIONAL Por la libertad en Paraguay- ABC 31 En estos últimos meses la actividad opositora ha producido estallidos muy significativos dos, según la definió el español Rafael Barreí a comienzos del siglo. Sirvan sólo estas rememoraciones para contrastar el menguado presente oculto bajo la fanfarria del patrioterismo paródico, racista y xenófobo de la autocracia. Su autor de facto y mantenedor la quiere perpetuar declarándose émulo y continuador de aquellos hombres- hoy seguramente discutibles- pero que realizaron indiscutibles hechos de progreso en la historia obnubilada y alucinada del Paraguay. De este presente inmovilizado en la degradación es de donde, los paraguayos deben rescatar el núcleo de su indentidad y la. continuidad en marcha de su destino, si. es cierto que los pueblos renacen siempre después de cada hecatombe- Los despotismos las producen. Pero- como lo señaló Rousseau- el déspota sólo es el amo mientras es el más fuerte La autocracia que impera en este país rige no sólo desde hace treinta y tres años sin interrupción, hay que precisarlo. Su origen se remonta a casi medio siglo atrás, a la dictadura militar anterior, que duró desde 1940 a 1947. La insurrección civH militar que se levantó contra ella y que produjo una de las más sangrientas guerras civiles que han asolado el país (1947) intentó en vano modificar la situación. Tras la anarquía política que siguió al aplastamiento de ia insurrección emergió de golpe de cuartel (1954) la dictadura actual del general Alfredo Stroessner. He aquí, pues, en buenas cuentas, medio siglo de un solo ciclo bien definido de violencia totalitaria en la historia más reciente del Paraguay, que, por otra parte, nunca le fue avara en estas vicisitudes. El caso de Paraguay no es un caso local y aislado que concierna solamente a los paraguayos do nuestros países del otro lado del océano hayan llegado a su madurez política, económica y social; es decir, cuando la construcción de la unidad latinoamericana se halle en igualdad de condiciones con la España de la construcción europea. Para ello será necesario que acontezca primero la integración iberoamericana sobre sus fundamentos históricos y sociales propios, sin deudas ni constricciones externas extorsivas que impiden su desarrollo. Luego, la integración con España en su unidad con Europa, en su europeísmo natural y estructural, pero también en su iberoamericanismo esencial de historia y de destino. Alfredo Stroessner dos muy significativos en favor de la democratización pacífica del país, entre los cuales figura en primer término el surgimiento de nuevos movimientos sociales que han logrado ganar la calle con participación cada vez mayor de la población civil. La actividad de estos movimientos sociales se da en convergencia con el accionar de las agrupaciones políticas opositoras y ha estimulado en ellas la urgencia de una reformulación más profunda de un programa de unión nacional y de una necesaria unidad de acción. Un programa en que política y cultura, economía y acción social junten sus saberes y sus energías para concebir un modelo nuevo de sociedad en el contexto de la realidad latinoamericana y mundial. Programa que, desde luego, exigirá constancia y obstinación, firmeza y generosidad. El tiempo en el Paraguay se cuenta por generaciones. Afortunadamente, su humanidad joven, que es hoy mayoría absoluta, allá como en todas partes del Tercer Mundo- -que yo prefiero llamar Mundo Nuevo- es la que ha tomado en sus manos el cumplimiento de este proyecto. Los últimos hechos lo prueban. Tales hechos han trascendido al exterior de manera inconexa y parcial, de modo que las precisiones que acerca de ellos puedan darse en estas Jomadas por testigos y testimonios autorizados serán sin duda de sumo interés para la opinión pública española y extranjera. El caso del Paraguay no es un caso local y aislado que concierna solamente a tos paraguayos. Como no to es ya en América ningún país que sufra Gobiernos autoritarios al servicio de la dependencia de los centros de decisión internacional. En el contexto de democratización que trata de consolidarse en medio de enormes dificultades en el área regional, concretamente en los países del Cono Sur, las autocracias que imperan en Chile y Paraguay son escollos que impiden la marcha hacia la integración iberoamericana. Ella sólo podrá lograrse sobre el fundamento de ia democracia pluralista y a través de una real adecuación a los principios de las estructuras comunitarias que habrán de instaurarse también necesariamente en un nuevo orden mundial más humano y más justo que el pactado entre las potencias vencedoras en la segunda guerra mundial bajo el signo de los intereses de dominación hégémónica. Lo que importa desde el ángulo de lo posible- -y no de lo retórico y utópico solamenteson las correlaciones entre la España democrática y el conjunto de los países iberoamericanos que tienden a ia democratización. Sin duda, esta integración sotó será viable cuan- España e Iberoamérica Quiero decir: unidad de España con Europa, de la que forma parte, y unidad de España y América, que forman un mundo aparte. Este es el orden posible, gradual y progresivo del proyecto de unidad e integración de ambas constelaciones de países como uno de los mayores aportes futuros para la construcción del nuevo orden mundial. Liberado de la tiranía e integrado en el contexto de la América democrática, el Paraguay es parte de este proyecto de una asociación de naciones libres. Y éste es, sin duda, el trémolo de un problema de fondo que resonará también en estas Jornadas, aunque no se le mencione concretamente, mientras sean debatidos los puntos candentes de la cuestión paraguaya en su temario relativo a la hora actual en sus dos ejes prin: cipales: fortalecimiento de la acción democrática y desarme moral de las fuerzas antidemocráticas, cuyas estructuras de poder rio serán, desde luego, desmontables en corto tiempo; esto es, el grave problema que tiene relación con la despartidización de las Fuerzas Armadas y la desmilitarización del partido oficialista. Vale decir, el retorno institucional a sus respectivas funciones que la dictadura ha dislocado durante tanto tiempo. Esta indispensable normalización, desde él punto de vista de los intereses superiores del país, forma parte especialísima de las tareas democráticas bajo el signo de la transición. Régimen perverso Lo perverso de este régimen no está solamente en la deliberada falta de espectacularidad de su violencia represiva- como la de Pinochet en Chile, que hace ostentación de ella- sino en el lento, pero letal trabajo en sordina de corrupción y desintegración, producido deliberada y sistemáticamente sobre una sociedad entera. Hay que recordar que este sistema inspirado en los modelos del nazismo y del fascismo surgió en Paraguay durante el apogeo del poder totalitario, al comienzo mismo de la segunda guerra mundial. Tal es la correlación histórica que da al sistema su verdadero signo y su mayor peligrosidad tras la falacia de la imagen institucional y democrática que a lo largo de tres décadas el régimen de Síroessner ha logrado montar. Esta credencial es la que le ha permitido entrar en los más altos organismos mundiales. Lo que no hizo sino endurecer aún más sus métodos represivos y punitivos, en abierta contradicción con 1o s pactos y compromisos suscritos por su Gobierno sobre el respeto a los derechos humanos y a las libertades básicas de la ciudadanía. Vayamos, pues, a lo concreto de hoy en Paraguay. En estos últimos meses- a partir de abril último- la actividad opositora bloqueada por la represión ha producido estalli- Integración democrática Estos puntos se resumen en la cuestión esencial: ¿es posible que un país como el Paraguay, que no conoció nunca la democracia pluralista, la conquiste alguna vez pacíficamente contra un aparato de poder instaurado por la violencia y contra la intolerancia feudal y la corrupción de valores que dejará como legado? Entre lo utópico y to posible, éste es un reto de su historia o, lo que es lo mismo, un desafío de su porvenir. Tal es la cuestión crucial a la que estas Jornadas habrán de empeñarse en dar una respuesta justa, diseñando proyectos válidos y realizables por todos y entre todos. El éxito en sus tareas será, por tanto, en beneficio de todos. Augusto ROA BASTOS