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30 A B C INTERNACIONAL Por la libertad en Paraguay MARTES 24- 2- 87 Roa Bastos urge a la unidad en la lucha contra la dictadura de Stroessner Un discurso del escritor paraguayo inauguró los debates Madrid El escritor Augusto Roa Bastos inauguró ayer las Jornadas por la Democracia en Paraguay con un discurso en el que urgió a una reformulación más profunda de un programa de unidad nacional y de una necesaria unidad de acción que fuerce la transición democrática y el derrocamiento de la dictadura de Stroessner. Tras agradecer la realización del acto a los organizadores, las palabras de Roa Bastos fueron las siguientes: Este encuentro reviste, para los paraguayos, por muchas razones, pero especialmente por el hecho de tener su sede en la capital española, el mérito histórico de ser la primera reunión de representantes de la oposición en el exterior. Se celebra ella en este país democrático tan caro a nuestros sentimientos en la comunidad de lengua, cultura y destino que define la especifidad del mundo iberoamericano, en camino hacia su integración plena en los umbrales de un nuevo milenario y en vísperas del Quinto Centenario del Descubrimiento. De aquí su designación simbólica dé Encuentro en Madrid. Ese hecho tiene, por ello mismo, una significación extraordinaria. Es como si los paraguayos, que están en la oposición contra la más antigua dictadura del continente, vinieran no a un paísextranjero, sino a su propia tierra a examinar y relatar las arduas instancias de esta lucha. A echar sus cuitas- que tratándose de libertad y democracia no pueden ser quejumbrosas, sino altas y dignas- a echar sus cuitas, digo, no en oídos extraños e indiferentes, sino a comunicarlas a espíritus interesados y comprometidos con esa libertad y esa democracia de plurales acentos donde quiera se encuentren ellas oprimidas. Porque esta gente, los españoles, que también aquí han sabido ganarlas para sí a puro pulso debelando otro largo despotismo, prosiguen diariamente sin tregua y sin término esta lucha que, sólo porque es permanente y porque está en continua transformación, es necesaria e intrínsecamente liberadora. ca manera de entenderse para concertar acciones comunes. Diálogo siempre difícil en lo interno bajo las compulsiones de. la represión y la degradación extrema de la condición humana, que es obra de la tiranía. Sü mayor triunfo es haber instaurado el miedo, convertido así en la única forma de la conciencia pública amordazada. El miedo, que es mudez y regresión. Mutilación moral, la más grave que puede infligirse a una colectividad, a sus jóvenes generaciones, a la dignidad cívica y humana. sin la cual la vida en sociedad se torna imposible. Lo mismo que toda idea de cambio y de progreso. José Martí expresó esta situación sabiamente, melancólicamente: Las repúblicas han purgado en las tiranías su incapacidad para conocer los elementos verdaderos del país, derivar de ellos la forma de gobierno y gobernar con ellos. Ei prestigio y la personalidad del escritor Augusto Roa Bastos preside los actos que se celebran en Madrid a favor de ia democracia en Paraguay y en contra de la dictadura de Stroessner las líneas de fuerza de la realidad, él latir de la vida colectiva en su genuina capacidad dé transformación de la sociedad Estos hombres de pensamiento, dé acción y creación de valores culturales han venido a hablar entre ellos de todo esto. Y han venido a dialogar asimismo con la opinión pública- i n ternacional a través dé sus canales naturales, los medios de información y comunicación, que en una democracia funcionan normalmente. Han venido a recordar a esa opinión pública internacional que tras la espesa cortina de desinformación y de simulación, de silencio y de olvido, este país existe aún pese a la corrosión letal de la autocracia stroessneriana. En este presente sombrío, he aquí qué esta autocracia- que se autocalifica de Gobierno de la Segunda Reconstrucción- ha construido en realidad un tiempo de ignominia aboliendo el Paraguay de casi legendario pasado y pretendiendo abolir incluso su incierto futuro, identificándolo con la duración de la vida de un hombre nefasto, más allá de los plazos mortales de la naturaleza y de la historia. ¿Qué fue, en efecto, de aquella provincia gigante de las Indias que a través de segre- gaciones y desmembramientos quedó reducida a un enclave mediterráneo al que la historia le despojó del mar para convertirla en una isla rodeada de tierra y de infortunios? ¿Qué se ha hecho de Asunción, madre y nodriza de pueblos donde los comuneros paraguayos produjeron: -en la línea histórica de las comunidades peninsuales- la primera insurrección por la soberanía del común? Conocer el país real De lo que se trata entonces en este encuentro es de conocer a fondo los elementos verdaderos del país real para extraer de ellos la restauración del civismo nacional y concertar entre todos la orientación más justa y progresista de la vida social y del gobierno del país sobre la base de la participación y del poder real del pueblo, que constituyen la clave de una efectiva democracia pluralista. Este conocimiento- acaso estamos todos de acuerdo sobre el fondo, aunque no sobre la formas de acción que él debe impulsardebe ser genuinamente autocrítico. Los hechos de violencia totalitaria incriminan por supuesto a la tiranía, pero también ponen en cuestión la responsabilidad de los sectores políticos, económicos, sociales y culturales que se quieren democráticos. Es probable que no se indague con frecuencia en qué medida el fenómeno autoritario, larvado en sociedades desequilibradas como las nuestras, surge y se prolonga indefinidamente porque es consentido y tolerado de alguna manera. Esta parte de responsabilidad autocrítica es la que debemos asumir los paraguayos con franqueza y honestidad si pretendemos que el análisis del autoritarismo y la lucha por la democracia nos conduzcan a proyectos y a formas viables (en el sentido de vida) de convivencia pacífica de todos los sectores y estamentos del país en un gran proyecto de convergencia y unión nacional. Ello no debe significar de nuevo- e s o está c l a r o- una democracia de sentido único- que es la de los callejones sin salida- sino la democracia del pluralismo ideológico y la alternancia de las mayorías, es decir el juego dialéctico de Tres décadas de silencio Siento, pues, como si mis compatriotas, luego de más de tres décadas de encierro y de silencio en la pesada atmósfera de aquel país sitiado y escarnecido por la tiranía, hubieran podido venir, acogidos fraternalmente por la democracia española, a debatir serena, pero firmemente, con espíritu de paz y visión de futuro, los cruciales problemas de su sociedad para buscarles la mejor solución posible; a inspirarse en el ejemplo de esta libertad y democracia afines a nuestra sensibilidad e identidad hispanoamericanas; a comprobar, en fin, que en el mundo en llamas en que nos toca vivir, únicamente el diálogo sin cortapisas y el pleno intercambio comunicacional pueden proveer esa sustancia preciosa de la concordia y el consenso que en el Paraguay parecieran haberse extinguido. Son representantes de las distintas agrupaciones políticas opositoras, de los movimientos sociales, sindicales y estudiantiles, de la cultura y la defensa de los derechos humanos. Han venido, sí, a diolagar, que es la úni- Pueblo libre Aquel pueblo, ya libre, fue también, a mediados del siglo pasado, la nación más ade- lantada de América del Sur. En este enclave aislado se realizó el primer experimento del Estado- Nación en la vida política del continente. Allá se logró establecer, por vez primera, pacífica, pero firmemente, la autonomía, la libre determinación y la soberanía efectiva de una sociedad. Meta que no pasó de ser una utopía irrealizable para los generales de la emancipación, y que llevó al derrotado y ya agónico Bolívar a dolerse de qué toda esa epopeya no había sido otra cosa que haber arado en el mar No es superfluo, sin embargo, rememorar aquí en esbozo aquellos fastos- que en sí mismo no tienen mucha importancia- puesto que la historia de América Latina, bajo la insignia neocolonial, no es más que una obnubilación en marcha y la del Paraguay se asemeja bástantela, una catástrofe de recuer-