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18 ABC OPINIÓN AAARTES 24- 2- 87 Panorama PATINO E L siguiente disparate ha sido publicado el pasado día 9 en un periódico de difusión nacional: La Dirección General de Aviación Civil es el organismo encargado de la renovación o retirada de licencias a pilotos mayores de cuarenta años, como era el caso de Patino. Y en el mismo artículo se reproducen las presuntas afirmaciones de Pedro Tena, ex director de Aviación Civil, quien parece haber declarado en el Juzgado de Guernica que si hubiera conocido el informe existente sobre el comandante Patino, no le hubiera renovado la licencia de piloto Como lo dice el periódico, y la letra impresa es cosa seria, muchos lectores que desconocen la materia, llegarán entonces a las siguientes conclusiones: La Dirección de Aviación Civil es la encargada de renovar o retirar las licencias de los pilotos mayores de cuarenta años. Eso está claro, porque lo dice el periódico. Entonces, por oposición, supondrán que la Dirección de Aviación Civil ni renueva ni retira las licencias a los pilotos menores de cuarenta años. Porque existe algún otro organismo- l a Asociación Cristiana de Jóvenes, quizaque lo hace en su lugar, o peor aún, porque los pilotos menores de cuarenta años son tan sanos y hábiles que ni siquiera el Centro de Investigación de Medicina Aeroespacial ni la Dirección de Aviación Civil, respectivamente, necesitan controlar su aptitud psicotécnica ni su capacidad y actividad profesional. Puede que los asombrados lectores lleguen a la conclusión de que los pilotos maduros son particularmente peligrosos; por algo las autoridades sólo les controlan sus certificados a ellos. Y entonces, ¿cómo es posible que sean generalmente los pilotos mayores de cuarenta años quienes mandan los aviones más grandes y complejos en las rutas másprolongadas y difíciles? ¿Cómo son ellos los profesores de las escuelas de vuelo, los jefes de pilotos y los directores de operaciones de las líneas aéreas? Y, finalmente, ¿cómo es posible que se produzca una catástrofe como la de Iberia en Bilbao, simplemente porque el director general de Aviación Civil de entonces- u n piloto privado- no tuvo la precaución de retirarle la licencia a ese comandante? Terrible omisión. La cosa no es así por supuesto. Títulos de pilotos de líneas aéreas no se otorgan ni se retiran mediante decisiones individuales, sino a través de los más complejos procedimientos, donde la seguridad, bajo todos sus aspectos, siempre es el parámetro más vigilado. Y tampoco es probable qué un avión se estrelle sin más motivo contra un monte, porque ninguno de sus tres tripulantes técnicos percibe que vuelan cuatrocientos metros por debajo de la altura indicada en la carta de aproximación. Con un error de sólo treinta metros en la aproximación, un nuevo piloto es generalmente reprobado en su examen de vuelo instrumental. El comandante Patino, a quien algunos se obstinan en no dejar en paz en su tumba, seguramente podría aportar más informaciones que ayuden a conocer las verdaderas causas de la catástrofe del Monte Oíz. Planetario CELDAS Y PASILLOS OMO aquel viejo tango que se encogía y alargaba, la actualidad política se nos encoge a los reducidos términos de una celda, la de Juan Carlos Yoldi, y los angostos y largos de unos pasillos, los del Congreso de dos Diputados. La imprevisión y una cierta torpe intransigencia del Gobierno llevan al país a esos extremos. Moscoso apresura a sus fiscales para que traten de enmendar mediante la súplica lo que el Gobierno no supo prevenir: la gran innovación jamás soñada por las grandes democracias, que deberán aprender mucho de la nuestra, de que un reo para el que se pide más de medio siglo de condena, le cante las cuarenta al régimen desde un escaño autonómico en calidad de candidato a la más alta magistratura. Pons, que no sin falta de razón, niega la palabra que otros otorgan a Yoldi, a diputados que ciertamente no representan a los partidos para los que fueron votados, hace deslizar al próximo debate sobre el estado de la nación, que es asunto de gran hemiciclo a la angostura de los pasillos, en los que, según pensaba Azaña, se murmura, se cocea, se regüelda. Benegas, cierra, hors les murs convenio C COMPRAMOS SOLARES Y EDIFICIOS PARA REHABILITAR Directamente propietarios Teléfono 253 87 29 socialista con los peneuvistas para formar Gobierno autonómico vasco, que es de temer sea hors de prix carísimo, para decirlo en cristiano, porque el batua no lo sabemos, como el que hace algún tiempo ultimaron Marín y Moran para vendernos o por lo menos alquilamos al Mercado Común. Maravall firma con los chiquilicuatros rompefarólas la rendición incondicional tras el desdén Acondicionado y, presa del síndrome de Estocolmo, que ahora ya no sé si es de Copenhague, sonríe feliz al pasarle el protocolo de capitulación a su Spínola en el cuadro, no velazqueño del Ministerio, un chaval pálido y delgado con flequillo alborotado de perrito faldero. Así es como, rebajada a merdocracia la democracia recibida, el poder socialista extrae de sus centros naturales y constitucionales la vida de relación política y la descentra a las celdas o los pasillos, en donde se desvirtúa y angosta, o a la cochina calle, en la que, adiestrada por años de movida, reemplaza la argumentación por el garrotazo y la pedrada. Ya no es oposición la de los partidos, estrangulada reglamentariamesníe y aplastada por el rodillo mayoritario. La oposición se ejerce ahora desde la celda carcelaria y el adoquinado. Como la Bolsa, cuyas altas y bajas son imprevisibles para las gentes sencillas, la política parlamentaria baja y la violencia sube. Vale más un buen garrotazo que un silogismo escolástico. Herri Batasuna sube, el Gobierno baja. Y es que la situación del Gobierno empieza a ser parecida a la que sugirió a Celine esculpir aquella frase sin piedad: Salido de la nada he conseguido llegar a la miseria. Pero esas abruptas sinceridades no son de uso en la política. Ni en los pasillos del Congreso se dirán como paralelo a un debate sin debate. Lorenzo LÓPEZ SANCHO RaúlTORI