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16 ABC OPINIÓN Ni guerra ni política ZIGZAG Psicosis del trasplante Más de dos millones de pesetas cuesta en España el trasplante de cualquier órgano. Mientras se dan a conocer los costes económicos de este tipo de intervenciones, desde el Departamento de Psiquiatría de la Clínica Universitaria de Navarra el doctor Cervera ofrece un dato inquietante: el 50 por 100 de las personas a las que se ha trasplantado el corazón sufren depresiones agudas con tendencia al suicidio. El informe revela que el período más difícil para el paciente es el de la espera de un donante. Tras una pequeña luna de miel que incluye la operación y la adaptación física al nuevo órgano, el paciente vuelve a sumirse en un período de desesperanza y depresión. El temor a adquirir algunos aspectos de la personalidad del donante es la principal causa de este estado depresivo que induce en ocasiones al paciente a alentar ideas de suicidio. Sufrimiento análogo al de las otras personas cuya generosidad hace posibles los trasplantes: los familiares de los donantes. MARTES 24- 2- 87 SEÑOR PRESIDENTE UNQUE prometí a mis lectores hablar únicamente en este recuadrito de los no importantes, aquí me tiene hoy hablando de usted, señor presidente de los obispos, que mucho meiemo que no tiene Ja fortuna de pertenecer a ese gremio de la gente sin importancia. Usted, y yo lo siento, y sé que usted lo siente mucho más, ha cruzado ya esa maldita frontera que convierte a una persona más en una percha dé títulos que en un simple y gozoso ser humano. ¿Y por qué- me pregunto yo y se preguntará usted- un obispo tiene que pertenecer al gremio detosilustres? Un obispo, dicen tos libros de Iglesia, es un pastor. Y nunca los pastores fueron muy cotizados en los rangos del mundo. Fíjese que en tiempos de Jesús los pastores ni siquiera eran admitidos como testigos en un juicio: hasta tal punto pertenecían a la gente de la tierra Pero ahora, no, ya ve usted. Ahora le han cargado a usted dos mil años de historia sobre los hombros, le han vestido de colorines, han colocado por delante de su nombre eso tan gracioso de monseñor y me lo han situado en la lista de la gente a la que hay que invitar a las fiestas patrias Una desgracia, ¿verdad? Yo me he preguntado muchas veces cuándo, cómo y por qué empieza a ser importante una persona. Y mi respuesta es muy sencilla: cuando uno ya no puede comerse un helado por la calle sin que la gente diga: Mira, he visto a Fulano (o don Fulano) comiéndose un helado por la calle. Para mí, tal vez porque, gracias a Dios, sigo siendo bastante el niño que fui, comerse un helado por la calle es la cima de la delicia. Comerlo en una heladería o en un restaurante no tiene gracia alguna. Lo que da a un ¿telado su verdadero sabor es eso de poder chupetearlo pasando entre la gente sin que a nadie le extrañe, como sucede a esos niños que tanto envidiamos. Pero usted ya no, nunca más. Usted no podrá ya nunca permitirse el lujo de ser libre. ¡Fíjese, un presidente de Conferencia Episcopal chupeteando gozosamente un helado por la caile! Saldría usted fotografiado en todas las revistas del corazón. Y vaya lío. Usted, señor presidente, ya nunca podrá gozar de las cosas mejores de la vida. Y estará siempre encadenado a su importancia. Cuando los curas vayan a verle a usted se pondrán e) clergyman que no se ponen nunca; se atusarán el pelo antes de entrar a su sala de audiencias ¡qué horror eso de que su casa se convierta en su palacra y que su cuarto sea ya para siempre una sala de audiencias y ya la gente no le llamará por su nombre, convertido, mientras viva, en monseñor no- sé- qué. Ya sé que a usted le gustaría ser un cura más, un hermano entre muchos. Pero tendrá usted que resignarse. Un día, cuando le consagraron, te pusieron sobre la cabeza, además de la unción, la corona de espinas de la dignidad, y ya, por mucho que se proponga to contrario, la gente le hablará a usted engolando la voz y llamándote señor presidente Una desgracia, una de las mayores desgracias que pueden ocurrirle a un hombre. Además, y para colmo, tendrá usted que cargar con la cruz de su caricatura. Porque cuando uno empieza a ser importante, pierde su personalidad y se reviste de la etiqueta que los demás le atribuyen. Una etiqueta que siempre es caricaturesca. Usted ya no será nunca Fulanito, será el conservador o el progre o el moderado que los periodistas le hayan colgado sobre el pecho. Y no se obstine en librarse de ese capisayo: haga usted lo que haga, usted será lo que la gente le atribuya, porque este mundo no se construye con hechos, sino con las imágenes que los demás nos cuelgan. Por eso, a estas horas en que aún no sé a quién le colgarán el cargo- carga de presidente de los obispos, sepa que yo rezo por usted. Y que le miro con todo el respeto del mundo, pero también con un poco de humana compasión. J. M. MARTIN DESCALZO Espacios reservados Los espacios de estacionamiento reservados en favor de organismos públicos, autoridades y sedes consulares, resultan cada día más generosos, a juzgar por el agobio de los automovilistas para abandonar sus vehículos siquiera por unos minutos. Estas reservas oficiales de espacio en la calzada, aparte de menospreciar los derechos del automovilista llano, resultan cada día más insostenibles con la ley en la mano, por lo que parece llegado el momento de revisar la normativa que las ampara. Los organismos oficiales deberán eliminar estas reservas en la vía pública cuando cuenten con estacionamientos propios y, desde luego, en el caso de Embajadas y Consulados, sólo deberán autorizarse cuando exista una absoluta reciprocidad internacional. Anarquía Ante la tolerancia general y el silencio de las autoridades, el tráfico en Madrid- y a de por sí caótico- -se está convirtiendo en una pesadilla por las motocicletas de tocias las cilindradas que Plaza de Castilla pululan por sus calles. Con una Al ciudadano de a pie le in- aparente licencia absoluta para quietan los juegos malabares hacer lo que quieran, circuían que realiza la Gerencia Municipal por dirección prohibida, no se de Urbanismo para remodelar la detienen en tos semáforos, se plaza de Castilla y combinar los suben en las aceras, giran en seis proyectos presentados. Y le cualquier lugar para ahorrarse inquieta porque esta plaza ha unos metros y, en general, no pasado, en sólo dos decenios, respetan una sola de las señales de ser un punto de salida de Ma- de tráfico. Para el conductor madrid a convertirse en un foco de drileño, se trata de una cruz diaconfluencia de varias vías de trá- ria, que soporta con dignidad, fico intenso, sobre todo tras la pero para el visitante de provininauguración de la estación de cias o el extranjero novato ta Chamartín. El ciudadano teme sorpresa se convierte en terror al que la remodelación no se va a cabo de un par de faenas motohacer fundamentalmente para fa- ciclistas. Cuando algún ciudadavorecer el tráfico, sino para tratar no protesta y se dirige a un de encajar las dos torres geme- agente municipal, la respuesta las cuya construcción allí está es invariable: No podemos hacer nada decidida. Empiece el día con Tarifas de suscripción Madrid 2.280,6.350,12.200, ABC. 23.350, Mes Ptas. Trimestre Ptas. Semestre Ptas. Anual Ras. Hagpse susaiptor de