Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
LUNES 23- 2- 87 CULTURA En la muerte de Warhol A B C 33 Todo el futuro en el presente Andy Warhol es un mito americano difícil de entender en determinadas latitudes, un mito á ia vez comercial y artístico; más, para la evolución de nuestras ideas sobre el arte, de una capital importancia. Y eso vamos a tratar de explicarlo. ¿Quién ha sido Andy Warhol? El más cumplido epígono del dadaísmo y de Marcel Duchamp, pero también quien los ha realizado, completado de forma inusitada y a la americana, en un clima de libertad y de riqueza- no exento de otras servidumbres- que demuestra cómo el dinamismo creador de Occidente se aloja con mayores facilidades en Estado. Unidos. Warhol fue explosivo desde sus comienzos. Sus atrevimientos con el principio del arte- o más bien, contra- no han sido para nada europeos. Tenía tras de sí a la generación beat y a la hippye acceso bles peldaños que le llevaron a hacer sus formulaciones desde el terreno hoy más en causa, que es el de la cultura gay tan amenazada por el terror milenarista. del SIDA. En este área algo tenebrosa, durante varios años, a partir de los últimos sesenta, se produjeron los fenómenos más atendibles del arte moderno. Ello es verdad. Ni la moral, ni las leyes pueden impedir tales contradicciones en el mundo de las ideas estéticas o del avance que opera el arte en el descubrimiento del insondable corazón humano. Por semejantes circunstancias la desaparición de Andy Warhol a estas alturas aparece nimbada por un fulgor siniestro. Pues no podemos olvidar que cuanto ha contribuido a configurar su tipo y, en general, todas sus actividades, ha sido ese ambiente gay de una exuberancia desconcertante y con un sentido de los valores absolutamente a la inversa, que, no obstante, han sido reveladores de un sorprendente futuro para la expresión de las artes. Así como Duchamps descubrió Ready Made la obra de arte prehecha, con lo que nos otorgaba la libertad de toparnos con el arte en cualquier objeto al que debíamos despojar de su real significado, así el imponderable Andy Warhót nos ha sugerido el derecho que tendremos en el futuro a ser todos Andy Warhol. Warhol descubrió que ya la obra de arte puede no hacerse con las manos. Todos los medios de reproducción de la imagen sirven para ello, la habilidad está en el cerebro. El arte es un travestimiento de la realidad. Basta con tomar una realidad y ultravestirla para que se convierta en arte. La luz corrosiva que arroja este pensamiento inutiliza una parte de lo que llamamos arte puro, en el que no encontramos ya la respiración de la vida. Por otra parte, nos demuestra que no sólo existen hoy pocos grandes artistas, sino que artistas podemos serlo todos y el arte es incontenible. Esta teoría del travestimiento revelador se ha cocido, cómo no, en el seno de la cultura gay O, por lo menos, ella lo llevó tan adelante como ha sido posible, colocando a toda crítica formalística en un brete inimaginable. Lo curioso es que para toda sensibilidad moderna ello parece que no tiene vuelta de hoja. Que el arte sea una realidad travestida nos parece hoy la cosa más natural del mundo, pero todo podía quedar en teoría hasta que no se demostrase. Warhol lo ha hecho en los más diferentes campos: el cine, la pintura, la escultura, la moda, la publicidad. Warhol ha sido el genio democrático que se ha travestido de genio para serlo y su audacia ha llenado de alegría a muchas gentes de su tiempo, cansadas del genio aristocrático. Andy ha sido un repugnante chiquillo lleno de atractivos secretos, ingenioso urdidor de espejismos, el rubio demonio que ha afirmado que todo lo falso es verdadero. Con toda la frivolidad que parece que despide su causa, yo no puedo por menos de reconocerle facultades geniales, como a Lovercraft o cualquiera de esos genios americanos de tono sombrío, aterrorizados por sí mismos. El humorismo de Warhol es siniestro, cortante, aniquilador. Tanto más cuanto que, muy a menudo, aparece en él algo tan equidistante como el giamóur Un glamour amañado con gel de baño, sleeps o brpnceadores. No hay para qué decir que el cine en que Warhol ha intervenido ha sido la mayor fuente de originalidad para cineastas con bastante más fama que él, que descubrió la letra cursiva del vídeo en la forma de contar las cosas con imágenes. De sus películas han bebido todos, negando la fuente vergonzosa, donde los desnudos masculinos rodaban por un suelo de detritus, divinizados y endemoniados por la heroína. Más tarde, todos lo hemos visto, esas imágenes candentes y terribles han entrado por el embudo comercial, despejadas de su mordiente, acursiladas y emblandecidas por una hipócrita tolerancia. Pero, ¿quién íe quita a Warhol el haber puesto también en tela de juicio los convencionalismos más pertinaces del cine, destruyendo todo prejuicio sobre el tempo dramático Una imagen se sostiene mientras seduce. La movilidad y el sopor de sus imágenes nos lo demuestra. Warhol conocía los más bajos recursos de la seducción, afirmando, como es verdad, que los más bajos- m e d i a n t e el travestimiento mecanizado del arte- son los más eficaces y, en este juego de inversiones totales, los más altos. Es decir, que de ellos han echado mano Praxíteles, Miguel Ángel, Balzac, Dostoievski y tutti quanti Se creyó con capacidad para alimentar o crear nuevos mitos y lo consiguió, demostrando también que los mitos son igualmente Ready made Todo se puede mitificar. En el fondo de esta postura también alienta el entusiasmo mitificador- mixtificante del mundo gay elevándose hacia una mascarada apocalíptica, cuya confusión turbará al mundo que se precipita hacia el año 2000. En verdad, todo lo frivolo e inocuo que se creía a Andy Warhol es una inversión de su absurda grandeza. Ahora nos resulta más bien un profeta fulminado por el rayo, pues, sobre su visión de la vida gravita nada menos que una peste, como gravitó sobre Chaucer. Si los artistas han de representar su tiempo, anunciando los venideros, Warhol, en el eje de estas circunstancias, se convierte casi en paradigma de exactitud. Su arte ha venido a ser bello y aterrador, roído por el éxtasis y superador de la culpa. Todo el futuro en el presente. Toda la muerte en plena vida. Despidamos, pues, a Andy Warhol con el respeto que merece. Francisco NIEVA Controvertido profeta Madrid. S. de D. Andy Warhol, el apóstol del pop art el americano de pelo albino y. eterna ropa negra, se llamaba en rélidad Andrew Warhola y era tercer hijo de un matrimonio checoslovaco emigrado a Estados Unidos después de la primera guerra mundial. Había nacido, al parecer, en un pueblecito de Pennsylvania en 1928. Mítico dirigente del movimiento pop de los años sesenta, su primera gran exposición, que lo catapultaría a la fama, tuvo lugar en 1962 y en ella presentó como objetos artísticos íatas de sopa, máquinas de escribir, comics y otras imágenes de io perecedero y trivial, típicas del movimiento que encabezaba. A mediados de la década de los sesenta había alcanzado la cima de su fama y sé rodeaba de discípulos con los que formó una avanzada vanguardista en el panorama artístico estadounidense. En esos años creó infinidad de cuadros, escribió una novela mediocre y produjo numerosas películas marginales y controvertidas, como Chelsea girls y la osada Sleep También se dedicó, como empresario, a promocionar grupos de música rock y dirigió un show de televisión por cable. A principios de 1970 inauguró The Factory, como llamaba a su cuartel general, instalado en pleno corazón de Manhattan, en lo que fuera una antigua compañía de electricidad. Allí produciría pinturas y publicidad y experimentaría con la fotografía con una exaltación y productividad febriles. En enero de 1983, Warhol visitó por primera vez España para asistir en la galería Vijande, de Madrid, en olor de multitud, a la inauguración de su exposición Pistolas, cuchillos y cruces RÁÑK XEROX FOTOGOPIADORAS REACONDICIONADAS Días de Exposición y Venta: 23, 24, 25 y 26 de Febrero, en Pío XII, 44. Madrid, y en Concesionarios Rank Xerox OFERTA ESPECIAL: Precio: 1 3 de su coste real. Mantenimiento: Asegurado. Copiadora Máq. Escribir Electrónica: 275.000 Ras. Información: Tel. 742 41 11. Ext. 266 s ¿4 hOrr 4 T acr af.