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EDITADO POR PRENSA ESPAÑOLA SOCIEDAD ANÓNIMA 23 DE FEBRERO 1987 ABC tiene menos aspectos totalitarios que la de 1940, redactada bajo la presidencia de José Félix Estigarribia, por ejemplo; pero los poderes de la presidencia de la República son absolutos, o casi. En esto, el general Stroessner no se ha andado con paños calientes, y en verdad que ha sabido ejercer esos poderes con mano de hierro. Stroessner, un artillero de prestigio que se batió en la guerra del Chaco, participando en la batalla de Boquerón (1932) y en otras, no sin brillantez, alcanzó el Poder por la brava; es decir, mediante cuartelada, en 1954, cuando contaba sólo cuarenta y dos años de edad. Ahora tiene setenta y cinco y lleva en la presidencia de su país treinta y tres años, una de las más veteranas dictaduras del continente. Stroessner fue reelegido en 1958, 1963, 1968, 1973 y 1978, y sin duda será reelegido hasta el final de sus días, si es que llega a ellos todavía en su cargo, que es probable, más por su relativamente avanzada edad, con relativamente buena salud, que por la fuerza de la oposición. La posibilidad de que ésta llegue a controlar al Parlamento, compuesto por la Cámara de Diputados y Senadores, mediante unas elecciones con el sistema electoral vigente, se tienen por muy remotas, como asimismo parece estar fuera de lo previsible un nuevo cuartelazo, si bien ciertamente Paraguay ha sido fértil en golpes de Estado, como casi todos sus vecinos de hemisferio, desde el comienzo mismo de su vida nacional, con la dictadura absoluta de José Gaspar Rodríguez de Francia (1814- 1840) seguida intermitentemente por otras muchas dictaduras, alternantes con casi siempre breves experiencias democráticas, si bien en ocasiones hubo no demasiados breves periodos de vida normal democrática, como los siete años que duró (de 1923 a 1930) el Gobierno de un hombre de gran talento como Eligió Ayala (le había precedido en el REDACCIÓN ADMINISTRACIÓN TALLERES- SERRANO, 61 28006- MADRID FUNDADO EN 19O5 POR DON TORCUATO LUCA DE TENA N tiempos recientes, Madrid se ha convertido en un foro de restauración y regeneración democrática, en especial de países iberoamericanos, y muy concretamente de Chile y Paraguay, de la misma manera que la transición política española se ha convertido en un modelo para aquellos países que se hallan en trance de transitar del autoritarismo a la democracia. Es así como hoy se inauguran en Madrid unas Jomadas por la Democracia en Paraguay. Sin embargo, varías personalidades políticas paraguayas que iban a intervenir en esas Jornadas no podrán hacerlo porque el Gobierno de Asunción se lo ha prohibido. Entre esas personalidades figura una, el señor Humberto Rubín, propietario de la emisora de Radio Nandutí, que, según leemos, fue clausurada por las autoridades jo cual nos recuerda una carta de la Embajada de Paraguay al director de ABC diciendo en ella que los derechos fundamentales reconocidos en la Constitución continúan en vigencia Paraguay es definida oficialmente como una República constitucional pero si pasamos de eufemismos dejaremos la cosa en dictadura; no de las más opresoras quizá; no de las menos respetuosas con los derechos humanos si la comparamos con las del Chile de Pinochet o la Argentina de la Junta Militar, tal vez; pero dictadura al fin y al cabo, algo que ya va siendo atípico en el Cono Sur americano, que evoluciona hacia la democracia pluralista en diversos grados de desarrollo. Chile y Paraguay son dos rezagados; se han quedado fuera del contexto histórico contemporáneo de su región. Lo que pasa es que Paraguay, como todas las dictaduras, niega que su sistema político lo sea, y hemos de admitir que su habilidad para vestirla de democracia ha sido notable. Visto con prisa, el régimen del general Stroessner presenta no pocos rasgos de apariencia democrática. Así, se celebran elecciones periódicamente, según manda una Constitución demasiado escorada del lado del Poder Ejecutivo; perviven, aunque muy descafeinados, los partidos políticos tradicionales, como el Colorado (al que pertenece el presidente Stroessner) el Liberal y el Liberal Radical, todos conservadores en distintos grados, dejándole a la izquierda un modesto papel testimonial (el PC, por ejemplo, está prohibido) como en el caso del Partido Febrerista, miembro de la Internacional Socialista, y al centro, la Democracia Cristiana. También se permiten los signos exteriores de la democracia, algunos de ellos por lo menos, como manifestaciones o mítines perfectamente controlados. Pero no existe lo que en los países democráticos se llama una verdadera oposición. Esta da fe en una pálida contestación, en una cierta desobediencia administrativa, impotente ante un aparato represivo bastante eficaz y no poco rudo. E PARAGUAY, FUERA DE CONTEXTO cargo su hermano Eusebio) En esa larga travesía paraguaya a través de casi una permanente inestabilidad política, los partidos tradicionales ya mencionados, con el Colorado a la cabeza (fueron fundados en 1887) sobrevivieron a todos los dramáticos avatares históricos del país, y ahora mismo ahí tenemos al general Stroessner al frente de la, en realidad, única opción política permitida como tal. Quizá la buena, en general, gestión económica del Gobierno Stroessner haya contribuido no poco a la estabilidad política garantizada por otros medios, como ya hemos dicho. Tiene que pesar lo suyo el hecho de que la renta anual per cápita de Paraguay, que es de unos mil setecientos dólares, según estimaciones hechas en 1983, supere con mucho a la de tantos otros países de la región, si bien es notoriamente inferior a la de sus vecinos Uruguay y Argentina. Para un país que a lo largo de su historia fue dos veces casi totalmente arrasado, como en la guerra de la triple alianza y la del Chaco, la reconstrucción económica de Paraguay nunca fue ciertamente fácil. En términos en la actualidad muy indicativos, la deuda exterior paraguaya es la más pequeña del hemisferio occidental, con 1,9 mil millones de dólares; si bien hay que tener en cuenta que la población actual del Paraguay es de tres millones setecientos mil habitantes, para una superficie territorial no muy inferior a la de España. O sea, que el control de la economía paraguaya, a diferencia de lo que ha ocurrido en otras dictaduras, ha corrido paralelo al control político del régimen de Stroessner. No es menos indicativo el hecho de que el 14,4 por 100 del presupuesto de la nación se lo lleven las FF AA. La cuestión no está en demostrar que, contra lo que se pretende en Asunción, Paraguay es una dictadura La cuestión está en que Paraguay, como Chile, atienda a lo que es una casi universal demanda de democracia en las Américas, con la muy loable intención de echarle el cierre definitivo al ciclo de las dictaduras, tanto militares como civiles, que desestabilizaron a aquéllas desde el primer cuarto del siglo XIX y que han. llegado hasta nuestros días. Ninguna otra cosa puede explicar las sociedades descompensadas que perviven en aquéllas y la intermitencia de su desarrollo económico. Hasta 1912, Argentina iba por delante de los Estados Unidos en desarrollo económico y demográfico. ¿Qué otro factor histórico puede explicar el que la Argentina está donde está y los Estados Unidos estén donde estén? Paraguay tiene que corregir su trayectoria histórica, como han hecho otros vecinos suyos, y Madrid es un foro ideal para reconstruir una historia democrática malograda demasiadas veces. Manuel BLANCO TOBIO ALFOMBRAS PERSAS Y ORIENTALES Certificado de origen y garantía de cambio. FACILIDADES DE PACO LA MAYOR COLECCIÓN DE HOY. ULTIMO DÍA DE O F E R T A 4 y f r r ¿P- Pintor S p f l J Rosales, 1 (7 V Tel. 241 90 88 Quizá la vigente Constitución de 1967