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Los bailes de máscaras del Círculo de Bellas Artes fueron objeto de concursos de carteles, (pie movilizarán a destacados pintores de la época d que w podría denominar como el ramaval urbano, Hí que pasó a ccicbratsc en las calles y luego cambian en los a l o n e s de las viUjB V dudadci A i, el Carnaval pierde Mi componen re de arcaica superstición y se laifi ca. Se conviefte en ION días paia el disimulo, paia el disfiaz, la ironía, la chanza, el escarnio y la b r o m a muchos veccsdccididamente pc -Todo estaba perm i t i d o todo e r a p u e s lícilo, aunque fuese por una únri: vcí al año- Poco a poco, no obiíanle, se fue organizando la Gc a carnavalesca, se Fue ordenando e incluso pasó a SCI espectáculo- Y e n alguno m o m e n t o s ocasión para la c r e a c i ó n de a u i é n i i c o aite. los concursos que arraerán y pondrán a prueba a innumerables dibujantes y pintores. cxtiMdo sii ingenio por esta nueva m HJ, i iUjd artística. Los certámenes más famosos y que habrían de jugar el papel mis esencial en el des- irrollo y evolución de b ilustracii n gr iicü de nuestro país fueron los promovidos por la resista- Blanco y Nc ro- creada en líWl. y el de los Carnavales, patrocinados por el madrileño Círculo de Bollas Artes. Se fomentó así la creación de esa familia de artistas que si en un principio eran eso, artisias que pintaban carteles, luego se (ransformaron en auténticos cartclistas, que con su evolución técnica crearon obras llenas de fantasía, gracia y expresividad. cOiLsiguiendo que el arielismo español no se quedase a la zaga de lo más sobresaliente de la época. A la hora de realizar b historia del cartel en nuestro país sena obligado el acudir a los archivos y coiecciones de estos dos grandes promotores del mismo. Ahora los aires del Carnaval nos llevan a la coleccii n que el Qrculo de Bellas Artes patrodnaba con este motivo. Desde la creación en el año 1880 de esta sociedad por un grupo de artistas encabezados por el pintor valenciano Plácido y el cspald; irazo en 1921, con la concesión- p o r real o r d e n- del titulo de- Centro pro lector de IJ Bellas Artcü y entidad de utihd. ul pública el Círculo desarrollo hasta nuestros días una intensa e importante labor en el fomento de las artes y la cultura: exposiciones de piiitura. escultura, ¡trquiteclura. grabado, fotografía; cotideTtos. cünícrcncias, ccrtimcnes, etcétera. Junto a esto se organizaban otros actos J e marcado carácter social, dentro de los cuales pronto se hicieron famosos sus bailes de máscaras. De la necesidad de preparar y dar a conocer estas fiestas surgen los concursos de carteles; aJegorían colorido e ingenio, en la necesidad de resumir y de acoger a toda la simbolügia, creencias y estética de un tiempo de Carnaval. La máscara o el antifaz como expectativa de anonmato, Satdn y Pierrof, contrapunto del amor posible y del Linposible. Carteles que anunaan, claro, el Carnaval cortesano y urbarvo. Hi Carnaval de qile nos hablan es una fiesta regulada, culta, llena de símbolos y luniícs; no se trata de una fiesta tabernaria o callejera. Con la emoción y gi ndeía de las reglas de juego. Pero MU iri- í g Bellas Artes: E arle del cartel Los Carnavales del Orculo de Bellas Altes fueron de lo m ¿s lamoso en MadnJ. Bailes celehrjidos en su mayoría en el incomparable marco del Tcairo Real y alg u n o s e n el d e ta C o m e d i a reunían a lo más selecio de la cultura madrileña. Bacantes, colombinas, caballeros de capa y espada, diablesas, pierrol faunos, gnomos, payasos. CH cna galántc incitat an desde los cartelciS premiados en los coocursos promovidos por el Círculo o acudir a la cita c o n c u n a Grandes pintores y dibujantes de la época competían en ingenio, fantasía y técnica para que los suvos fuesen los canclci üuc coronasen las espléndidas veladas del Carnaval del Círculo de Bellas Artes, A partir de los primeros carteles europeos, cuyo pionero más notable Fue el francés Ju es Cherct. aparece éste como una de las manifestaciones m s originales del arte de fin de siglo. Graaas ai Impido avance de la Ibcnica litográfica, b estampa publidiaria se convierte, en poco t i e m p o en una aulénlica modalidad artística, con su iécnica y sus reglas específicas. En España, no lardando mudw se produce también el florecimiento de este a r t e especialmente en Barcelona, centrado sobre lodo en anuncios publidlanos, en los que trabajan wiistas de u cateeoría d Rampn Casas, Miguel Uiríllo, Rusiñol. Opisso... Aunque Barcelona ÍLC coloca en b vdORuardía del ingenio graneo, Madrid íc convierte igualmenic en un importante (oca ífc la creación y difusión de carteles, A partir del 1900 pruliferan 1 S Martin Fenián ta áé la T o m (1916)