Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, pág. 62- TRIBUNA ABIERTA DOMINGO 22- 2- 87 ACE pocos días, los a m a b l e s l e c t o r e s de ABC tenían la oportunidad de leer las opiniones y las propuestas del Partido Liberal sobre los resultados económicos de 1986 y las previsiones para 1987. Me ha parecido oportuno ampliar la entrega con unas reflexiones sobre el futuro político y muy especialmente, sobre lo que, en nuestra opinión, es conveniente para la configuración del centro- derecha en un año clave cpn consultas electorales y, sobre todo, con unas expectativas de los electores que nos siguen paso a paso y esperan respuestas claras y actuaciones concretas. En una novela recientemente editada, el escritor checo Milán Kundera afirmaba que una de las mayores dificultades del ser humano era que se enfrentaba a la vida sin posibilidades de repetir su papel. Cada escena en nuestra vida es definitiva y única y no tenemos la oportunidad del actor de enfocar nuevamente su interpretación o dar un giro renovador a su personaje. Los políticos debemos meditar sobre esta teoría contenida en La insoportable levedad del ser y no caer en la tentación de no rectificar lo evidente y no corregir lo que habitualmente se ha revelado como un error profundo. Nosotros sí podemos dar un nuevo giro a la forma en la que nos presentamos a los electores y evitar que los excesos de protagonismo, la dispersión y la dificultad de llegar a acuerdos por asuntos menores se conviertan en una limitación insalvable para conseguir las posibilidades de éxito que unánimamente nos está pidiendo nuestro electorado. H 1987, UNA ALTERNATIVA POLÍTICA RACIONAL Hace poco más de una semana pronuncié una conferencia en el Club Siglo XXI, en la que defendí, una vez más, la necesidad de que los partidos de centro- derecha lleguemos a un acuerdo que permita que comparezcamos a las próximas elecciones con dos características esenciales dar satisfacción al deseo inmensamente mayoritario de nuestros votantes y tener posibilidades serias y palpables de alzarnos con la victoria en las urnas. A medida que pasa el tiempo, no ha habido un solo argumento en contra, nadie ha negado la bondad de la propuesta ni la evidencia de las peculiaridades de nuestra ley Electoral, que premia la coordinación y castiga a los intentos fragmentados. Todos, aparentemente, estamos de acuerdo en que el mayor error, repetido y comprobado, es el de presentar un amplio número de listas de partidos de centro- derecha. Ante la evidencia de los hechos, parece obvio resaltar que ha llegado el momento de poner en la práctica unas ideas muy sencillas que voy a intentar exponer a continuación. Para llegar a un entendimiento de cara a la formación de una plataforma electoral es necesario, en primer lugar, un verdadero debate ideológico entre los partidos de centroderecha, que deben formarla de cara a elaborar un programa común en aquellos postulados que compartimos y que dan respuesta a los problemas reales de los españoles. Este programa debe ser breve; coherente y realista y debe satisfacer la necesidad de unos electores que están preocupados ante las dificultades y, al mismo tiempo, confiados en salir victoriosa de las urnas. Llegados a este punto, me gustaría hacer Por José Antonio SEGURADO una puntualización que Presidente del Partido Liberal considero de la mayor que el futuro debe ser mejor. Se trata de importancia. La plataforma que proponemos en el Partido Liberal es una coordinación de ofrecer ilusión y eficacia. Tras la elaboración del proyecto político esfuerzos entre partidos que coincidimos en que vamos a ofrecer a ¡os ciudadanos, tene- puntos esenciales. En ningún caso es un mos que ocuparnos de cómo materializarlo. paso hacia la integración o fusión de unos Lo ideal sería elaborar una sola lista o como con otros. Estamos convencidos de que los macroparmáximo dos, premiar la excelencia de los candidatos con independencia del partido a tidos que acogen en su seno ideologías dique pertenezcan y adecuar nuestra propuesta versas y postulados dispares no tienen futuro a las realidades regional y autonómica de en una sociedad moderna y cada vez más cada circunscripción electoral. Todo ello des- democrática como es la española. Otra cosa de la independencia y soberanía de los parti- muy diferente es que estos partidos lleguen a dos que deseen componer esa plataforma li- acuerdos concretos sobre asuntos comunes para ser más efectivos ante un proceso elecberal. toral. El tercer paso es ser capaces de transmitir En la inmensa mayoría de los países eurocorrectamente nuestro mensaje a la socie- peos, conservadores, democratacristianos y dad, comunicar con facilidad con el ciudada- liberales cuentan con partidos políticos que no y crear una imagen de modernidad, pro- les representan desde el más escrupuloso gresismo y moderación. Una imagen que se respeto a cada ideología. En muchos de base más en la posibilidad de crear que en la ellos, asimismo, este respeto a su ideología crítica a los errores cometidos por una ges- no les impide, sino que les anima a coorditión de Gobierno. narse electoralmente, con el fin de aplicar sus Hasta aquí nuestra propuesta, formulada principios ideológicos en el Gobierno de la sin ningún afán de protagonismo ni de benefi- nación, r Por otra parte, no puedo olvidar al referircio partidista y que, como he dicho al comienzo del artículo, está basada en el deseo me a esta alternativa algo que para mí es mayoritario de nuestros votantes y en nuestra esencial. Si realmente deseamos que la plataforma consiga el objetivo para el que está ley Electoral. Si bien es cierto que nadie ha negado la pensada, ésta debe estar abierta a todos los partidos de centro- derecha y muy especialbondad de lo propuesto, también es verdad mente a los partidos nacionalistas y regionaque varias voces políticas han afirmado que listas, cuyos postulados son plenamente deconsideran necesarios los acuerdos poselec- mocráticos, inequívocamente moderados y torales, pero no quieren realizarlos antes de coinciden, en suma, con las aspiraciones de los procesos electorales. modernidad y progreso de nuestra sociedad. Esta afirmación, respetable por supuesto, Quiero dejar constancia en estas líneas cae, en nuestra opinión, en el error que expo- que el Partido Liberal va a desarrollar todos níamos al principio de estas líneas: olvidar los esfuerzos necesarios para que este las experiencias recientes. proyecto sé convierta en realidad. Por nuesNadie discute la bondad de los acuerdos tra parte no va a faltar generosidad ni facilidespués de las elecciones, pero, como ya ex- dades para conseguirlo, porque estamos plepuse en el Club Siglo XXI, es más que proba- namente convencidos de que es lo más adeble que si cometemos la imprudencia política cuado para que el centro- derecha pueda de presentar cuatro listas electorales de obtener los mejores resultados electorales y centro- derecha en las próximas elecciones, conectar más fielmente con la sociedad. Junto a esta afirmación va unido un ruego. los acuerdos que realicemos después sean muy útiles para decidir la fórmula en la que No nos lamentemos después de algo que podemos solucionar ahora. Llevamos las sufirealizaremos la oposición. cientes elecciones vividas para conocer perNo nos engañemos: la dispersión nos per- fectamente los resultados que una opción judica, aburre a ios electores, beneficiando a coordinada puede alcanzar y las consecuenla abstención, y es más positiva para el parti- cias que pueden derivarse de la variedad de do en el Poder. Nuestro elector, el ciudadano opciones. que tiene problemas concretos y busca soluEspero que el contenido de este artículo ciones similares, quiere que nos pongamos cumpla un objetivo, modesto, pero para mí de de acuerdo antes de acudir a votar, desea una vital importancia: que entre todos resaber, también antes, qué programa le ofre- flexionemos cuando aún es tiempo y no repicemos, cómo y quiénes vamor a gobernar y, tamos espectáculos conocidos de despilfarro por qué no decirlo, espera que nos unamos de votos y desengaño de nuestros votantes. para ganar y demos un ejemplo de coheren- Creo que ha llegado e 1 momento de que cia. construyamos algo sólido y demostremos a Nuestro elector confía en que los dirigentes este país que nuestra vanidad está muy por de centro- derecha desterremos la costumbre debajo de nuestra sensatez. Para terminar, quiero expresar de nuevo mi de convertirnos en nuestro propio ombligo y nos pongamos al servicio de sus legítimos in- confianza en que seamos actores consecuentereses. No quiere asistir a una competición tes y hagamos innecesaria la advertencia de de egoísmos, por muy importantes que sean, Milán Kundera. Espero que entre todos podasino que lleguemos a un acuerdo responsa- mos demostrar que hemos aprendido bien ble y generoso que pueda percibir claramente nuestro papel y estamos a la altura de lo que como una opción con posibilidades reales de el ciudadano espera de nosotros.