Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
28 ABC NACIONAL El debate sobre el Estado de la Nación DOMINGO 22- 2- 87 Felipe González resaltará los avances de su Gobierno en política económica Terrorismo, Asuntos Exteriores y Defensa centrarán también el debate Madrid. José Antonio Sánchez Nada hace dudar que el presidente del Gobierno cambie el tono triunfalista empleado en los dos anteriores debates sobre el estado de la nación. Es cierto que el estado real de la nación española, con tres milfones de parados registrados, poco tiene que ver con la comunicación remitida por el Gobierno, pero Felipe González guarda un as en su contestación a las criticas: hace ocho meses el pueblo volvió a dar su apoyo al PSOE. Sin embargo, este debate sobre el estado de la nación será el primero que se celebra con un Grupo Socialista con mayoría absoluta de escaños, pero con minoría de votos populares. -La economía será, sin lugar a dudas, la punta del iceberg de este debate. El resto del hielo que flotará será el terrorismo y la política exterior, centrada esta última, fundamentalmente, en los aspectos de defensa. Es decir, fórmulas de integración en la OTAN y negociaciones con los Estados Unidos para la reáqcc fin de bases. El propio Gobierno ha anunciado ya, en la comunicación que servirá de ej ífej, detíate. -que fav. fituacJón económica ha evolucionado favorablemente, como se observa en las principales magnitudes económicas: crecimiento del Producto Interior Bruto, inversión en bienes de equipo, tasa de inflación, saneamiento de la situación financiera exterior, etcétera. El descenso del paro y la consolidación de la recuperación del empleo será el objetivo que Felipe González calificará de prioritario para su Gobierno. En este sentido, ya ha anunciado que se han registrado a lo largo del año 3.000.000 de colocaciones, con lo que se han creado unos trescientos mil puestos de trabajo y se ha roto la tendencia creciente de la tasa de paro. Nuestra incorporación a la Comunidad Económica Europea y sus consecuencias será otro de los aspectos del discurso presidencial, así como la enseñanza, teniendo en cuenta los últimos sucesos vividos en España como consecuencia de las manifestaciones estudiantiles. Las consultas en el seno de la OTAN para determinar la modalidad de nuestra participación en la defensa occidental y las negociaciones con los Estados Unidos para reducir la presencia militar norteamericana en territorio español, serán dos temas en los que incidirá fuertemente la oposición. A pesar de 4 a devaluacióftj p j e ha 1 sufrido este tipo dé debate- no háy qüe olvidar la dimisió. nsdé. Fraga y la dÍMi ióaclel cenitroderecha- el presidente del éóbierno tendrá que hacer frente a numerosas críticas: el paro registrado alcanza ya los tres millones de personas, la zarpa del terrorismo sigue golpeando, ha disminuido el poder adquisitivo de los trabajadores, se han rebajado las pensiones de los acogidos al nuevo sistema, nuestra forma de integración en Europa ha provocado consecuencias negativas para la economía española, las movilizaciones estudiantiles han alcanzado cotas sin precedente en los últimos años, la delincuencia sigue aumentando y el secretismo sobre las negociaciones con la OTAN es patente. A esto habrá que añadir dos importantes datos: la actual situación de las ciudades españolas de Ceuta y Melilla y la ausencia todavía en nuestro país de una televisión libre. El triunfalismo, una constante en los anteriores discursos Madrid. J. A. S, El martes, 23 de octubre de 1984, a las cuatro de la tarde, se iniciaba él prinier deba té sobre la comunicación del Gobierno acerca del Estado de la Nación. Tanto este debate como el posterior celebrado el 15 de octubre de 1985, tuvov desde el punto de vista del Gobierno, un marcado carácter triunfalista. En ambas ocasiones, España estaba sana para el Ejecutivo y carecía de pulso para la oposición. En debate del 84 fue en realidad un análisis del período 1982- 1984 y se basó en una sola pregunta: ¿La situación de España es mejor que en 1982? Evidentemente, la respuesta presidencial fue que España estaba mejorando en todos los frentes. En su triunfal discurso, Felipe González hacía hincapié en que el déficit público se había contenido. Anunció que el año finalizaría con un 5,5 por 100 y que a finales del 85 el déficit quedaría reducido a un 5 por 100. El optimismo del presidente alcanzó, incluso. al problema del paro. En este sentido, anunció que la economía española iba por la senda de la recuperación y que se estaba frenando la tasa de destrucción de empleo. A juicio del entonces jefe de la oposición Manuel Fraga, el discurso presidencial tenía poco que ver con la realidad. A su juicio, el país estaba peor que hace dos años, y recordó los dos millones setecientos mil parados y el hecho de que la población activa se había situado en un mínimo histórico del 27 por 100. Un año después, el 15 de octubre de 1985, el triunfalismo gubernamental no había decaído: se estaban disminuyendo las cifras de paro registradas, el desempleo juvenil estaba descendiendo, se había mantenido el poder adquisitivo de los salarios y había habido una mejora de la renta de las familias en 1985. No obstante, en cuanto al tema del empleo, Felipe González reconoció que el Gobierno erró en su cálculo. Este debate del 85 fue calificado por Manuel Fraga como de frivolidad, triunfalismo y confusión. Roca, único padre de la Constitución que intervendrá en el Pleno Madrid. J. A. S. El portavoz de la Minoría Catalana, Miguel Roca i Junyent, será el único de los intervinientes en el debate sobre el estado de la nación que formó parte de la ya histórica ponencia constitucional De los llamados padres de la Constitución además de Miguel Roca, sólo dos conservan aún el acta de diputados: Manuel Fraga Iribarne y Miguel Herrero. El resto- Gabriel Cisneros, Gregorio Peces- Barba, José Pedro Pérez- Llorca y Jordi Solé Tura- carece de escaños en el Congreso de los Diputados. Asimismo, este debate sobre él estado de la nación será el primero en el que no intervenga el anterior jefe de la oposición, Manuel Fraga. Otro de los ausentes históricos será el anterior secretario general del PCE, Santiago Carrillo, que no resultó elegido en los pasados comicios electorales. José Antonio Segurado, Osear Alzaga, Gerardo Iglesias e Iñaki Anasagasti, este último del Partido Nacionalista Vasco, serán los cuatro portavoces que intervendrán por primera vez en un debate de este tipo. Además, ésta será la primera vez, desde el restablecimiento de la democracia, que un diputado, en este caso José Antonio Segurado, hablará en nombre del Partido Liberal. Al parecer, las previsiones apuntan a que Felipe González contestará al grupo mayoritario de la oposición, el Popular, y, seguidamente, contestará de una sola vez al resto de los portavoces, tal y como ocurrió en el último debate de octubre del 85.