Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
44 AB C CULTURA Un soldado con vocación de humanista MIÉRCOLES 4- 2- 87 Liberal y patriota La muerte, para mí inesperada y dolorosa, del general Diez- Alegría, creo que bien merece que nos detengamos unos momentos para recordar su excepcional figura de hombre y militar. Su cortesía y amabilidad con todos, su sencillez sin artificios, su humildad sin afectación, su profundo sentido de la lealtad y su valor moral hicieron de él un modelo acabado del militar ejemplar que diseñara Calderón en Para vencer, querer vencerle Hombre de amplios conocimientos, miembro de las Reales Academia Española y de Ciencias Morales y Políticas, le preocupó siempre el que una sociedad ignorante del mundo castrense viera al soldado profesional como un ser rudo, al que toda cultura es ajena, y ello no por vanidad ni por espíritu de Cuerpo, sino porque creía que la institución militar llena y ha llenado siempre un considerable papel en la Historia y en el desarrollo de la Humanidad y que en toda comunidad política bien organizada es indispensable que ocupe en la estimación de las gentes el lugar que le corresponde. Veía como un mal que entre civiles y militares se produjera un grave aislamiento mutuo producto de un desconocimiento recíproco, y en el hermoso prólogo que dedicó al libro Ejército y cultura del general Jarnés, otro militar sabio y humanista, asimismo fallecido recientemente, recordó que en la Milicia abundan las personalidades que también destacan en el ámbito de la cultura Entre ellas y de forma egregia, la suya. En lo castrense fue fundamentalmente un educador. Hombre de Estado Mayor, aceptó el papel de servir, de ser más que aparentar, y destacó muy especialmente en misiones de enseñanza. Fue profesor principal en la Escuela Superior del Ejército; jefe de Estudios de la de Altos Estudios Militares (ALEMI) en el CESEDEN; director de este centro y, finalmente, jefe del Alto Estado Mayor. Desempeñó importantes funciones diplomáticas; fue embajador y consejero del Reino, por ser jefe del Alto Estado Mayor, y hasta fechas muy recientes siguió cumpliendo delicadas funciones al servicio del Estado como la que le llevó por orden del Gobierno a Nigeria para salvar la vida en peligro de un compatriota. Este último verano presidió en la Escuela Asturiana de Estudios Hispánicos un Seminario conmemorativo del cincuentenario de la guerra civil y fue allí, bajo el patrocinio de Teodoro López Cuesta, donde por última vez pude beneficiarme y gozar de su magisterio. De él nos quedarademás del recuerdo de su amistad entrañable, su pensamiento, que se condensa en las ideas, tan repetidas por él, de que las Fuerzas Armadas están al servicio de la Patria, por encima de la noble lucha política, que no es su función, y en la que no deben intervenir más que cuando se les consulte en aquellos asuntos que son institucionalmente de su incumbencia Descanse en paz el hombre bueno, pacífico, liberal, patriota y honesto que fue. Ramón SALAS LARRAZABAL Mi general Mi obligación de periodista exige que me siente a la máquina y escriba lo que tú, mi general, no podrás leer. No sé lo que saldrá. Mi obligación de periodista, mi segunda profesión que, como tantas cosas, te debo. ¿Recuerdas? Quiero pensar que sí. Al día siguiente de tomar posesión de la jefatura del Alto Estado Mayor me llamaste a tu despacho, en el que sólo había entrado una vez cuando lo ocupaba el capitán general Muñoz Grandes. Quiero encargarle a usted de nuestras relaciones con los medios informativos, puesto que como periodista, y no de los peores, parece en condiciones de hacerlo. Entonces te dije- entonces no te trataba de tú, claro- que no tenía título profesional, que siempre había escrito en los periódicos como colaborador, que habría, sin duda, otros más calificados... No me dejaste terminar; mejor dicho, adivinaste que no tenía más que decir. Piénselo y contésteme mañana. Si la respuesta es afirmativa, podremos ver si es necesario que estudie, se examine, apruebe y saqué el título. Muchas gracias. te, tú idéntico al de ayer y al de mañana; sí, más partidario de sonreír que de torcer el gesto, más inclinado siempre a la búsqueda del porqué de las complicaciones que del descubrimiento de sus posibles responsables. No he conocido a nadie- d e seguro ya no lo conoceré- tan capaz de prescindir de los detalles secundarios, tan decidido a llegar con rapidez y acierto al meollo de las cuestiones, tan resuelto a afrontar por ello las responsabilidades a que, como decías parodiando el lenguaje oficinesco, hubiere lugar Podría poner muchos ejemplos concretos y esclarecedores de esa admirable facultad tuya en la que se hermanaban la inteligencia, la voluntad y el valor; pero me temo que no te gustaría que los sacara a la luz. Me arriesgo, sin embargo, a decir aquí y ahora que cuando emprendiste el viaje a Rumania, que había de costarte el cese en la jefatura del Alto Estado Mayor, sabías lo que te jugabas y cómo y con qué explicación a la más alta magistratura del Estado dada por aquel a quien sería pedida, se liquidaría una cuestión que por donde quiera que se mire abordaste para serAl día siguiente la respuesta fue afirmativa. vir los intereses del país. Si alguna duda queEstudié, me examiné, aprobé en primera o da a alguien de tu señorío, de tu hombría de bien, de tu sentido dé la disciplina y de tu ensegunda instancia y periodista soy. tereza, que me pregunten sobre las horas Pero es de ti de quien debo hablar para los que pasamos juntos recogiendo tus cosas del que no hayan tenido, como yo, el privilegio y despacho, entre las que había recortes de arel honor de trabajar a tu lado, de conocerte a tículos de Alvaro Cunqueiro, libros de Joyce, fondo, de enterarse por relación continua pro- Borges, Cela y Clarín, viejos partes por escrilongada sin recelos jerárquicos ni limitaciones to que testimoniaban la servidumbre y la de rutinaria prudencia del militar que eras, del grandeza de la vida militar y notas, muchas amador de España que eras, del estudioso, notas, para unas memorias en las que nunca del lector, del curioso pertinente que eras en te decidiste- debo decirlo- a trabajar a todo lo que atañe a que las cosas en el man- fondo. do, la obediencia, la inquietud, la dedicación, la alegría y hasta el sentido del humor fueran Después, El Cairo, donde te visité y recolos mejores posibles. rríamos mezquitas y bajábamos a las tumbas del Valle de los Reyes y comprábamos reEn la tranquilidad y en la angustia, en la cuerdos en Jaljalili- o como se llame- y juserenidad y el nerviosismo, en el acierto y la gábamos al mus después de cenar y nos equivocación, en la suerte buena o mala de contabas de la conferencia de Jartum. la gran soledad que entraña el ejercicio de Y Asturias, mi general, nuestra Asturias, la decisión eras siempre tú mismo, tú diferencon la fiesta del quesu de Cabrales y el restaurante aquél de Llanes, en la punta del espigón al que acudían las gaviotas cuando las llamaba el dueño con una campanilla. El Bibliografía dueño, que había sido especialista acróbata en películas y conservaba una tendencia a Génesis y realidad de un ejército euroexpresarse por flexiones, torsiones y extenpeo (1957) siones de su anatomía. Aspectos actuales del empleo defensiY la Real Academia donde yo lo sé, me vo de los medios nucleares (1964) consta, lo tengo por escrito, te sentiste feliz. Meditación sobre la guerra (1965) Tus últimas palabras para mí, no esta tarde Un elemento de poder: las armas noren que has muerto, sino el jueves, 29 de teamericanas actualmente (1965) enero, fueron éstas: Luis, no puedo hablar, Introducción para un estudio de la guepero te escucho. Y yo te dije que anochecía rra de guerrillas (1966) más pronto, porque había muchas nubes. Y Geoestrategia del Asia Oriental te hice un resumen breve del ABC, ¡que ha (1966) bías leído estando como estabas! y me despedí para no cansarte... Después, en posición Ejército y sociedad (1972) de firmes: A tus órdenes, mi general. MOQUETAS- FELPUDOS ALFOMBRAS. Información: 233 21 80 Ya nunca más. Hoy no te lo he dicho porque no podía y porque ya no me oías. Conchita, a mi lado, con los ojos secos, lio- raba. Luis DE DIEGO