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MIÉRCOLES 4- 2- 87 OPINIÓN ZIGZAG Cuaderno de notas- ABC 13 Relojes Fueron necesarios dos siglos para que el hombre pasase del reloj de pesas al de péndulo. Pero, en apenas dos décadas pasó del de cuerda al automático de pulsera; en menos de dos lustros se produjo el boom del digital de cristal líquido y en poco más de dos años los relojes de cuarzo han inundado los escaparates de medio mundo. De todos los tamaños y colores, a todos los precios y con una variedad de diseños jamás conocida en estos minúsculos aparatos para medir el tiempo los fabricantes japoneses primero y los suizos después, en una reacción de competitividad poco frecuente en otras industrias, han sabido individualizar de tal forma la oferta de la relojería actual que da la impresión de que el viejo eslogan desarrollista un hombre, un reloj se ha completado, en los últimos años en un objetivo de más altos vuelos: un hombre, un reloj distinto Hasta en los diseños, los relojes se han puesto en hora. internos de la escisión del PNV. El PSOE a escala nacional, no anda lejos de esta postura que sólo sirve para perpetuarse en el poder. Sus vacilaciones son fruto de una política que, cuando viene al caso, busca su apoyo en este o aquel grupo social, sin importar las ideas, sólo los votos. Pero no hay precedentes históricos de que esta conducta que no es pragmática sino bajamente oportunista haya dado resutados duraderos. LA INUNDACIÓN ERARDO Iglesias, secretario general del PCE, ha afirmado en el Ckib Siglo XXI, de Madrid, que el PSOE es una maquinaria de ocupación del Estado No ha dicho nada nuevo. Nada que no se supiera. Pero algo que es conveniente recordar de vez en cuando. Durante la anterior dictadura era bueno para mantener el vigor de los ideales democráticos, una memoria periódica de que la democracia orgánica resultaba ser simplemente una negación de las libertades políticas. Ahora es un ejercicio de salud social, como siempre, llamarle desnudo al emperador que va sin ropa por la vida, con el único atavío de un enorme apetito de ocupación, que es la parte verdaderamente discernible de su indumento. La anterior dictadura se cargó las libertades por directo. Ahora hay una oblicua destrucción de la verdadera esencia de las libertades recuperadas con el primer Gobierno de Adolfo Suárez. La gran falsificación empezó en octubre de 1982. Con el señuelo de que los funcionarios tenían que acudir a su trabajo más pronto, se intentó cazar furtivamente, o retener, extensas zonas de simpatía popular. Vino después la demagógica expropiación de Rumasa por decretoley reconvertible. Reconvertible en ley, se entiende. Ni los juristas más entusiastas de la anterior dictadura se hubiesen atrevido a tanto pecado formal. Era el comienzo de la ocupación. A don Alfonso Guerra se le llenó la boca poco menos que prometiendo para cada persona del pueblo una parte alícuota del llamado holding de la abeja. Luego resultó, como se sabe, que el reparto se transformó en negocio. Y ahí tienen ustedes a los Tribunales todavía callados sobre la sospechosa naturaleza de una reprivatización que ha llenado los bolsillos de más de un españolito o extranjerito avisado. O sea, que la ocupación vino a ser para amigos y amigotes. Y como no hay ocupación irregular que no comporte descrétido para todo un marco institucional, media España oficial ha quedado contaminada. G Crimen y castigo El auge de la criminalidad en España nos obliga a pensar cómo puede ser posible frenar tan alarmante fenómeno. Una escuela, que goza de mucho predicamento en medios gubernamentales, considera que los criminales son ya enfermos mentales, con lo que deben ser tratados médicamente sin que quepa hacer cosa ninguna más, o son el fruto de condiciones alienantes derivadas de la estructura capitalista que nos rodea. Por consiguiente, sólo si se transforma ésta será posible que cesen los actos criminales. Gary S. Becker, profesor de Economía y Sociología de la Universidad de Chicago, nos acaba de recordar cómo la microeconomía nos sir- ve para alcanzar una mejor comprensión de este problema. Gracias a ella entendemos cómo los criminales verifican una elección racional entre ventajas e inconvenientes derivados de sus acciones. Se ratifica esto con los estudios estadísticos que sobre los temas de crimen y castigo se han prodigado en los últimos años. Teoría y contraste de la misma sirven para que políticos, jueces y opinión pública de nuestros vecinos inicien una alteración muy a fondo en sus talantes sobre el trato que conviene dar a los que delinquen. OVIDIO Inmoral oportunismo El PNV era (y quizá siga siendo) un partido nacionalista y moderado en el que sus militantes se declaraban continuadores de las tradiciones culturales y religiosas vascas. Pero a la hora de enfrentarse en debate político con sus adversarios, no dudó en hacer guiños a otros sectores de la sociedad que muy poco tenían que ver con sus convicciones. Ese posibilismo condujo a posturas tibias sobre terrorismo, separatismo y otros etcéteras. Sin embargo, los votos amparaban a un partido que hacía incursiones en las arenas movedizas de la política con el fin de mantenerse en el poder. Bien puede ser esta moral de la ambigüedad, esta ética de las circunstancias, tan sartriana, uno de los detonantes Lo cual no parece bueno para el prestigio de todo un régimen, y desde luego califica a los autores del despropósito, que hicieron befa de formas y procedimientos, ignorando incluso leyes que habría respetado la anterior dictadura. Gerardo Iglesias se ha referido a otro tipo de ocupación. Pero como sus palabras han sido más bien genéricas, cabe invocar ejemplos diversos que las ratifican. La ocupación política tiene o merece en realidad otro nombre. El término adecuado sería suplantación. El Gobierno se instala en el centro, dice ser izquierda y hace política de derecha. Y todo el partido, o sus tres cuartas partes, se vacía y discurre por los canalillos que dan al abrevadero general. Esta gozosa (para ellos) circunstancia genera un fenómeno muy sabido: el de la disciplina ejemplar de los participantes. Frente a las disgregaciones de la derecha y los fraccionamientos del centro se ofrece a la irreflexiva admiración popular el frente inconsútil del felipismo. Una verdadera maravilla de coherencia y plácemes mutuos, tan sólo comparable con la etapa de plenitud de la anterior dictadura. En fin, que lleva razón Gerardo Iglesias. Que entre los pecados propios y los de unos y otros se ha producido el fenómeno de la inundación general. Y ahora el PSOE, disperso e impregnante, tropieza con la difícil empresa de ir cediendo parte del botín para que ia democracia funcione. Apuro en el que, por supuesto, no tuvo que verse la dictadura anterior. La idea de la ocupación y la de suplantación conducen directamente al concepto de desalojo. La Administración se ha despoblado de talentos o, por lo menos, de cabezas eficientes. En vez de decir, como Tejero, todos al suelo han dicho todos a los pasillos En ellos se encuentran, mano sobre mano, los innumerables mártires de la no militancia. El desprecio de la eficacia es un lujo que, en términos generales, ni siquiera se permitió la anterior dictadura. Lorenzo CONTRERAS pero yo a S A N G A B I N O J L s Ópticas- TeH. 221 72 72 a de Madrid ESPOZ Y MINA. 18