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GENTE UENO, pues está visto que para que nos reencontremos con la risa, hay que reestrenar: ya redescubrimos a Tono y Mihura, a Muñoz Seca, y ahora le toca el turno a Carlos Arniches, con su obra Los caciques la que en 1920 dedicara al Rey Alfonso XIII. Cómo se reía el personal la otra noche en La Latina. Con decirles que en algún momento me pareció que se sonreía hasta Jesús Marinas... Sara Montiel, elegantísima, muy delgada (sigue bebiendo sus tres litros diarios de agua) tenía los ojos húmedos. ¿De la risa, Sara? -De la risa y de una conjuntivitis que he heredado de una gripe de caballo que me tuvo un montón de días en la cama. Hasta gotas de anestesia me estoy poniendo... Moncho Borrajo la mira extasiado y le dice que está muy guapa. Y Sara recuerda entonces lo que una señora la gritó el otro día en el homenaje a Bardem: -Me gritó: ¡Guapa, más que guapa, que hasta en la caja vas a estar guapa! Ya sé que es un piropo un poco necrológico, pero me gustó mucho... En el descanso, mientras degustamos un bombón helado (últimamente se pasa más calor en invierno que en verano, aunque parezca mentira) me va diciendo Sara que ahora no hay gente que escriba con la gracia de Arniches, que hay que ver qué bien están Antonio Garisa, María Rus y todos los demás, que a finales de febrero la televisión francesa va a dar un ciclo de sus películas, por lo que le entregan una distinción en París y tiene que grabar un show de una hora para la tele de allí, que luego se va a Brasil, después a la Argentina y más tarde, cuando llegue el otoño y la caída de la hoja, cantará en el Olympia de París durante cinco días... -Me hace mucha ilusión volver al Olympia. El próximo 10 de marzo cumple cincuenta y nueve años: -Y nunca me he quitado ni un año, aunque alguna enciclopedia, no sé por qué, me ponen de más, y otras, de menos. Es una Piscis que ama el mar y que bebe mucha agua, como les decía antes. Juanjo Seoane, el arriesgado productor, me cuenta que el Ministerio le ha prometido ayuda, pero que aún no sabe cuánto va a recibir. Eí montaje se ha llevado dieciséis millones. -Hay mucha gente sobre el B TV francesa: Homenaje a Sara Montiel escenario. ¿Cuánto tienes que jolgorio del público, de sus vecinos, que le señalaban con el hacer de taquilla para empatar? -Para no perder, hay que ha- dedo identificándole con el pintocer cuatro millones a la semana. resco alcalde de la obra de ArniSi se hace más, entonces empe- ches... Todavía, hoy en día, hay muzamos a amortizar... cho de identificable. Saludo a José Luis Alonso, que dirigió Buero Vallejo, a José Luis Pe Los caciques en el 63, en el llicena, a Vicky Lussón, a VícMaría Guerrero, y la ha vuelto a tor Andrés Catena, a Paco Cedirigir ahora, me cuenta una cilio, a Alberto Closas, a Caranécdota de entonces: men Platero, a Gustavo Pérez- E n una pequeña localidad, Puig, a Mará Recatero, a Antoel alcalde del pueblo, que se nio Ferrandis (que también va disponía a pasar una agradable a trabajar en la película Gallevelada viendo la función, tuvo go junto a Sancho Gracia, que abandonar el teatro ante el Paco Rabal, Eusebio Poncela, Un gran numero de famosos se dieron cita en el estreno de Los caciques de Carlos Arniches. Entre ellos, Sara Montiel, que será próximamente objeto de un homenaje por parte de la televisión francesa. A la izquierda, Jaime Blanch y María Kosty en un momento de la obra. Debajo, Antonio Garisa etcétera) y a una amable señora, nieta de Arniches. Pero no veo por ninguna parte a Antonio Mingóte, creador de la escenografía y los figurines. Los personajes de la obra parecen gráficamente salidos de sus chistes, sobre todo María Rus, la estupenda Eduarda. -Seguramente estará preparando el largo chiste de ingreso en la Academia. -A lo mejor. Tampoco salió al escenario, a saludar, pese a los muchos aplausos que el público, agradecido por el buen rato, prodigó a actores y director. Ya lo dijo Azorín: Nos sentimos, en el teatro de Arniches, cautivos de la gracia. Y a todo esto, María Kosty, la mar de contenta, porque su papel de la dulce Cristina, pese a que no tiene los resortes cómicos ni las apoyaturas astracanescas del resto de los personajes, es un bomboncito, porque en ella está el contrapunto de ternura y romanticismo que la obra requiere. -Fíjate- me dice- este papel lo hizo Aurora Redondo cuando se estrenó la función, en 1920... Ya quisiera yo llegar a su edad tan bien como está ella. Así sí que se puede envejecer. -P o r cierto, María, que al paso que vamos te nos vas a quedar solterona, como esas señoritas de pueblo que pasean por las estaciones viendo partir el tren con un punto de melancolía en la mirada... -Así las describe Arniches. No te preocupes, que eso lo arreglamos cualquier año de estos... Aunque también te digo que prefiero estar sola que mal acompañada. Claro. Antonio Ferrandis hizo en el 63 el papel que ahora hace Félix Navarro, el del bienhablado y refinado secretario Cazorla. -Recuerdo- -me dice Antonio- que monté un numerito en la escena del encendedor que fue muy aplaudido. Recuerdo a Bódalo, a Carmen Carbonell... y a Alfredo Landa, que casi hacía su debut teatral en Madrid y que estaba estupendo en el alguacil Morrones. Para mí, Alfredo es el mejor actor de habla hispana. ¿Y la serie de TVE que acaba de comenzar, Clase media y en la que tienes el papel de librero? -Creo que va a gustar mucho. Y espero que TVE no tarde ahora otros seis años en llamarme para hacer otro papel... Esperemos. AMILIBIA SÁBADO 31- 1- 87 A B C 99