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XII ABC ABC 31 enero- 1987 que ocurrió cuando impresionantoda la tierra fértil fue tes recursos finalmente ocupada. naturales y huEl crecimiento logramanos, la República do en el medio siglo Argentina no ha lograposterior a 1880 es do ser, ni de lejos, un conocido y de difícil país rico. Los dos magD. C. M. Platt y Guido di Telia (eds. Argentina, Australia and Canadá. Studies in parangón (D. Rock) níficos volúmenes que comparative development, 1870- 1965, St. Antony s Macmillan Series (Londres, 1985) es la Argentina opucomentamos arrojan 237 páginas. Guido di Telia y D. C. M Platt (eds. The Political Economy of Argentilenta de las novelas, algo de luz sobre este na, 1880- 1946, St. Antony s Macmillan Series (Londres, 1986) 217 páginas. que atrajo a centenagran misterio del desares de miles de emirrollo económico. Argentina, Australia and Canadá agrupa a The Political Economy of Argentina, 1880- grantes europeos. Esta expansión no extra 13 trabajos de economistas e historiadores, 1946 se compone de diez estudios sobre un ñaba a los argentinos, que incluso la veían que giran en torno al origen común y grandes periodo fundacional de la economía argenti- menor a la esperada: la llamada generación similitudes entre los tres países- los dos últi- na. Un análisis de las inversiones agrícolas del 80 concebía a su país como la réplica mos se han despegado mucho del primero en (J. S. Tulchin) demuestra que muchas de sureña de los Estados Unidos. cuanto a dinámica del crecimiento y cotas de ellas fueron realizadas por los arrendatarios, bienestar para sus habitantes. A partir de 1920, la Argentina empieza a cerrarse sobre sí misma (G. di Telia) a equivocarse al creer que el modelo antiguo podía Un punto crítico ocurre cuando la frontera perdurar- pese a que no faltaron las adveragraria ya no puede ser ampliada- e s el tencias, señaladas por Ortega, entre otros- y sendero inicial normal del crecimiento de esa deprimirse al ver frustradas sus expectatitas naciones- y su extensión debe ser reemvas. Las masas de inmigrantes siguieron arriplazada por un salto en las innovaciones (G. bando al río de la Plata, pero ya el campo di Telia) Los países nuevos lo hicieron: era incapaz de absorberlas. La vulnerabilidad Estados Unidos, el que más; Canadá y Ausde la economía argentina (A. O Connell) quetralia, después; pero la Argentina mucho más dó dramáticamente al descubierto. tarde. Los empresarios argentinos buscaron las rentas colusivas obtenidas por la exEsta obra resulta muy enriquecida por el plotación de escaseces artificiales creadas testimonio de un actor de primera línea en por la Administración: subsidios, protección, aquellos años: el recientemente fallecido Raúl etcétera. Otra cara de este fenómeno es la Prebisch, quizá el economista iberoamericano importancia clave del Estado en la evolución más influyente del siglo XX. Crisis, guerra, del sector financiero (C. Jones) bloqueos comerciales y financieros (J. Fodor) proteccionismo, caída de los precios agropeUn tema recurrente en estos trabajos es la cuarios, desempleo: ante tal panorama no propiedad de la tierra, cuya estructura siguió asombra que Prebisch y sus colegas del Bancaminos diversos en los tres países, con muco de la Argentina desconfiaran de las rececha mayor concentración en la Argentina y tas liberales ortodoxas. Así, cuando se impofuerte presencia de arrendatarios; ello no ne la necesidad de industrializar al país la afectó a la competitividad agrícola argentina, única, alternativa considerada viable fue la que fue muy elevada, pero sí generó niveles sustitución de importaciones, no la industrialide bienestar popular y estilos políticos muy zación competitiva hacia afuera Debe diferentes. Argentina destacó además por sus apuntarse, no obstante, que Prebisch se inclidisparidades regionales (C. Díaz Alejandro) nó sólo por un proteccionismo moderado y el brillo de Buenos Aires no debe ser comparechaza toda necesidad de recurrir al déficit rado con la opacidad australiana, sino con la público, ni siquiera en circunstancias tan expobreza de vastas zonas del interior argenticepcionales como las de entonces. no. c -Pensamiento y ciencias sociales- El misterio de la pobreza argentina No se erigieron los industriales argentinos en un grupo de presión fundamental (W. Armstrong) tal papel fue asumido por el sector terrateniente exportador, que además tenía sólidos vínculos con las Fuerzas Armadas. Mientras el Estado colaboró activamente con el sector privado en ia modernización industrial de Canadá y Australia, no ocurrió así en la Argentina. Pero es más significativo el que en este último país la industria creció esencialmente hacia adentro (R. Cortés Conde) y en los otros hacia afuera es decir, hacia el mercado mundial, lo que le obligó a ser dinámica y competitiva. Una diferencia que se iría haciendo esencial entre estos países es la pertenencia de dos de ellos a la Comunidad Británica de Naciones (I. M. Drummond) Cuando se implante el proteccionismo en dicha comunidad, ello va a resultar gravísimo para países como la Argentina. Es de lamentar que, pese a su título, este libro no trate sobre la Argentina posterior a la crisis de 1930; en cambio, sí lo hace el segundo volumen que comentamos. lo que desafía una antigua creencia sobre el sesgo anticapitalizador de la concentración de la propiedad en pocas manos. Pero aunque la cuestión de la propiedad de la tierra fue muy debatida desde el inicio del periodo, (a incógnita que estaba detrás era la viabilidad del esquema de desarrollo adoptado por la República. No pocos veían que un sistema que giraba fundamentalmente en torno a la baratura del precio de la tierra no iba a soportar una subida en dicho precio, que fue lo También es claro que la opinión pública y los intelectuales argentinos empezaron a desplazarse hacia el nacionalismo y la autarquía: grupos civiles católicos confluyeron en una postura muy antiliberal con amplios sectores militares, para quienes cualquier coste de una industria hiperprotegida era justificable desde la perspectiva de la defensa nacional. En ese marco iba a emerger el movimiento político más importante de la posguerra en la Argentina: el peronismo. Pero queda el lector con la miel en los labios, pues apenas unas pocas páginas tocan el tema. Habrá que esperar a los próximos volúmenes dé esta interesante serie, que se ocuparán del periodo 1946- 1983. Se verá entonces cómo la Argentina prosigue su industrialización hacia adentro -que requerirá permanentes transferencias de ingresos desde la agricultura- lleva la dimensión de su Estado hasta la hipertrofia, no consigue la estabilidad institucional y afianza su paradójico destino de pobre país rico. Carlos RODRÍGUEZ BRAUN