Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
18 ABC OPINIÓN Panorama SÁBADO 31- 1- 87 BOXEO Y POBREZA E N el Informe semanal (TVE, 17- 1- 87) que a pesar de los cambios sigue bajo la batuta del fidelísimo Ramón Colom, se habló de que el boxeo ya no tenía razón de ser en una España con mejor nivel de vida, alejada de la pobreza. Esto era así no ya en España, sino en toda Europa. Puede que haya algo de verdad en todo esto, pero nunca la verdad total. Cierto que la España de hoy no es la de los años treinta, cuarenta y cincuenta. Faltaría más. Buenos estaríamos de no habernos movido. Otro tanto y a mayor escala sucede en casi todos los pueblos europeos. Entonces, por revueltas, guerras y posguerras, se llegó a vivir en amplios sectores rozando la miseria. Todo eso ha evolucionado. Pero cuidado con decir algo 1 así como que ahora no surgen boxeadores como en aquellos años porque ya no hay pobreza. Esto de hacernos ver que la pobreza ha desaparecido parece una constante de algunos medios de comunicación. Debe ser que los que redactan esas informaciones se guían más por el vivir propio que por el del pueblo en general. Porque uno sale por ahí y en. cada semáforo, los pobres de siempre, los que piden, los que te ofrecen pañuelos de papel o bolsas para la basura. Pasas a un bar a tomarte una caña, y lo mismo: pedigüeños, gentes que te quieren vender algo. Palabras que oyes y te estremeces: Es que no tengo para comer Es que soy padre de familia etcétera. ¿Es que nunca pueden ver a estas gentes los que informan sobre el bienestar social de nuestros días? En cuanto al boxeo, el que ahora esté en baja, tanto en España como en toda Europa, no se debe sólo a que existe al fin un mejor nivel de vida. Tanto aquí como más allá de nuestras fronteras hay pobres suficientes como para, de hacerse boxeadores, cubrir todos los cuadriláteros del mundo. Lo que ocurre es que ahora la desesperación del pobre se proyecta hacia otros caminos, más peligrosos aún que el pugilismo. Si antes los chavales pobres y callejeros se metían en un gimnasio a ver si aprendían a colocar los puños de su rabia y su marginación, ahora esos chavales no esperan tanto. Ahora van más derechos hacia unas posibles ganancias, y esas ganancias están en los atracos, en hacerse camellos en el mercado de la droga. Si el boxeo no es lo que era, no habrá que decir que se debe a falta de pobres. Pobres hay muchos, y tan desesperados como siempre. Lo que ocurre es que se inclinan por otras cosas, y, asimismo, porque, además, desde hace tiempo los aprendices de deportistas optan por disciplinas más acordes con los apoyos publicitarios y los gustos de la nueva clase social: tenis, golf, motorismo, atletismo, etcétera. Yo creo que el boxeo ha perdido vigencia como la perdieron el charlestón, el tango y el bolero. Cada cosa tiene su tiempo, golpes y músicas. Pero enfatizar que es porque ya no existe la pobreza me parece la postura un tanto hueca, acomodaticia y publicitaria. Rodrigo RUBIO Planetario B GENERO CHICO ENEGAS tiene bastante crudo el lendakariato de las provincias vascas. Hernández Mancha no ve claro su fragato tras la autodesfragacización de Fraga en AP. Matutes se balancea, cabeza abajo, como antaño Pinito del Oro, en el inestable trapecio cuyo dulce vaivén entre comisariado europeo y presidencia apeísta, le seduce. Herrero de Miñón, asentado en el arzón del grupo parlamentario de AP, no ve por qué razones debería ceder el espinoso cetro al joven andaluz. Fernando Suárez, después de haber impuesto al partido la elección por listas abiertas en el anterior congreso, ahora aspira a entornarlas para el que se les viene encima, y Castellanos exige investigaciones fulminadoras sobre la corrupción en el PSOE. Tenemos así los ritos de la confusión de la oposición derechista, a que me refería ayer, encerrados en el paréntesis de las fiestas confusionarias del poderoso y gobernante socialismo. Cuando los chicos del Zalguiris cuenten, si las han entendido, estas cosas en Lituania para explicar su secuestro en medio de una manifestación contra no saben qué, darán la imagen de una España que ha cambiado la alegre pandereta de sonajas por una zambomba que suena a Santa Bárbara bendita. Benegas emite un S. O. S consistente en amargar la posibilidad de nuevas eleeciones vasconas. De sobra sabe el ponderado e inteligente secretario general que si llegara a haberlas lo más probable es que los socialistas fueran barridos. Por tontos o tercos que CURSILLOS INTENSIVOS DE SEVILLANAS CLASES DE FLAMENCO (rumbas, tanguillos, fandangos, etcétera) A PARTIR DE LAS 24 H; SALA ROCIERA Orense, 32- Teléfono 456 57 92 sean los nacionalistas no pueden ignorar que, juntos, han sacado doble número de escaños, y que su insuficiencia no consiste en la suficiencia socialista de Benegas, sino en la irreductible enemistad de Arzallus y Garaicoechea. Alejandro Muñoz Alonso, desde una de las alacenas preferentes de ABC, dice con tino que Hernández Mancha es una especie de niño Moisés, encontrado en una cesta en aguas del Guadalquivir, pero no parece creer que el niño llegara a crecer lo suficiente como para llevar a AP a la tierra por la que corren arroyos de leche y miel, en la que, por ahora, esgrime la varita mágica un cierto señor Pons. Los líderes políticos, explica Muñoz Alonso, no son resultado de la improvisación en ningún país serio. ¿Quién dice, pregunto yo, que este nuestro sea un país serio? Aquí ni tan siquiera cuidamos los buenos vinos. En cuanto uno se pone de moda, pide usted una botella, carísima por lo regular, en su restaurante, y le sale vinagre de cocina. ¿Cómo vamos a cuidar la crianza de líderes de buena cosecha? En este momento la derecha aparece huérfana de líderes. Ocupan su escenario, como el coro de doctores de El rey que rabió los notables de AP cantando, sin darse cuenta, aquello tan gracioso de Chapí: el perro está rabioso o no lo está pero en la mayor de las confusiones porque cada doctor se refiere a un chucho diferente. Así, que nosotros, los espectadores, no sabemos ya si reírnos o echarnos a llorar. Ni hay líderes probados ni la cosecha futura parece preñada de sorpresas. Incluso a Felipe empiezan a estropeársele las raíces en el fango social que organizan sus ministros predilectos y remueven con placer Redondo y Camacho con los azadones sindicales. Los líderes son personajes de ópera. Lo de aquí es género chico. Lorenzo LÓPEZ SANCHO