Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
Madrid, Ferré y Papeles Ayuntamiento, Grifé y Escoda y Buades Hasta 31 enero y 2 y 5 febrero De 11 a 14 y de 17 a 21 Pl. de la Villa; Alcalá, 30, y C. Coello, 43 Roberto González Oliva Mará y Colegio del Rey. Hasta el 31 de enero y el 22 de febrero Claudio Coello, 19 y Alcalá de Henares De 11 a 14 y de 17 a 21 L ASTIMA que esta exposición, dedicada a los dieciocho distritos de la capital y a cargo de dieciocho artistas jóvenes, no sea de fácil acceso para el público que no pudo asistir el día de su inauguración: carnet de identidad, control con ordenador, complicado itinerario, falta de información, de catálogo, de personal enterado a quien dirigirse... Pensamos que de lo que se trata es de inaugurar algo (no importa lo que sea) con fotos para la posteridad y después muy poco interés por el público. Lo mismo que sucedió con la fiesta de San Antón hace pocas fechas. Allí, una vez realizado el acto oficial, los amigos de los animales que acudieron con sus perros, gatos o pájaros para ser bendecidos y para adquirir los tradicionales panecillos se vieron sometidos al ataque de un escuadrón de Policía Municipal E Serigrafía de la exposición que, pitando furiosamente, lanzaban un río de automóviles contra la gente en la estrecha calle de Hortaleza. Lástima. Y lástima, decíamos, que estas graciosas y bellas serigrafías de Arranz, Javier de Juan, El Cubrí, Ceesepe, El Hortelano, Darío Corbeira, José Manuel Maldonado, Juan Ramón Yuste, Jaime Compaire, Bárbara OukaLele y otros no hayan sido admiradas como se merecen. D IECISEIS collages en tela, tratados según una técnica que tiene algo de arte y mucho de artesanía, ha presentado en la sala Grifé y Escoda Nuria Ferré. Son, principalmente, edificios y fachadas de Madrid, minuciosamente reproducidos a base de telas, puntillas, bordados, cordones y todos esos pequeños productos de la pasamanería tradicional, que el buen gusto y la paciencia de Nuria Ferré sabe transformar en rigurosas geometrías, en detalladas vidrieras, ventanales, muros y tejados. Como escribe Antonio Cobos, las creaciones de Nuria Ferré son naives por su ingenuidad expresiva, viveza cromática y el horror a los espacios vacíos; pero tienen, además, el encanto de un misterio que nace de la insólita utilización de materiales textiles: telas, sedas, cintas y encajes Buen ejemplo EUNIR en una colectiva de pintores jóvenes la obra sobre papel de sesenta y dos artistas no es fácil si la galería (en este caso la galería Buades) carece de un historial, de una larga dedicación a la vanguardia. Por esta sala han pasado estos y otros artistas, muchos de ellos ya consagrados, pero que conservan la nostalgia de los muros que recibieron sus primeras obras. No es raro que, entre tanto nombre joven, aparezca el de algún maestro de anteriores generaciones: es que el citado maestro ha significado mucho (y significa aún) para amplios sectores de la juventud. ¿Cómo no citar, simplemente citar, los nombres de Dis Berlin, José Manuel Broto, Miguel Ángel Campano, Ceesepe, Chema Cobo, César Fernández Arias, Carlos Franco, Luis Frangella, José Guerrero, Menchu Lamas, Eva Lootz, Mitsuo Miura, 106 ABC N sus tres exposiciones individuales madrileñas (Egam, Esti- Arte, Tórculo) Roberto González Fernández (Monforte de Lemos, Lugo, 1948) se nos había descubierto como un extraordinario dibujante, dentro del realismo contemporáneo y en la colectiva del Centro Cultural de la Villa (1986) destaca su personalidad que, puesta al servicio de una temática (la soledad masculina) venía a romper con el esquema de la mujer como modelo de la figuración. Esta doble muestra que está celebrando en la galería Oliva Mará y la Fundación Colegio del Rey, de Alcalá de Henares, Roberto González insiste en el motivo de sus anteriores exhibiciones con una selección de su obras: veinte dibujos, un aguafuerte y dos litografías en Oliva Mará, y más de ciento treinta piezas en Alcalá. Piezas que van desde el dibujo a lápiz o tinta (técnica preferida del autor) al collage la litografía, el aguafuerte y la litografía, procedimientos todos que pueden considerarse obras gráficas y en los que no es posible la ayuda del color, la corrección, la insistencia. Procedimientos arriesgados en los que el pintor no puede fallar, en Aguafuerte en color los que la gama cromática es siempre limitada y puesta al servicio de la línea. Si no estuviéramos acostumbrados a los prodigios dibujísticos de las nuevas promociones, de los menores de cuarenta años esta sorprendente exposición nos dejaría estupefactos. En cualquier caso es un espectáculo apasionante. Juana Francés Galería Juana Mordó Villanueva, 7 Hasta el 31 xte enero De 11 a 14 y de 1? a 21 Edificio ABC son estas estampas de la plaza Mayor, el mercado de San Miguel, la estación de Atocha, el Ayuntamiento de Madrid... S R Pintura de Fernández Arias Miguel Navarro, Antón Patino, Guillermo Pérez Villalta, Manolo Quejido? Sugestiva exposición. E cumplen ahora exactamente diez años desde aquella muestra que Juana Francés dedicara al robot y que incluía, a modo de antecedente, obras de diversas etapas de su trayectoria, trayectoria que, a la vista de esta nueva exposición, se prolongaba (se prolonga) en nuevas aventuras p l á s t i c a s Frente a aquellos hombres- máquina, llenos de engranajes y circuitos, Juana Francés nos ofrece sus cuadros de hoy (veintitrés pinturas sobre papel) que se sitúan entre el lavado y el monotipo, entre el estampado y el batik con diseños originales y colores vivos y frescos, muy alejados de las tierras, de los materiales espesos y granulosos, del informalismo exacerbado de los años cincuenta. Aparece también la simetría, la forma (elemental, pero bien combinada) el deseo inconsciente de volver a la Naturaleza, como ya se apuntaba en los inicios de los sesenta, cuando Juana se inspiraba (al menos emocionalmente) en los pueblos españoles, y que ahora se dirige a los espacios estelares y abisales. Es ésta, después de una etapa oscura y triste, una exposición que canta a la vida y que, Cometa, 1983 dentro de una fidelidad a los principios asumidos cuando la pintora se incorporó a la vanguardia, abre nuevos caminos dentro de la figuración relativa, del semiabstraccionismo, de la expresión gestual (antes jamás utilizada por Juana Francés) Por todo ello, saludamos el renacimiento de la artista, su definitiva reincorporación a la actividad artística, la espontánea pincelada que cubre estos papeles tan sugestivos como afortunados. JUEVES 29- 1- 87