Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
74 A B C DEPORTES Baloncesto: Grupo A- 1 DOMINGO 25- 1- 87 102- 84: Fallaron Gil y Rusell y el Madrid dio una lección al Estudiantes Mal juego de ambos equipos, con clara superioridad blanca Madrid. Julio Carlos Diez Había expectación ante el choque entre los dos equipos madrileños. Las entradas se cotizaron muy alto y los seguidores de uno y otro bando intercambiaron insultos desde muchos minutos antes del comienzo del encuentro. Pero el encanto se deshizo rápidamente. En la pista no había pelea, por abandono de los colegiales. Y es que, como decía mi abuela, dos no discuten, si uno no quiere Y el Real, fácilmente, ganó por 102- 84. No se merecían los aficionados, que abarrotaban el Pabellón- ¿cuándo se va a decidir el Madrid a jugar todos los partidos en el Palacio de Deportes? un partido tan desigual, en el que un equipo- -el Real- cumplía su papel con esa vulgaridad que le acompaña esta temporada, y el otro, el Estudiantes, daba la impresión de no saberse el texto de la obra, con lo que las escenas se convertían en un galimatías inexplicable en el que cada actor salía por donde buenamente podía. Se sucedían rachas de aciertos individuales del esta vez más serio del joven Ruiz Paz, aventajado sucesor del lesionado Corbalán; del siempre eficaz Branson; del esforzado Romay; o del afortunado Biriukov, con errores colectivos de los jugadores del Ramiro, con nota especialmente negativa para Gil y Russell, empeñados en ayudar a sus rivales y desesperar a sus compañeros, Pinone. García Coll y Rodríguez. Y, para colmo de males, los visitantes no encontraban esa ilusión de principiantes que, a veces, sirve para resolver las complicaciones. Optaron, por tanto, por tirar la toalla y dejar pasar los minutos a la espera de tiempos mejores. Estas ventajas propiciaron que el Real Madrid diera una lección al Estudiantes, explicada con suficiencia y sin brillantez. Los fallos de los dos hombres fundamentales en un equipo que no cuenta con excesivas estrellas sóio podían terminar con una derrota de escándalo. Garrido se dio cuenta en seguida y trató de evitar el desastre con un tiempo muerto, a poco de superárselos tres minutos de juego, y con un 10- 2 en el marcador, pero sus palabras no surtieron efecto y todo continuó igual. Por entonces, el Madrid defendía en zona y el Estudiantes al hombre y los arbitros habían abierto su desconcierto de pito, para desesperación de La Demencia que tenía que cerrar sus gargantas mucho antes de lo que cabía esperar. La entrada de Rementería por Rodríguez apenas sirvió para nada. Si resultó más eficaz Montes que García Coll, pero aún así, el Madrid se movía con extrema facilidad, como en un entrenamiento. Sainz ordenó defensa individual y todo continuó igual. Tan mal iban las cosas que Garrido optó por colocar a Antúnez en la pista, pero Ruiz Paz campaba por ella sin freno. A los diez minutos, el tanteo era 22- 8; a los quince, 38- 26; en ei descanso, 51- 38; a los veinticinco, 65- 47- Romay se había sentado por culpa de las personales y Cargol, con muy buenas maneras, ocupaba su lugar- a los treinta, 80- 59; a los treinta y cinco, 92- 66- a estas alturas, también estaban sentados Russell, peor que nunca, y Pinone, para no desgastarse en lucha inútil- y al final, el ya mencionado 102- 84. Unos guarismos que confirman la superioridad del ganador y el escaso acierto del perdedor. La cuestión a plantearse ahora es, ¿jugó tan mal el Estudiantes porque el Madrid lo hizo bien o los errores de aquél propiciaron la victoria de éste? No hay contestación segura a la pregunta. Cada uno optará por la que más le convenga. Es indudable que el trabajo defensivo de por una vez en su verdadero papel- descompuso a Russell y que Ruiz Paz pudo con Gil. Son méritos a cargar en el haber madridista. Pero no lo es menos, que el máximo encestador del Estudiantes falló hasta cuando estaba solo bajo el aro y que su director de juego se trabucó por sí mismo en muchas ocasiones. Y que la puntería de todo el equipo se olvidó en la caseta. Si al haber blanco le añadimos el debe amarillo, la suma únicamente podía ofrecer los números que brindó el marcador para cerrar un choque que nunca existió en la realidad, que sólo fue un mal sueño para aquéllos que pasaron por taquilla. Tan mal partido, no podía tener buenos jueces. Sanchís y Amorós se equivocaron mucho, aunque la claridad del tanteo difuminó sus yerros. Real Madrid: Del Corral (15) Romay (12) Biriukov (16) Branson (26) Ruiz Paz (3) Rullán (0) Cargol (4) López Iturriaga (4) y (22) Estudiantes: Montes (16) Antúnez (3) Gil (8) Rusell (17) García Coll (8) Pinone (20) Rodríguez (8) y Rementería (4) Canarias, 97; Barcelona, 98 Las Palmas. Efe Encuentro de la máximo tensión debido a que los dos conjuntos mantuvieron cortas distancias en el marcador, adelantándose recíprocamente en el tanteo. El Cajacanarias fue por delante en la primera parte y García Reneses removía su banquillo hasta lograr un punto de ventaja en el descanso. Tras la reanudación, las faltas personales y los errores en los lanzamientos de Epi, Solozábal y Sibilio impidieron que el Barcelona sentenciara el partido en esos momentos. En los últimos segundos, los canarios intentaron una presión desesperada que tan sólo le condujo a cometer personales aprovechadas, algunas de ellas, por su rival. Cajacanarias: Diez (5) González (3) Harper (21) Phillips (34) Solé, (20) Cabrera (9) Marrero (2) y Méndez (3) Barcelona: Solozábal (13) Jiménez (13) Trumbo (12) Bryant (20) Epi (15) Costa, Sibilio (10) Simpson (11) y Ferrán Martín (4) Caja Bilbao, 78; Cacaolat, 83 Bilbao. Efe Victoria favorable al Cacaolat frente al Caja Bilbao por 78- 83, en un partido de mucha tensión, donde los vascos se colocaron por delante en el marcador durante gran parte de la primera mitad. En los últimos minutos de este tiempo, el Cacaolat tomó la iniciativa, y consiguió llegar al descanso con 39- 42. La cancha de La Casilla se encontraba nerviosa con este resultado, mientras los catalanes se marchaban seguidos de cerca por sus rivales. La diferencia se mantuvo durante la segunda parte hasta el definitivo 78- 83. El arbitraje nefasto de Nava y Hernández generó la polémjca e hizo necesaria la intervención policial. Caja Bilbao: Lafuente (4) Llano (6) Cabezudo (2) Lockhart (26) Kopicki (28) Herreras (4) Llórente, Carbajo (2) y Davalillo (6) Cacaolat: Creus (13) Fernández (19) Dykema (20) Mendiburu, Robinsbn (23) Abadía (2) Pou (4) y Heredero (2) 89- 90: Por encima de los jugadores, la emoción brilló en el CAÍ Zaragoza- Juventud Zaragoza. Efe El Juventud de Badalona amargó ayer la fiesta al CAÍ de Zaragoza, que volvió a conocer la derrota tras su larga marcha como invicto. Tras un reñido encuentro, con incierto resultado final, y cuando faltaban pocos segundos para su conclusión, los visitantes lograron encestar y establecieron el definitivo 89- 90 con el que terminó este partido. Comenzó el encuentro a un ritmo vertiginoso, en el que Johnson, máximo anotador del encuentro, inauguraba el marcador. Sin embargo, una rápida reacción del CAÍ hizo que este conjunto tomara las riendas, ante el desconcierto que esgrimía en esos momentos el equipo badalonés. A ios tres minutos el marcador señalaba un 10- 4 favorable al CAÍ, ventaja que se mantuvo durante los diez minutos iniciales. Después el CAÍ bajó hasta el descanso; al que se llegó empatados a 44. zaragozanos se adelantaron en el marcador por un punto, señalando un parcial de 89- 88. A falta de 12 segundos el CAÍ sacó de banda y se produjo una personal doble entre McDowell y Villacampa. El colegiado, ante la grave importancia de su decisión, señaló lucha entre ambos contendientes y el esférico fue a parar a manos del conjunto catalán, que en una rápida jugada logró penetrar en las defensas del conjunto de Manel Comas y anotarse los dos puntos. CAÍ Zaragoza: Díaz (24) F. Arcega (17) Riley (19) J. Arcega (2) McDowell (16) Llórente (7) y Zapata (9) Ron Negrita Juventud: Margall (18) Villacampa (9) Johnson (37) (13) Crespo (2) y Montero (11)