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ABC, pos- 54 DERECHO -DOMINGO 25- 1- 87 El nuevo aumento de la Contribución Urbana y surepercusión en las fincas arrendadas Como ya resulta tradicional, la ley de 23 de diciembre de 1986, que aprobó los Presupuestos Generales del Estado para 1987, dispuso, una vez más, con efectos desde el 1 de enero, la actualización de todos los valores catastrales de la Contribución Territorial Urbana que tuviesen efectividad en 31 de diciembre de 1986, mediante la aplicación del coeficiente 1,05, siquiera cuide de precisar que en los Municipios en los que dichos valores hayan sido revisados o surtan efectos en 1 de enero de 1987, los Ayuntamientos respectivos podrán modificar el tipo de gravamen por tal Contribución siempre que la correspondiente aprobación inicial por el Pleno se acuerde dentro del referido mes. Resultado de todo ello será un incremento de la que hasta el momento presente vienen satisfaciendo los sufridos propietarios y, como consecuencia, la repercusión de este incremento sobre los arrendatarios en el supuesto de que las fincas estuvieren arrendadas. Esta nueva ley de Presupuestos, a diferencia de las promulgadas en los últimos años, nada dice, sin embargo, ni sobre la posibilidad de llevar a cabo esta repercusión sobre los citados arrendatarios, ni que se pueda efectuar sin hacer distinción alguna por razón de la fecha del contrato. Como tampoco habla de la forma en que deba hacerse. Partiendo de que lo que la nueva ley pretende es simplemente actualizar los valores catastrales, habrá que entender que subsiste la normativa de las anteriores en el sentido de que la repercusión será posible efectuarla sobre toda clase de arrendamientos, se hubieran celebrado los contratos con anterioridad o con posterioridad al 1 de julio de 1964, sin que, por tanto, opere lo dispuesto en la vigente ley de Arrendamientos Urbanos, que distingue entre unos y otros. Sobre la forma de exigir la repercusión, cuando de una finca arrendada con varios inquilinos se trate, resulta indudable la necesidad de cumplir con la notificación previa prevista en la propia LAU, pero podría discutirse el sistema de reparto del incremento. Nuestra opinión es que la distribución debe hacerse proporcionalmente a las rentas catastrales asignadas a cada piso o local, si estuvieran individualizadas o pudieran individua- lizarse por la Administración tributaria. La ley de Arrendamientos Urbanos (artículo 99.1.1. que sirve de apoyo a la posibilidad de la repercusión, se remite a las disposiciones vigentes Y si es cierto que en 1 de julio de 1964, cuando entró en vigor esta ley, había de entrar en juego el decreto de 26 de julio de 1956 que ordenaba se hiciera en proporción a las rentas, porque entonces la Contribución Territorial Urbana se apoyaba, tratándose de inmuebles arrendados, fundamentalmente en las rentas que producían, también es más cierto que actualmente la base imponible de dicha Contribución se establece en función de los valores y rentas catastrales, estando integrados los primeros por los del suelo y, en su caso, de las construcciones, afectada su suma por unos índices correctores, y fijándose las segundas en el 4 por 100 de aquéllos. Por lo que resulta lógico que la repercusión se efectúe en la forma que propugnamos. Lo que, por otra parte, es la que resulta más equitativa, ya que constituye un absurdo que el que pague más renta por haberse pactado ésta libremente o haberse actualizado, tenga que sufrir una mayor repercusión que aquel arrendatario que tiene los alquileres prácticamente congelados desde hace muchos años. Aconsejamos, de todas formas, que antes de actuar consulten con el profesional de su confianza. FUENTES LOJO Libros Prelaturas personales en el Concilio Vaticano II Prelaturas personales en el Concilio Vaticano II (1) el nuevo libro con que la Universidad de Navarra enriquece su Colección Canónica, no sólo responde a un interés de actualidad por las conclusiones de su autor, el profesor Javier Martínez- Torrón, sino que aporta un método de investigación auténticamente riguroso. Tan atinada observación pertenece al prólogo de La configuración jurídica de las Prelaturas personales en el Concilio Vaticano II cuando el catedrático Rafael Navarro Valls afirma que el núcleo fundamental de su investigación han sido los trabajos conciliares, de los cuales realiza una disección verdaderamente modélica y exhaustiva Hace ya casi cinco años que Su Santidad el Papa erigía por primera vez una Prelatura personal, lo que significó en el plano de la organización eclesiástica una de las principales novedades aportadas por el Concilio Vaticano II. En la historia del Derecho Canónico, por lo tanto, hay que reseñar el año 1982 como fecha importante para la figura jurídica que el profesor Martínez- Torrón ha elegido como materia de su libro. De una forma clara y sistemática, La configuración jurídica de las Prelaturas personales en el Concilio Vaticano II aporta el esfuerzo investigador de los documentos conciliares y la interpretación de las normas que el actual Código de Derecho Canónico dedica a esta institución jurídica. La obra empieza por el análisis de la organización eclesiástica en el Código de 1917 y, luego, se adentra en los nuevos fenómenos pastorales, la misión de Francia y la necesidad de una reforma organizativa. En la segunda parte del libro se desarrolla el estudio de las Prelaturas personales dentro de la finalidad perseguida por el Concilio Vaticano II y se repasan tanto la fase antepreparatoria del Concilio como la evolución de algunos documentos conciliares. Por último, tras la caracterización jurídica de las Prelaturas personales, según los textos conciliares, el profesor Martínez- Torrón aborda la proyección de la normativa del Vaticano II sobre la regulación de las Prelaturas en el Derecho Canónico posterior. Una excelente documentación y un rigor alimentado desde su experiencia universitaria como profesor de Derecho Canónico de la Complutense, Javier Martínez- Torrón ha sabido explicar la importancia que tienen las Prelaturas personales como estructuras pertenecientes a la organización jerárquica de la Iglesia. Las Prelaturas han sido concebidas según criterios personales, no territoriales, para realizar tareas pastorales especializadas en ayuda de las Diócesis y en colaboración con los obispos diocesanos. Se demuestra, en este libro, la profundidad, la coherencia y la sistemática del Derecho Canónico desde su nacimiento hasta el momento presente. L. P. (1) Prelaturas personales en el Concilio Vaticano II Javier Martínez- Torrón. Ediciones Universidad de Navarra, S. A. Pamplona, 1986. 350 páginas. Derecho en ABC Esta sección está coordinada por Sergio Guijarro y se elabora con el asesoram i e n t o de los a b o g a d o s Pedro Hernández- Mora, Jesús Rayón, Jorge Trías Sagnier, Francisco Valero y el procurador de los Tribunales José Luis Ortiz- Cañavate, y la colaboración de José María Jiménez Aguirre. EN SU EMPRESA, TALLER Y HOGAR RESPIRE A FONDO CON OZONOPINO RUY- RAN CARRETAS, 29 Teléfono 221 07 89 Urbanización ARROYO DELPOZANCO Colmenar Viejo CHALETS de 300 m CONSTRUIDOS, 400 m- DE PARCELA Información y venta: en chalet piloto o en telefon e nos 405 04 99 y 405 03 62 Recepcionamos y retransmitimos todo tipo de documentos. Teléfono 442 14 77 TELEFAX