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ABC, pág, 48- SUCESOS -DOMINGO 25- 1- 87 Los barrios marginales de Elda, cantera inagotable para la prostitución infantil Los menores llevan a la realidad la película Perros callejeros Elda. Miguel Blanco, enviado especial Elda, ciudad industrial del calzado por excelencia, donde la economía sumergida es capaz de absorber prácticamente a todo el paro oficial (alrededor de un 28 por 100) y en donde también sus barrios marginales- E l Sapo, La Tafalera y Almafrá- son una cantera inagotable para la delincuencia juvenil y la prostitución de menores. Niños y niñas de ocho a dieciséis años son protagonistas en la vida real de Perros callejeros Durante el día atracan y trafican droga. También mendigos de la madrugada, utilizados por individuos para que sus inmaduros cuerpos sean disfrutados por personas de avanzada edad con economías saneadas. Son los encargados de comerse el marrón es decir, cargar con el delito, con la ventaja de que al no haber cumplido los dieciséis años no van al talego (la cárcel) Unos pegan el tirón, otros llevan la droga que el camello va vendiendo a los compradores, y si son sorprendidos por la Policía... no pasa nada, se trata de un menor. Los más valientes atracan a punta de navaja a cuaiquier viandante, pero los débiles tienen que vender su cuerpo para conseguir aquello que anhelan: unos pantalones guay una chupa o cazadora nueva, el chute de heroína y los más exigentes una moto. Los niños son utilizados para satisfacer a los homosexuales y las pequeñas, aunque sean deficientes mentales, para ejercer la prostitución con cualquier degenerado con una buena cartera. Así de dura es ¡a realidad de parte de esta población alicantina, que se ha echado las manos a la cabeza cuando todos los medios de comunicación han tratado de indagar en los casos que Caritas puso en conocimiento de las autoridades. Esto, desgraciadamente, pasa en cuaiquier ciudad industrial repiten unos y otros. Sí, pero ahora la liebre ha saltado en Elda y hay que cortarle la carrera. pesetas. Sin embargo, nada ha podido probarse hasta el momento. El miedo, las coacciones, las amenazas del marido para hacerse con la tutela de los niños... Nadie denuncia nada. Todo queda oculto detrás de una telaraña. Sólo se sabe que a ella no se la ve nunca sola, siempre hay algún individuo a su lado. A raíz de ésto saltarían nuevas acusaciones, más relatos, todos semiocultos. Nadie quiere dar la cara. Pero también se ha podido saber que en Elda una niña de catorce años y una joven de veinte, esta última oligofrénica, traba- Una joven tuberculosa, con cuatro lujos, fue vendida por 400.000 pesetas a un prostíbulo de Jaén desaparezcan un día, dos o una semana, viajen a Alicante, Madrid o cualquier otro sitio y regresen luego con unos cuantos billetes, tiene que existir una infraestructura. Hay quien va más lejos y señala que unos cuantos señores de esta misma localidad y de las más próximas a Elda, de edades avanzadas y los bolsillos bien repletos, solicitan de vez en cuando a ciertos individuos la compañía de una muchacha dispuesta a lo que sea y de absoluta discreción. Lo malo es que en algunos casos ha habido embarazos por medio. Hay un caso en especial que llama la antención. Se trata de una mujer deficiente mental, casada también con un disminuido psíquico, y con numerosos hijos, que ejerce la prostitución en Alicante, en el Portal de Elche, junto a Correos, una zona muy frecuentada por prostitutas y homosexuales. Cuando realiza su trabajo el único que conoce, y no tiene con quien dejar a sus hijos, se los lleva hasta el citado lugar. Si llega un cliente les dice a los pequeños que jueguen un rato hasta su vuelta. Después, todos de la mano, regresan a su casa con el pan ganado debajo del brazo. Los mismos métodos antes indicados se emplean con los niños para satisfacer tos deseos de los homosexuales no hay apenas datos, pero todo el mundo tiene constancia de que existen. Ahora, cuando ha salido a la luz pública el tema de la prostitución de menores, algunas personas se preguntan si el asesinato de dos muchachos gitanos de catorce y dieciséis años, Andrés y José Amador Torres, ocurrido a finales de agosto y encontrados un mes después en una cueva con cinco tiros en la cabeza, no tendrá algo que ver con todo esto. Entonces se recibieron varias llamadas telefónicas anónimas y en algunas de ellas hubo una reivindicación racial, pero nadie les dio crédito. Niñas menores de quince años adquieren con rapidez el hábito de la droga y acaban prostituyéndose El Torete es un delincuente idolatrado por los jóvenes de los barrios El Sapo y La Tafalera jaban en una fábrica de calzado clandestina por mil quinientas pesetas- a la semana. Pero la explotación laboral era lo de menos. Su labor no se limitaba a la rutina de pegar suelas de zapatos; por el mismo precio los patronos tenían derecho a abusar sexualmente de ellas. Sin embargo, ni ellas ni sus familias son capaces de presentarse ante una Comisaría para denunciar los hechos. De nuevo salta el miedo a las represalias. Pero hay casos más graves aún, de niñas de trece, catorce y quince años a las que se les crean unos hábitos, principalmente relacionadas con el mundo de la droga, y después hacen lo que sea porque no les falte su dosis. Vendida por 400.000 pesetas Todo empezó cuando Caritas y el Ayuntamiento de Elda deciden poner un caso en manos del Juzgado de Instrucción número 1 de la localidad, para que tramiten la tutela de cuatro niños a los abuelos maternos, al haber sido abandonados por sus padres. Nadie quiere contar el caso, pero logramos saber que la madre, de veintiséis años, en paro y con una tuberculosis importante, debía pasar revisiones médicas periódicas. También averiguamos que recibía ayuda permanente de Caritas, tanto de medicinas como para la alimentación de ella y de sus hijos, y que, al parecer, de vez en cuando ejercía la prostitución para paliar la crisis económica de la familia. Su marido, delincuente peligroso, cumple condena en la prisión de Fontcalent, donde se come el subsidio de desempleo de su mujer y algo más. Un día, ella desaparece y Caritas se alarma; al parecer, había dejado a sus cuatro hijos- -hay quien dice que había un quinto- con los abuelos matemos, dejando dicho que. iba a Madrid a pasar una revisión médica. Posteriormente, se sabe que ha ido acompañada por un individuo y que ha ejercido la prostitución. Después se pierde su pista y, más tarde, aparece en una iccaüdad de Jaén, en un prostíbulo, al que se cree que fue vendida por 400.000 Las causas Elda y Petrel, dos localidades unidas y obligadas a entenderse- algunas casas tienen el comedor en Elda y la cocina en Petrel- tienen una población conjunta de unos noventa mil habitantes, de ellos tres mil son gitanos. El nivel de vida es de los más elevados de España, pero buena parte de sus ciudadanos no tienen ningún sentido de la economía, ganan dinero rápidamente pero lo gastan con más celeridad. El boom de la industria del calzado hizo que numerosos emigrantes aparecieran por este lugar, pero no todos tuvieron suerte y se establecieron en numerosas chabolas en los márgenes del río. Allí está enclavada La Tafalera, el barrio- -dicen- más peligroso de la localidad. Payos y gitanos viven apelmazados en casitas bajas, la mayoría en condiciones infrahumanas. Ahora les están construyendo unos bloques a los que se trasladarán próximamente. El Sapo es un barrio formado por dos bloques en los que viven cuarenta familias gitanas, unas trescientas personas. Estas viviendas se construyeron a raíz de las inundaciones que sufrió esta localidad en 1982. Dos años después les entregan unas casas prefabrica- Embarazos por medio Casi todo el mundo niega que en Elda haya una red de prostitución, pero hay quien dice que para que las jovencitas de esas edades PRUEBE LAS VERDURAS DE TUDELA (N a v a r r a) Cogollos de lechuga. Alcachofas. Borrajas. Achicoria. Cardos. Menestra CodnIUnm tudelana. Bacalao pil- pil. Ajoarriero. Riojana. Chipirones. Calamares. Carnes rojas Abrimos domingos y festivos mediodía Dirección: RAÚL ANOtA- Sanitío parascoclMS