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DOMINGO 25,1- 87 INTERNACIONAL Hoy, elecciones en la RFA ABC 31 Bonn empieza en 1987 su quinto año de crecimiento económico constante El ciudadano alemán, satisfecho con su actual situación Madrid En el actual debate electoral en la República Federal de Alemania se han apreciado tendencias clarificadoras sobre las distintas opciones económicas. La forma en la que plantee la República Federal su ordenamiento económico- sobre todo después de la experiencia francesa- posee un peso significativo en el momento actual europeo. De su orientación dependerá en gran medida la dinámica de economía europea y su futuro. La situación económica actual de la RFA rebasa todo precedente. 1987 constituye el quinto año, de una fase de crecimien- to constante. Las evaluaciones que realizan los diferentes Institutos de Investigación Económica pronostican una continua- ción del crecimiento económico y de la estabilidad monetaria. Desde 1982 hasta 1986 el Producto Interior Bruto ha crecido en valores reales en más de un 11 por 100 y se prevé ¡un crecimiento entre el 2,5 y el 3 por 100 para 1987. La inflación prevista para 1987 es del 1- 1,5 por 100. Pero asimismo se ha producido un incremento real de las rentas de los trabajadores del 4,5 por 100 en 1986. Las previsiones son optimistas hasta 1990 se presenta el Gobierno actual con una trayectoria en el periodo 1982- 86 de crecimiento y potenciación económica muy positiva. El Partido Social- Demócrata, SPD, en sus recientes Congresos y en sus planteamientos electorales, traza un preocupante distanciamiento del programa de Bad Godesberg. A partir de este programa, la economía de mercado constituyó para el Partido SocialDemócrata su base de ordenación económica y social. Las aportaciones de los ministros de Economía, Schiller, y del ex canciller, reflejan la incorporación de la economía de mercado, con un peso más acentuado de lo social en la actuación de la economía política. Con todas las diferencias que se quieran, el éxito de la economía alemana desde 1948 hasta nuestros días ha sido el resultado de la continuidad permanente en la forma de concebir, dirigir y legislar dentro de un mismo orden económico. Lo cual da estabilidad, confianza y horizonte económico. Por ello preocupa el actual planteamiento del SPD, que marca una ruptura de esta línea tradicional, posición que puede ser producto de su propio debate interno o de su actual posición electoral. La tendencia expresada es hacia una relegación del mercado, un mayor dirigismo, vía política estructural, planificación, ampliación del poder sindical a través de una intensificación de la cogestión y una mayor interferencia de los funcionarios sindicales en la vida económica empresarial. A pesar de la experiencia negativa, en los otros países europeos se vuelve a reclamar la empresa pública, la intervención en los sectores básicos, en la Banca y seguros y se insiste en las empresas comunitarias, sin considerar el grave impacto de! fracaso de la Neue Heimat. Se plantea prácticamente una dilución de las responsabilidades, una reducción de la capacidad de decisión empresarial, releda al mercado a un contenido funcional, acentúa el intervencionismo, concede un mayor desarrollo a la actividad estatal y consiguientemente al incremento de la presión fiscal y a la intervención en el mercado de trabajo a través de programas cuya experiencia ha sido negativa. Se trata de un planteamiento muy poco realista e ineficiente. La sociedad alemana dispone de una experiencia y vivencias en su forma de organizar la economía que refrenda a la economía social de mercado como la línea directriz e integrante de las ideas y esfuerzos dentro del arco de las libertades. Difícilmente aceptará la sociedad alemana una modificación negativa a sus logros, no sólo económicos, sino sociales. La coalición se enfrenta, por lo tanto, con la tarea de confirmar una vez más cómo el orden de una economía social de mercado es lo suficientemente dinámico y abierto para asumir las reformas de su vida económica y social. Ese es el camino a seguir por Europa. Cualquier otro ni responderá a los criterios de eficacia económica y social, ni a los esquemas culturales de Europa. Santiago GARCÍA ECHEVARRÍA RER DEMOCRÁTICA ALEMANA Mannheim FEDERAL Nuremberg ALEMANA Stuttgart Mil novecientos ochenta, y siete se configura como, un año económicamente positivo y así se aprecia también en los resultados de las encuestas demoscópicas que recogen una elevada cuota de confianza y de expectativas positivas en el ciudadano. Para el periodo 1987- 1990 se estima una evolución económica dentro de un marco optimista, con una tasa media de crecimiento económico real del 2,5 por 100, una inflación del 2 por 100 y un incremento del empleo del 1 por 100 anual acumulativo. Desde 1948 la sociedad y la economía alemana han estado orientadas a una ordenación de la economía anclada en la economía social de mercado. La aportación de MüllerArmack y su realización por Ludwig Erhard implica una dimensión societaria y económica orientada a dos criterios: eficiencia económica y justicia social. Lo económico y lo social son elementos integrantes de los procesos societarios. El mercado constituye la clave de Ja eficiencia económica y la exigencia de un cuidado escrupuloso del criterio de la competencia. La eliminación de toda reducción, planificación o debilitamiento de la competencia vía subvenciones, acuerdos, fiscalidad, etcétera, han sido y siguen siendo la preocupación del pensamiento económico alemán. Pero la eficacia económica exige una ordenación de la dimensión social para que no reduzca esa eficacia y dé respuesta a las nece- sidades de sus ciudadanos. Libertad, capacidad organizadora y compensación social son los puntales de la sociedad alemana de la posguerra. Pero, muy en particular, la institucionalización en el Banco emisor de la estabilidad monetaria, con toda la primacía concedida, es una de las claves del éxito de la economía social de mercado de la República Federal Alemana. En el debate electoral puede apreciarse el afianzamiento, doctrinalmente proclamado, por la CDU de asentar su política de sociedad y económica en la economía social de mercado como criterio de su actuación actual y futura. Sin embargo, la nueva legislatura constituye para la coalición- según los pronósticos, ganadora en estos comicios- un reto de innovación transcendental. Se ha de realizar una amplia serie de reformas dentro del contexto de la economía social de mercado que afecta a problemas vitales: la reforma de las pensiones de vejez, la sanidad, el proceso anunciado y poco realizado de desregularización o desburocratización, estancamiento de la agricultura, reordenar la política de rentas, realizar una reforma fiscal y no una mera corrección de tarifas. Todo ello junto al mantenimiento de la estabilidad monetaria y el fomento de los mercados de capitales. Hoy