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DOMINGO 25- 1- 87 NACIONAL Mañana, negociaciones España- OTANCOMITE DE ANÁLISIS DE LA DEFENSA (D. R. C) EXAMENES DE LAS PROPUESTAS DE FUERZAS POR EL SECTOR CIVIL A B C 25 PLAN BIENAL DE OBJETIVOS DE FUERZA DE LA OTAN COMITÉ DE PLANES DE LA DEFENSA (D. P. C. APROBACIONES OBJETIVOS DE FUERZA DE LA OTAN MINISTERIAL DE LOS OBJETIVOS DE DEFENSA PLAN DE FUERZAS QUINQUENAL DE LA OTAN ANÁLISIS ENTREiSlASi AUTORIDADES PLAN DE FUERZAS APROBACIÓN MINISTERIAL D L EA E COMl f Lf j p L ÍttÉÍÉ PLAN QUINQUENAL DE FUERZAS DE LA OTAN grama aparece los años pares, como proyección del ideal de la Alianza- e l último ha sido elaborado en 1986 y el próximo lo será e! ochenta y ocho- y constituye uno de los dos pilares básicos de la planificación militar, puesto que gracias a la colaboración de todos los elementos que intervienen sucesivamente en su elaboración los criterios de las autoridades militares, convenientemente contrastados entre ellos pasan a la estructura civil de la Alianza para culminar como siempre en el nivel ministerial de los representantes de los Departamentos de Defensa. Esta progresión armonizada es una característica esencial de la OTAN, garantizando que ninguna decisión militar pueda ser adoptada en la Alianza sin la aprobación ministerial, donde como es bien sabido cada país miembro dispone del derecho de veto, o en último caso de la libertad necesaria para no aplicar en su propio Ejército decisiones contrarias a su voluntad. Después de un proceso de estimación militar proyectada sobre el horizonte de ocho años de las necesidades, que realizan los comandantes principales y de una previsión económica que cumplen los miembros de la estructura civil, los comandantes principales hacen determinadas propuestas de fuerza para un plazo de seis años. Estos proyectos de objetivos de fuerza tienen carácter muy detallado, país por país y área por área, entre las que dibujan el plano de responsabilidades geográficas de la OTAN. España, por primera vez, tendrá una intervención directa a través de sus representantes cerca de los comandantes principales para colaborar en la elaboración del documento. Pero resulta interesante saber que los representantes españoles no actuarán como observadores cerca de los comandantes principales- Saceur, Saclant y Cihcham- sino como Representantes Militares Nacionales (NMR) es decir, con idéntico estatuto del que gozan los representantes militares cerca del comandante principal de Europa- -el general Rogers, jefe del Saceur- de los países pertenecientes a la estructura militar integrada. Nuestros oficiales no se limitarán como los franceses a recibir pasivamente información sobre lo acordado sin ellos en el seno del mando, sino que estarán capacitados para intervenir en la elaboración de las propuestas de objetivos de fuerza. Nuestros representantes intervendrán con totales competencias en los estudios preparatorios de los planes de fuerzas La Alianza admite que la presencia española en el organigrama de planificación militar pueda cumplirse sin integración A partir de este punto, las propuestas militares, siempre necesitadas de aprobación por la estructura civil de la Alianza, pasan al Comité de Análisis de la Defensa (Defense Review Comittee DRC) donde igualmente está presente la delegación española, y, en caso de acuerdo, la propuesta llega a los ministros de Defensa en el Comité de Planes de Defensa (Defence Plannig Committe DPC) donde, como es bien sabido, está sentado nuestro ministro. Plan de fuerzas Plan Quinquenal de fuerzas de la OTAN. Representa el más concreto e importante propósito de la Alianza, puesto que sirve de base para los planes de defensa de cada nación para el periodo de cinco años, entendiéndose que los compromisos aceptados por cada país deben ser respetados, en la medida de lo posible, durante al menos el primer año de su calendario. Si el Plan de Objetivos de Fuerza, examinado en el bloque número 4, puede considerarse como una orientación indicativa de la deseable evolución militar de la OTAN, el Pian Quinquenal representa el marco real para las orientaciones de las políticas militares de los países miembros. Pero este dibujo no priva a ningún país de su libertad para aceptar, rechazar o aplicar parcialmente sus indicaciones. En la OTAN cada país es por definición jurídica enteramente soberano, y puede hacer en cada- instante lo que su propio criterio le aconseje. No El se entenderá jamás de modo correcto la OTAN hasta que esta noción de libertad entre sus miembros, no sea admitida como la primera evidencia de su proceso de elaboración de planes de defensa, que se reduce exactamente a eso: preparar planes, gracias a una información de gran claridad, que cada país puede por su cuenta aceptar, recortar o rechazar. La OTAN y su planes son como los estudios de un Estado Mayor, que luego cada general en jefe, en este caso los Estados miembros, decidirán si resultan convenientes. Pero hace falta saber que el Plan Quinquenal se basa en los presupuestos nacionales y en la estimación de la seguridad individual de cada miembro. No existe la menor supranacionalidad en la OTAN. Para alcanzar este objetivo, el Plan Quinquenal se apoya como documentación indispensable en un llamado Cuestionario de Planes de Defensa (Defence Planning Questionnarie DPQ) en el cual cada país explica el grado de las condiciones en que sé encuentran las fuerzas que podrían ser puestas a disposición de la OTAN en caso de conflicto o guerra. El DPQ establece una doble clave entre naturaleza de las fuerzas utilizables en caso de guerra y su disponibilidad operativa en grados- A B, C; 1, 2, 3... -que informan al confeccionador de los planes sobre las posibilidades reales que sus estudios preparatorios podrían recibir. Ningún país incluye en el DPQ la totalidad de sus fuerzas, sino tan sólo aquellas que considera podrían ser empleadas colectivamente por la Alianza en caso de conflicto, y es seguro que España hará lo mismo, informando tan sólo sobre la disponibilidad material de armas que en un momento determinado puedan ser incluidas en una operación complementaria de las fuerzas aliadas, conservando siempre su situación al exterior de la estructura integrada. Este es el propósito del Gobierno, y no existe ningún inconveniente material por parte de la Alianza para cumplirlo. Podría hablarse sobre la eficacia del procedimiento, pero eso ya es otra historia que la simple descripción de la planificación militar. Queda claro, en cualquier caso, que España, cuando terminen las actuales negociaciones, también participará en la elaboración del Plan Quincenal, última y definitiva etapa del Marco de planes de defensa de la OTAN. Salvador LÓPEZ DE LA TORRE