Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. pág. 32O S días 16 y 17 del pasado mes de diciembre se celebró en Santander un homenaje a Leonardo Torres Quevedo, organizado por Amigos de la Cultura Científica, entidad presidida por el rector de la Universidad de Santander, don Francisco González de Posada, y que tiene en su haber una magnífica labor. El día 18, cincuentenario de la muerte del insigne inventor, se inauguró en las proximidades de su casa natal, en Santa Cruz de Iguña, un monumento a su memoria. He creído que, dada la ilustre figura de don Leonardo, el cincuentenario de su muerte debe ser recordado no solamente por Cantabria, donde nació, sino también a escala nacional. Leonardo Torres Quevedo es precursor indiscutible de la Automática actual, cuya denominación introdujo a principios de siglo, con el mismo significado que ahora tiene. Podríamos añadir que es un pionero, también, de la Informática y de la Cibernética. La figura de don Leonardo se engrandece en el transcurso del tiempo. El impacto actual de aquellos campos científicos y técnicos ha puesto de relieve la importancia mundial de su obra en el campo de las computadoras, pero hay que tener presente también el conjunto de sus inventos, como el jugador de ajedrez, el telekino, el transbordador aéreo sobre el río Niágara, el balón dirigible usado por los Ejércitos francés e inglés en la primera guerra mundial, etcétera. Sin duda alguna, Torres Quevedo ha sido una gloria científica internacional y uno de los más grandes investigadores de nuestro país. Don Leonardo Torres Quevedo nació en 1852 en Santa Cruz de Iguña, pequeño pueblo de la provincia de Santander. Tenía ascendencia bilbaína por parte de su padre y montañesa por parte de su madre. Don Leonardo vivió en Bilbao los primeros años de su vida. Allí estudió el Bachillerato. Terminado éste en 1868, sus padres decidieron que pasara dos años en París para completar su formación. A su regreso, la familia se instala en Madrid. Su afición a las matemáticas y a la mecánica (de la que con el tiempo sería un genio) deciden la elección de su carrera. Será ingeniero de Caminos como su padre. Ingresa en la Escuela en 1871 y termina en 1876. Después, durante breve tiempo, se dedica a trabajos ferroviarios, que más adelante dejarfa para dedicarse exclusivamente a sus trabajos científicos e inventos. En 1893 publicó su primer trabajo sobre máquinas de calcular, que presentó a la Real Academia de Ciencias. Tenía entonces cuarenta y un años. Hay que pensar que esta Memoria fue el fruto de ideas y estudios que fueron madurando a lo largo de los años. La máquina proyectada, según destaca su inventor, puede resolver ecuaciones numéricas de todos los grados. Con esta Memoria y la opinión favorable de la Academia comenzó el camino científico de don Leonardo, que con el tiempo se convertiría en camino de gloria. En 1895 presentaba una comunicación a la Academia de Ciencias de París, en la que resume la Memoria citada. Más adelante, después de varios años de trabajo, en 1900, presentó un proyecto más detallado de su calculadora a la misma Academia de París. TRIBUNA ABIERTA VIERNES 16- 1- S 7 L CINCUENTENARIO DE TORRES QUEVEDO que preparaba Ensayos sobre Automática y la segunda en 1920. Tanto en uno Por José GARCÍA SANTESMASES como en otro autómata, juegan el rey y la Sin embargo, tenían que pasar unos años torre, maniobrados por la máquina, contra el hasta que. se construyera su máquina com- rey, dirigido por el operador humano, jugador pletamente. Según su hijo Gonzalo, se debió contrincante de aquélla. Naturalmente, el resultado del juego está predeterminado, siemcomenzar en 1910 y se terminó hacia 1920. Uno de los aspectos más importantes de la pre gana la máquina. obra de Torres Quevedq es, como ya hemos Si estos dos aparatos descritos, aparte de señalado, la de precursor de la su mérito intrínseco, consideraAutomática actual, cuyos princidos en sí mismos, fueron parapios fundamentales enunció en digmas de los principios de la el célebre trabajo Ensayos de Automática establecidos por don Automática. Su definición. ExtenLeonardo, el aritmómetro electrosión teórica de sus aplicaciomecánico es algo más; aunque nes publicado en la Real Acavinculado a aquellos principios, demia de Ciencias, en 1914. trata de crear una computadora digital tal como concebimos hoy En esta publicación muestra, estas máquinas; fue un modelo ante todo, dos tipos de autómade demostración que presentó tas, según que las circunstanén París en 1920, en ocasión de cias que regulen su acción accelebrarse el centenario del pritúen de forma continua o por inmer aritmómetro práctico realizatermitencias Estamos en un do por Trjomas de Colmar. Sin proceso de evolución de Torres embargo, a pesar de sus analoQuevedo; hasta ahora sólo operaba con variables de tipo conti- García Santesmases gías, la máquina de Torres Quevedo tiene mecanismos autománuo, es decir sistemas analógiCatedrático ticos nuevos y originales. cos (todas las máquinas algébricas construidas y asimismo el Aunque a estos tipos de máintegrador) pero ahora señala que su acción quinas no las llama digitales o aritméticas, actúa por intermitencias, es decir las varia- denominación con que se las conoce en la bles son discretas, lo que actualmente deno- actualidad, señala que estas máquinas perminamos sistemas digitales o numéricos. tenecen a un capítulo nuevo de la Ciencia Ahora bien, para diseñar estos sistemas se que se podría llamar Automática La impornecesita utilizar las funciones de conmuta- tancia actual de estas computadoras, denomición. Y esto es lo que hace nuestro inventor; nadas también ordenadores, es tan grande introduce la idea de los circuitos de conmuta- que su uso entra en el campo de la Informátición que realiza mediante relés, la única posi- ca, si bien su construcción está a caballo enbilidad en aquella época. Tenían que pasar tre ambos campos. muchos años para que aparecieran los sisteLa parte que acabo de esbozar sobre la mas electrónicos. obra de don Leonardo es la más científica de Hace referencia a Babbage y a su célebre su carrera de inventor y constituye un cuerpo máquina analítica, señalando que la causa homogéneo, con materias vinculadas entre sí fundamental de su fracaso fue el uso de pro- bajo el denominador común de computadocedimientos mecánicos exclusivamente. Abo- ras, Automática y, podríamos añadir, Cibernéga, pues, por el uso de sistemas electrome- tica. Su inventiva también siguió otros derrotecánicos, indicando que allí se. halla el futuro de estas máquinas. Otra perspicaz visión del ros particularmente en ingeniería, en los que futuro que hay que apuntar en su haber. demostró su genio creador. Hay que destacar, principalmente, sus inEn la labor inventiva e investigadora de Torres Quevedo hay que considerar tres apara- vestigaciones y realizaciones sobre transbortos o máquinas que son consecuencia de los dadores y dirigibles. No hablaré de ellos dado principios enunciados en el ensayo sobre Au- el limitado espacio de que dispongo. El plena guerra civil se produjo el ocaso de tomática. la fecunda y gloriosa vida de don Leonardo. Nos referimos al telekino, al autómata ajePadecía una enfermedad de carácter progredrecista y al aritmómetro electromecánico. sivo que hacía temer un próximo desenlace. El telekino, cronológicamente es el primero En noviembre de 1936 se trasladó de su dode estos dispositivos. Estaba destinado al micilio de Válgame Dios al de su hijo don mando a distancia de buques y aviones y, en Gonzalo, en la calle de Jenner, zona en que general, a toda clase de móviles. caían menos proyectiles de artillería. No obsDemostrando sus grandes condiciones de tante, la enfermedad seguía su curso y poco inventor, construyó varios aparatos que fue- después se agravó, y falleció en la madrugaron ensayados con un bote en el estanque del da del 18 de diciembre del mismo año. EstaRetiro, en Madrid, y, en fin, en el puerto de Bil- ba a punto de cumplir los ochenta y cuatro bao, en presencia del Rey y de una gran multi- años. tud. El bote mandado a distancia desde tierra A Torres Quevedo, además de precursor realizó todas las maniobras deseadas. de la Automática e Informática actuales, se te Otro aparato construido por Torres Queve- puede considerar, con toda justicia, como uno do, para demostrar la eficacia de la Automáti- de los más grandes investigadores y científica y las metas que se pueden alcanzar con cos de nuestro país de finales del siglo pasaella, es el ajedrecista. Construyó dos máqui- do y principios de éste. Representa, sin duda, nas, la primera hacia 1912 (por la época en una de nuestras grandes figuras universales.