Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC, póg. 28 ENIA y tengo un compromiso con mis lectores. En una pequeña serie de artículos en período de redacción, y que he encabezado bajo denominación común- De re ecológica- proyecto uno, el tercero y último de la serie, que quiero titular biótopo y biocenosis Algo se cruza en mi camino y me obliga a estas líneas anticipadoras. El número de ABC que tengo a la vista (10 de enero de 1987) me ofrece de antemano dos o tres horas de apacible lectura, mañanera y sabatina, en este día de semiasueto. ¡Qué delicia! ¡Qué cantidad y calidad en la nómina de colaboradores que hoy llenan sus páginas! ¿Y qué decir del placer, vanidoso, de pensar que una buena parte de ellos son colegas y amigos de Academia? Empiezo. Al poco tiempo me sobresalta un titular en la página siete de huecograbado; habla de biótopos en el delta del Ebro ¿Qué nuevo desastre ecológico se habrá producido en los biótopos del delta de nuestro río? Veo algo mejor la cosa unas páginas más allá, en la de Ciencia- Educación (página 38) Con un muy periodístico encabezamiento se nos advierte que habrá arrecifes artificiales para proteger la fauna marina en el litoral mediterráneo ¡Buena falta hace! TRIBUNA ABIERTA -MIÉRCOLES 14- 1- 87. T DEL USO YABUSO DE LAS PALABRAS En negrita, el resumen de la noticia explica que el consejero de Agricultura asistió a la colocación del primer bloque del biotopo de la Ampolla Me repongo del sobresalto al comprobar que se trata, simplemente, de sumergir grandes bloques en las aguas costeras, que van a servir de soporte ¡nada de biótopo! (y menos aún de biotopo sin acentuar) para que se asienten organismos marinos. Primero los colonizadores o especies pioneras, que crearán unas condiciones ambientales adecuadas para los restantes organismos que vayan llegando, hasta que las asociaciones, cada vez más complejas y ricas- tanto en número de individuos como en especies diversas- se estabilicen y den una comunidad permanente capaz de soportar los inevitables cambios que se produzcan a lo largo del tiempo; tiempo prudencial, no indefinido, pues nada hay eterno en la naturaleza viviente. Los bloques artificiales ahora sumergidos, el fondo submarino, ya rocoso, ya arenoso, y el agua que los cubra, más aquellos factores ambientales abióticos (salinidad del agua, temperatura y otros) así como los factores bióticos, a saber, los organismos diversos que coexistan en. ese lugar, junto a las demás condiciones pertinentes al caso, contribuirán a delimitar las características de ese biótopo particular. El biótopo es, pues, el lugar de vida como nos dice la palabra en su significado etimológico. Hoy, de manera abu- URGENTE Necesitamos comprar dos pisos de lujo en zonas señoriales PAGAMOS CONTADO ABSTENERSE AGENCIAS Contactar: Srta. NELIDA. 431 71 70 les los conceptos de biocenosis y de biótopo, con más de cien años de antigüedad, Por Rafael AL VARADO pues fueron acuñados antes de 1880. Sus siva, impropia y hasta un tanto cursi, en mu- definiciones más simples serían: comunidad chos trabajos científicos a las características estable de varias especies, animales y vegedel biótopo se les llama parámetros Ha- tales (esto para biocenosis) que conviven en bría que recordar el cervantino consejo de la un determinado lugar (éste sería el biótopo) llaneza Ahora bien, acerqúese el lector a un trataHay que reconocer que no son nada fáciles do de ecología que no sea elemental; acuda de definir las voces técnicas que a un glosario de términos ecolóusan IQS científicos. Y lo peor del gicos. Verá la cantidad de tecnicaso es que su difusión se procismos, que al igual que los citaduce aceleradamente, gracias a dos: asociación, biocenosis, colos medios actuales de comunimunidad, o bien biótopo, cación. De ese modo se desgashabitáculo, territorio y sinónimos tan nuestras palabras, sobre similares, están faltos de definitodo cuando el concepto que ciones en las que aparezcan pretenden cubrir no viene marcaacordes todos los especialistas. do de modo rígido; el uso se ¡Uso y abuso de la terminología, transforma en abuso. Así es incluso entre aquellos que debiecomo se inutilizan los términos ran dar ejemplo de precisión y científicos, y los expertos en la unanimidad! materia han de inventarse otros Nota: Aprovecho la ocasión de nuevos. estas líneas para acusar recibo Para estudiar el crecimiento, de una amable carta y varios foun tanto anómalo, de las jergas lletos del grupo ecologista espaRafael Alvarado científicas particulares tenemos ñol (partido VERDE) que preside de la Real Academia un buen ejemplo con la de la don José L. Barceló, y cuyo enEspañola ecología. En efecto, la ciencia vío nace de las líneas que dediecológica, que ya es vieja, pero que se ha qué a los verdes en mi primer artículo De puesto de moda desde hace pocos años, es re ecológica Lo agradezco, y no dudo de la una de las que más sufren esos embates del rectitud de ese grupo ecologista y del ecolouso y abuso. Como quiera que lo que afecta gismo en general. Creo, de acuerdo con ese a los seres vivos y al ambiente en que viven ideal, que los políticos debieran tener (aparte es ecología, todos nos sentimos tentados a de mayores conocimientos sobre el tema) un meter baza en su terreno. Y aunque la ecolo- mayor grado de preocupación para los progía es unitaria, pues los seres de la naturale- blemas relacionados con la protección de la za se influencian recíprocamente y todos es- naturaleza. Pero conseguir que ésta alcance tán interrelacionados, la costumbre ha hecho su verdor originario, paradisíaco, como el del que hagamos fragmentos con esa ecología valle en aquella paradigmática película, de única. Y tenemos, entonces, una ecología hu- hace cuarenta o cincuenta años, lo considero, mana, como la hay de las especies animales por desgracia, una utopía irrealizable. Sobre y vegetales. Por su parte, el hombre, afecta- ese tema de ecología, protección de la natudo por factores o aspectos ecológicos, tiende raleza y progreso industrial, he escrito basa refundirlos con los que le son más específi- tante en ponencias de congresos y otras reucos, o sea, con los sociológicos y políticos. niones, también he dirigido tesis doctorales que inciden en tales cuestiones. Mi experienSiguiendo a Shakespeare- Hamlet cuando cia me hace ser escéptico, ya que no me paironiza sobre los géneros literarios que son recen compatibles el desarrollo (actual) de la capaces de utilizar o interpretar los cómicos humanidad y la superpoblación de nuestro de la lengua, que llegan al palacio del rey planeta con un supuesto e ilusorio proteccioClaudio, en donde acabarán por escenificar la nismo. tragedia- ficción y realidad- de la muerte del anterior rey, padre de Hamlet, podríamos hacer mil combinaciones con ese trío de paSoy más bien hamletiano y pesimista, y en labras y hablar de una ecología- sociológica está postura me acompañan figuras científio una sociología- ecológica una ecología- cas de gran relieve. Hamlet es personaje dupolítica una ecología- sociológico- política bitativo, indeciso, como suele serlo también el y, evidentemente, una política- ecológica tal científico; opuesto a él tenemos al héroe Forcomo la propugnada por los grupos ecologis- timbrás, todo acción y decisión, típica del potas. lítico. No veo cómo puede casar el ideal utó Las grandes palabras, de límites impreci- pico con la acción política; eso me sume en sos, contenido difuso y con cierto halo de un mar de dudas. misteriosa grandeza, siempre atraen, como le atraían al famoso personaje Pepe Conde los esdrújulos ¡pútrido! ¡Qué palabra! Igualmente vemos que se habla de la filosofía de un asunto, y hasta se aplica eso de filosofía a alguna ideílla seguida por tal o cual entrenador al plantear un partido de competiPríncipe, 10 ción que sea decisivo para su equipo. Es Teléfonos 222 34 46- 222 55 46 aquí patente el abuso al emplear de esa forma la palabra filosofía. ANUNCIA SU LIQUIDACIÓN Pero volvamos a lo nuestro, al lenguaje de DE MODELOS DE TEMPORADA la ciencia ecológica. Son en ella fundamenta- PELETERÍA PERLA