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ABC, pág. 66 jOR muchas que sean las vísperas que se canten en anuncio de la próxima conmemoración del primer centenario del nacimiento de Marañón, siempre serán escasas como exvoto a su preclara y limpia memoria. Hemos estado los españoles a lo largo de los últimos siglos tan huérfanos de personalidades auténticamente nacionales que figuras como la de este gran clínico e intelectual necesitan continuamente bruñirse con la profundización en todas las facetas de su esclarecida vida y fecunda obra. Sin duda han sido numerosos y relevantes los testimonios de la permanencia operativa de su legado en el cuarto de siglo transcurrido desde su muerte. Pero no obstante el número y, sobre todo, la calidad de los estudios en su ofrenda, la exégesis y glosa de su pensamiento ha quedado hasta el presente muy por debajo de lo necesario y justo. El Marañón historiador, verbigracia, no ha tenido todavía el libro o los libros que requieren su extenso y dilatado comercio con ¿lío, en el que aquistó logros considerables. Su sobresaliente aportación al gran ensayo español del siglo XX- uno de los géneros literarios de mayor esplendor en nuestras letras y motivo de noble orgullo en su comparación mundial- -tampoco ha despertado aún la serie de monografías que demanda tan robusto empeño. Sus incursiones sociológicos, siempre tan sugestivas, no han sido registradas igualmente con suficiencia y decoro entre los cultivadores españoles de dicha disciplina. Su aportación a la historia de la pedagogía o su prolongada, apasionada y angustiada reflexión sobre los destinos de la Universidad apenas s ¡han imantado el interés de los investigadores de la historia de la educación española contemporánea. Así podría continuarse en otras áreas y dimensiones del saber, exceptuado, claro es, el hipocrático, en el que incontables galenos han patentizado y patentizan la impagable deuda contraída con Marañón por la ciencia médica nacional. TRIBUNA ABIERTA -MARTES 13- 1- 87 presente. Siguiendo el consejo gracianesco de ante la injusticia callar Por José M. CUENCA TORIBIO y seguir arrostró con dolor, pero con impavidez, un calvario corto, lencio acerca de su figura. El legado, la he- más intenso, de ataques y condenas por la firencia espiritual de don Gregorio apuntaban delidad invariable a su credo. Este desbordasobre todo a la concepción de la patria espa- ba con mucho una simple posición política ñola y a la estructura de su convivencia. En para convertirse, como don Gregorio repitiera una y otra, su mensaje se encuentra muy muchas veces, en una norma de conducta, poco representado en la fisonomía de la Es en un talante vital. paña de estos últimos años. Su Tras un eclipse pasajero, la viimagen de España fue plural, argencia y validez de las opciones mónica y... sagrada. Pensó firliberales retornaron a orientar la memente en que sus compatrioactividad política de muchos paítas habían logrado siempre, no ses. Para España, sin embargo, sin esfuerzo, la solución más don Gregorio aspiraba a metas adecuada para encontrar el punmás altas. Soñaba con que el lito de coincidencia en las tensioberalismo se convirtiera en la lenes de un país constituido por vadura de la realidad convivenpiezas muy vivas y dinámicas. cial, descepando por siglos el Tuvo, como él gustaba de decir, sectarismo y la Intolerancia. Aquí el patriotismo del tiempo y el radica sin duda el núcleo de su patriotismo de la Historia, sin haideario y la porción más sustantillar antinomias entre ambos. va de la permanencia de su Cantó férvidamente á Castilla, obra. tierra para él de ensoñaciones y Sin encarnar plenamente su desmesuras. Enalteció a Catalu- J. M. Cuenca Toribio ña hasta casi no encontrar ele- Decano de la Facultad mensaje, la joven democracia mento de comparación con las de Filosofía y Letras de española estará siempre amenazada de naufragio. Por desgraCórdoba cualidades de sus gentes y la cia, no constituye la figura de belleza de sus paisajes. La España norteña hizo sus delicias de estudiante madrileño y Marañón, una de las pocas verdaderamente alegró su vejez. Las tierras valencianas y su- nacionales con que cuenta nuestra Historia, resteñas fueron objeto en muchas de sus pá- uno de sus faros y guías más importantes. ginas de loas casi epinicias. La patria de los Como decíamos más arriba, su magisterio no conquistadores despertó en su espíritu reso- tiene el eco y la audiencia requeridos. Por la nancias incontables por su americanismo sin solidez y actualidad de su legado ideológico tacha. Y a su sentimiento por Andalucía pue- y, sobre todo, cívico, pocos o quizá tal vez de adjetivarse con los puntos suspensivos ningún otro autor más adecuado que don que el mayor de los Machado cotocó tras su Gregorio para convertirse en vademécum de lugar natalicio. La España insular no podía nuestros alumnos de EGB. La calidad de su quedar al margen de sus predilecciones, y de prosa, la hondura y sencillez de su pensaello dejaría constancia en más de una oca- miento, su acendrada españolidad, su cosmosión; y finalmente poseyó, como observába- politismo sin tacha constituirían la mejor savia mos más arriba, en grado difícilmente supera- de escuelas y colegios. Así se rendiría el hoble, el amor por América, que él imaginaba menaje más adecuado a su memoria y el meindesligable del de España. jor servicio que desde las aulas escolares caPero no es en ninguna de las parcelas indibría rendir al futuro del país. cadas donde es más audible y doloroso el siDe igual modo creyó como artículo de fe en la tolerancia y en la transigencia como levaduras insustituibles de cualquier convivenl A BELLEZA NO ES UN cia social. El elevado concepto que la acción histórica de su pueblo le merecía, el amor apasionado por sus cumbres y gestas, no le velaban la observación de sus deficiencias y máculas. El hipertrofiado individualismo de PELUQUEROS sus compatriotas, su proclividad hacia el arrebato y la unilateralidad sólo podían contraC Príncipe de Vergara. 68 (jardines) -Tel. 411 16 33 rrestarse con el cultivo y la vivencia de las virtudes sociales, entre las que, en su decáloCómodas antiguas go particular, ocupaba el primer lugar la toleInglesas. Francesas rancia. Esta no dejaba de ser más que la exPisos en venta, junto Club de Campo. Holandesas. Españolas presión alquitarada, la cifra y compendio del Gran lujo, 330 m 2, tres plazas de garaje, pensamiento liberal, en e! que tenía puestas Mártires Concepcionistas, 1 1 trastero, piscina, tenis y jardines. Calefacción todas sus esperanzas como instrumento del 28006 Madrid. Teléf. 402 19 15 y aire acondicionado centralizado. Vigilancia: progreso de España, muy renqueante a conLunes a viernes, de 8,30 a 2 y 4,30 a 7 37.000.000. Teléfono 247 50 01 secuencia de su falta de impregnación por la comunidad hispana. Experiencias muy contrarrestadas, vaivenes personales y colectivos, dictaduras civiles y militares, guerras y revoDE EXISTENCIAS luciones, no disminuyeron su indeficiente afirTelas, tapicerías, muebles, lámparas, accemación del liberalismo como óptima fórmula sorios decoración para lograr una verdadera reconciliación nacional que posibilitara el despliegue de una política ambiciosa a tono con el papel jugado Paseo de La Habana, 137 por España en la Historia y en la cultura del p EL MAGISTERIO DE MARAÑÓN La Cómoda FUENTE DEL REY LIQUIDACIÓN TOTAL demo oler o