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MARTES 13- 1- 87 INTERNACIONAL ABC 25 El presidente norteamericano, Ronald Reagan, se enfrentará durante los dos años de mandato que le quedan a unas Cámaras demócratas adversas que tratarán de oponerse a su programa político Reagan intenta defender su política frente a los estragos del Irangate El presidente se reincorpora al trabajo en la Casa Blanca Nueva York. José María Carrascal i Con precauciones volvía ayer el presidente Reagan a su despacho. Los médicos le han aconsejado que limite sus horas de trabajo, descanse mucho y evite las actividades bruscas. Montar a caballo y cortar leña, desde luego, no, pero eso solía hacerlo en el rancho. Levantar pesos y otros ejercicios que solía hacer en el gimnasio de la Casa Blanca, tampoco, hasta recobrarse. Y lo más duro que puede tener ante él es la política. La convalecencia de una intervención de próstata suele durar seis semanas, en las que el paciente debe temer infecciones y hemorragias. Para lo primero se están administrando al presidente antibióticos, para lo segundo se le han prohibido los ejercicios violentos. Ninguno de esos dos peligros es grande. Otra cosa son los peligros políticos. La gran incógnita hoy en Washington es qué va a hacer Reagan en los dos años que le quedan de mandato. O qué le van a hacer. Sus ayudantes insisten en que tiene todavía prestigio y capacidad de maniobra para ser un presidente efectivo y lanzar iniciativas. Los analistas políticos lo dudan. Tres factores, como tres mazazos, han caído sobre él en cuestión de meses: la derrota electoral, que ha dado a los demócratas el control de ambas Cámaras; el Irangate que ha envuelto a su Administración en una red que la aprisiona, y la propia salud del presidente, que ha obligado a la entera Administración a pararse durante dos semanas y no sabemos cuánto tiempo más la tendrá a medio gas. Pero esto último, como decimos, es lo de menos. Lo más grave es el descenso de la popularidad del presidente. Reagan continúa teniendo grandes sipatías entre sus conciudadanos, pero los tiempos aquellos en que le bastaba asomarse a las pantallas de televisión para eliminar cualquier obstáculo que tenía delante han pasado. Si se une aque ya no podrá contar con una Cámara, sino que tendrá las dos contra él, formando un bloque compacto, dispuestas a meterle todos los goles que puedan, se comprenderá que la situación ha cambiado radicalmente. Por fortuna para él, Reagan había completado casi toda su agenda en sus seis años de mandato. En ioé dos que le quedan lo que posiblemente va a hacer es defenderla. Vamos a verle pasar de una estrategia ofensiva a una defensiva, centrada en el mantenimien- -A to de sus programas, si es preciso con el veto. Sus prioridades se centran en: Oponerse a la subida de impuestos, que será de hecho una defensa de su programa económico al obligar a los demócratas a cortar gastos si quieren equilibrar el presupuesto. Tiene buenas posibilidades de conseguirlo, pues subir los impuestos no es nunca popular, y si la oposición se empeña en ello, puede serle fatal en las elecciones de 1988. El mantenimiento de la ayuda a ios contra Reagan quiere por lo menos otros cien millones de dólares en 1987 para ello. No le va a ser tan fácil, aunque tiene un buen argumento: éste presidente no está dispuesto a perder Centroamerica. ¿Y quién lo está? Continuar el refuerzo de las defensas norteamericanas con un alza de un 3 por 100 del presupuesto militar. Algo que en medio de otros cortes no lo creen ni los más optimistas de sus ayudantes. Esto es lo que nos espera en los dos próximos años. Nada divertido. La sal la pondrá el goteo diario del Irangate Esta es la gestación de un hombre nuevo. Un hombre que crea, se comunica e imprime caracteres. Es el hombre con soluciones Xerox que hacen más fácil, rápido y gratificante el trabajo. Máquinas de Escribir Electrónicas de escritura perfecta, modernos Microordenadores que procesan rápida y eficazmente toda la información. Y el Xeroeditor, lo más avanzado en equipos autónomos de edición electrónica. Son los reyes de la creación al servicio del hombre. Porque hay otras formas de crear, comunicar e imprimir. Pero no son Xerox. Para más información diríjase a: Rank Xerox Española, S. A. Pío XII, 4 4 Tel. (91) 766 03 75. 28016 MADRID