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SÁBADO 10- 1- 87- SUCESOS -ABC, pág 71 Accidente delAviocar: la tripulación paró un motor al detectar un fallo La desaparición del controlador, clave para aclarar el suceso Madrid. Según se deduce de las investigaciones realizadas sobre el accidente del aviocarja tripulación del mismo actuó correctamente tras fallar un motor, sabiéndose también que el controlador del aeropuerto de Bata no autorizó el aterrizaje de emergencia. La desaparición de este controlador y la recepción de los mensajes de socorro en la torre de control de Brazaville (Congo) son piezas clave para aclarar definitivamente el siniestro Ahora se ha sabido que la comisión investir miento de la carga hacia la cola, agravándogadora ha determinado que la tripulación tuvo se la situación por morro alto del aparato que parar el motor derecho, al presentar alAdemás, la situación se complicó al volar el gún fallo todavía no determinado, pocos mi- Aviocar bajo y a poca velocidad, como consenutos después de despegar del aeropuerto cuencia del fallo del motor. de Bata, en dirección sur, en la pista construiUna de las cuestiones clave del suceso es da en paralelo con la costa. la desaparición del controlador del aeropuerto El Aviocar, en su rumbo de despegue, so- de Bata. Según las fuentes informantes, todabrevoló la zona de Asonga, donde tienen su vía se encuentra en paradero desconocido y residencia los cooperantes españoles, al nor- no ha prestado declaración a la comisión milite de Bata, a menos de un kilómetro del ae- tar española. Un aparato de Aviación Ecuatoguineana ropuerto, hacia las 16,30 del viernes 2 de estaba preparado para despegar llevando a enero. Al darse cuenta del fallo del motor, aproxi- bordo a la esposa del presidente de Guinea madamente sobre el puerto de Bata, y ya en cuando el Aviocar solicitó el permiso de ateel mar, la tripulación viró hacia la derecha e rrizaje. Los capitanes Carrillo y Lucas, de la tripuinició el regreso hacia la cabecera de pista 05, en dirección opuesta al despegue. La tri- lación del segundo Aviocar de los dos que pulación, nada más darse cuenta del fallo del prestan apoyó a la cooperación en Guinea, motor, indicó a la torre de control del aero- dijeron a Efe en Bata que poco después del accidente intentaron localizar al controlador. puerto que tenía dificultades. Les dijeron que según los turnos estableciA la altura de Asonga, de regreso hacia el aeropuerto, solicitó permiso para aterrizar, dos, tras trabajar durante 24 horas tienen 48 tras indicar que se encontraba en situación horas de descanso, pero al cabo de estos dos días, el controlador seguía sin aparecer y peligrosa Al no recibir autorización, inició un giro ha- sus compañeros afirmaron que se encontraba cia su izquierda, en dirección paralela a la ini- con descanso indefinido. Las repetidas llamadas de emergencia, así cial de despegue, es decir, en línea con la como la petición de aterrizaje de emergencia costa hacia la ciudad de Bata. en el aeropuerto de Bata, fueron escuchadas Tras este viraje, comenzó a perder altura, por la torre de control de Brazaville, capital mientras se dirigía hacia el sur, posiblemente de Congo, según indicaron a Efe las fuentes. con la intención de realizar un aterrizaje de La nota oficial recuerda, por último, que los emergencia en la playa. vuelos en Guinea Ecuatorial revisten unas Según una nota oficial, hecha pública ayer condiciones especiales, debido a las condipor el Ministerio de Defensa, al cabo de un ciones meteorológicas y a la precariedad de minuto se observó una maniobra brusca- t i las ayudas a la navegación en los aeropuerrón hacia arriba del avión- con caída a la tos. derecha, precipitándose seguidamente contra el agua en un lugar donde la profundidad es de sólo unos tres metros, con fondo de roca, lo que causó la destrucción de Aviocar y la muerte de los 3 tripulantes y 19 pasajeros. Málaga. Efe Fuentes informantes de Efe aseguran por La Guardia Civil de la localidad malagueña otra parte que la tripulación actuó como es de Estepona intervino durante la madrugada preceptivo en un caso de emergencia: paró el 215 kilos de resina de hachís, valorados en motor que falló, intentó poner la hélice de for 430 millones de pesetas, en la playa de El ma que no ofreciera resistencia al aire (banMoral. Según informó ayer el Gobierno Civil dera) para no desestabilizar al avión y giró de Málaga, la droga fue transportada en una por el lado del motor en funcionamiento. embarcación de tipo patera por tres indiviTodos estos datos se deducen al observar duos que huyeron al ver a las Fuerzas de la los instrumentos de control del avión, rescata- Benemérita. dos del mar, aunque un ingeniero especialista En otro servicio, en Marbella, la Guardia permanece todavía en Guinea investigando el Civil incautó 80 gramos de cocaína, valoracaso. Las causas técnicas de la parada del dos en 960.000 pesetas, que estaban esconmotor no podrán conocerse hasta dentro de didos en un. periódico. Este se hallaba en el un mes. El piloto, según la nota oficial, inten- buzón de una vivienda y procedía de La Paz tó tomar tierra pero no lo logró debido a al- (Bolivia) enviado por una agencia de publiciguna circunstancia no determinada dad de esa capital. El informe técnico provisional, añade la El periódico iba destinado a nombre de Alnota oficial, considera que ante la situación varo Fernández M. desconocido en el citado de emergencia pudo producirse un desplaza- domicilio. El exorcista de Córdoba enseñó a un amigo el cadáver del padre Córdoba. Santaella, enviado especial En una soleada víspera de Beyes, Alvaro Bustos recurrió a cierta persona de su confianza para comunicarle e incluso demostrarle el crimen que, al parecer, había cometido hacía algunas horas en la persona de su padre, el catedrático de violín del Conservatorio de Córdoba, Manuel Bustos, quien, según el presunto asesino, encarnaba al mismo demonio. A eso de la una y media de aquella tarde acudieron, pues, a la cita, en el bar Assuan, situado en la sierra de Córdoba, ambas personas, y fue cuando Alvaro, preso de enorme excitación, comenzó a insistir para obtener de su interlocutor las llaves de la verja de una finca de la propiedad de éste, en la sierra cordobesa, con objeto de quemar allí el cadáver del músico, ya que, por fin, he matado a Satanás En anteriores ocasiones Alvaro, había pedido repetidamente a su amigo esas llaves para llevar a cabo alguna acción que aquél temía estrafalaria, razón por la cual jamás se las dio. Ante la incredulidad del amigo, acostumbrado como estaba a este tipo deTnsistentes peticiones por parte de Alvaro, éste le lleva al Seat 127, que conduce, para mostrarle algo. Finalmente, Alvaro abrirá la puerta del turismo y mostrará a su amigo un fardo. Seguidamente levantará una manta y aparecerán unas piernas... Alvaro preguntará entonces si desea que le muestre una estaca clavada en el pecho del cadáver... El amigo le contesta que ya ha visto bastante. Alvaro le inquiere si, por fin, ha comprendido que él, Alvaro, es el hijo de mismo Dios. Son las tres de la tarde, hora en que el interlocutor de Alvaro accede a explicarle la situación aproximada de la finca, dándole indicaciones erróneas, tales como un punto kilométrico erróneo. Avanzada la tarde, las investigaciones sobre el crimen ya se habían iniciado en el Juzgado de Guardia, tras la correspondiente denuncia de los familiares, al hallar éstos restos de sangre en la cama del desaparecido profesor de violín. A partir de las doce de la noche de ese día 5 de enero se producen las declaraciones de Alvaro Bustos a la Policía. Según un oficial del Juzgado de Guardia, el presunto parricida contó que preparó una hoguera en una finca de la sierra no pudiendo terminar su acción porque un guardia forestal le expulsó creyendo, posiblemente, que se trataba de un cazador furtivo. Consultados amigos de la adolescencia, coinciden en recordar a Alvaro como persona correcta, sana y alegre, reconociendo incluso el éxito qué por entonces disfrutaba con las muchachas, así como por sus frecuentes viajes al extranjero, en aquellos momentos fuera de lo corriente. Sin embargo, también se le reconoce cierta sensación de fracaso artístico, al no cuajar la efímera experiencia musical del grupo Trébol. La Comandancia Militar de Marina de El Ferrol (La Coruña) hizo pública a primera hora de la tarde de ayer, una nota en la que advertía que un buque alemán había perdido varios bidones que contienen una sustancia venenosa denominada centión. Incautan hachís por valor de 430 millones de pesetas